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22.6.08

- CACEROLAS -




El peligroso poder de las cacerolas


En algunas partes del mundo, se celebran cacerolazos para ahuyentar a espíritus malignos o enjambres de langostas que depauperan regiones enteras devorando las cosechas. En la Argentina, sirven para ahuyentar a mandatarios impopulares o, cuando menos, para obligarlos a deshacerse del Rasputín de turno. Los ejemplos clásicos del género fueron los de fines del 2001 que contribuyeron a asestar el golpe de gracia al gobierno del presidente Fernando de la Rúa y abrir la puerta para Eduardo Duhalde y, un par de años más tarde, para Néstor Kirchner. Puede entenderse, pues, la consternación que con toda seguridad se apoderó de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner cuando desde Tierra del Fuego hasta Jujuy las calles y plazos de la República se llenaron una y otra vez de manifestantes armados de cacerolas y cucharones que gritaban consignas contra su gobierno y, con frecuencia creciente, contra ella misma.

¿Podría compartir Cristina el destino penoso de De la Rúa? A juzgar por las alusiones esporádicas de su marido a helicópteros y cañoneras paraguayas, Cristina siempre ha sido consciente de que aquí una gestión poco satisfactoria suele concluir con la huída o la detención de los protagonistas. Con todo, a diferencia de lo que sucedió cuando agonizaba la convertibilidad, en esta ocasión no se han producido saqueos masivos organizados por gente deseosa de apurar el colapso de un gobierno tambaleante. Mientras no se produzcan disturbios violentos, el Gobierno podrá sobrevivir a cualquier cantidad de cacerolazos, siempre y cuando no se les ocurra a los legisladores peronistas que podrían impedir una sangría fenomenal de votos en las próximas elecciones legislativas impulsando un juicio político.

Para no tener que pensar en las connotaciones más alarmantes de la erupción volcánica de descontento que la semana pasada cubrió el territorio nacional, Cristina, Néstor y sus fieles oscilaron entre minimizar su importancia y dramatizarla ubicándola en su universo ideológico particular, o sea, en su “relato” preferido. Por un lado, Cristina aseguró que todo fue obra de la Sociedad Rural, como si el poder de convocatoria de Luciano Miguens fuera tan colosal que con un solo guiño sería capaz de movilizar a centenares de miles, quizás millones, de personas. Por el otro, traza una línea directa entre los golpistas de antaño y, como si esto no fuera suficiente, con los aviadores marinos que fueron autores de la masacre horrenda que se produjo en Plaza de Mayo poco antes de estallar la llamada Revolución Libertadora de 1955 y quienes apoyan la campaña del campo contra las retenciones móviles. Parecería que para Cristina todos aquellos que se animan a protestar contra la política de su gobierno haciendo uso de la metodología piquetera que su marido legitimó son subversivos derechistas, cuando no neoliberales, en guerra con la democracia y los derechos humanos.

Que los Kirchner se hayan sentido confundidos por los cacerolazos gigantescos de los días últimos puede comprenderse. Pero no son los únicos que deberían preocuparse por lo que está sucediendo. El cacerolismo, por llamarlo así, es un fenómeno perturbador, una expresión de bronca por parte de sectores sociales amplísimos que no confían para nada ni en el Poder Ejecutivo ni en las instituciones supuestamente representativas, comenzando con el Congreso. Una sociedad en que los cacerolazos se hayan hecho casi rutinarios es una que a juicio de buena parte de sus integrantes no cuenta con las instituciones que le permitirían resolver sus conflictos de manera civilizada. Aunque el Congreso existe y en ocasiones diputados y senadores bien remunerados asisten a las sesiones, la mayoría siente que es una cáscara hueca, una fachada que cumple una función meramente simbólica, razón por la que su prestigio está por los suelos.

Siempre es tentador imputar el desprecio generalizado por el Congreso a la calidad defectuosa de la clase política actual, pasando por alto el hecho de que de quererlo la ciudadanía podría reemplazarla por otra más digna de su respeto. Sin embargo, incluso en etapas signadas por crisis económicas y sociales tremendas el electorado se ha mostrado remiso a aprovechar las oportunidades para expulsar a los obsecuentes ineptos para que tomen su lugar personas presuntamente mejor preparadas; en los comicios que siguieron a meses en que parecía que la mayoría quería que se fueran todos, casi todos los así denostados resultaron reelegidos.

Los Kirchner distan de ser los únicos responsables de la virtual marginación del Congreso. Sin la colaboración entusiasta del grueso de los legisladores el Congreso no se hubiera degenerado en lo que muchos califican de una “escribanía” que se limite a aprobar a libro cerrado todo cuanto le envía el Poder Ejecutivo. Por desgracia, la Argentina es un país hiperpresidencialista en que son demasiados los parlamentarios que están más que dispuestos a ceder poder –si se trata de superpoderes, tanto mejor– al Líder Máximo, para que maneje los asuntos nacionales a su antojo. Además de posibilitar enfrentamientos ruinosos como el del Gobierno y el campo, que desde hace más de cien días está provocando estragos irreparables en la economía y poniendo en peligro la paz social, este arreglo expone al presidente a tentaciones que, si cae en ellas, andando el tiempo podrían suponerle un destino muy triste. Cambiarlo no será nada fácil, pero a menos que el país logre dotarse de un sistema menos caudillista seguirán produciéndose situaciones en que sea forzoso elegir entre resignarse a ser gobernado por personas repudiadas por la mayoría abrumadora de la población y correr los riesgos que serían planteados por eventuales intentos de destituirlas desde la calle.

Consciente de esta realidad, el gobernador santafesino Hermes Binner les avisó a los Kirchner que “esta manera de gobernar está llegando a su fin” y que por lo tanto convendría “transitar hacia formas más participativas de democracia” como las de los países europeos. Por su parte, el vicepresidente Julio César Cobos, luego de ensañarse con el fatídico estilo K pidiendo que se dejen atrás “los agravios, la búsqueda de culpables, la intolerancia”, reivindicó al Congreso Nacional al señalar que es el “lugar por excelencia de la expresión de la pluralidad y representatividad de una sociedad democrática”. Cristina acusó recibo del mensaje. Para salir del pantano en que se había hundido hasta el cuello, optó por permitir que el Congreso apruebe o rechace las retenciones. Si bien la Presidenta confía en que la mayoría oficialista asegurará que sean ratificadas sin que procure modificar una sola coma, se trataba de una concesión significante. Al fin y al cabo, es más o menos lo que las entidades del campo y la oposición reclamaban desde el vamos.

Hasta ahora Cristina no ha sido el blanco principal de los cacerolazos. Los del sábado y del lunes pasados se dirigieron contra la voluntad del Gobierno de emplear la violencia para reprimir a quienes protestaban so pretexto de que tramaban un golpe de Estado. El espectáculo brindado por los gendarmes que agarraron a Alfredo De Angeli, por los batatas rufianescos reclutados por el secretario de Comercio Interior Guillermo Moreno, por los encapuchados que se encargaron de dispersar a manifestantes congregados frente a la residencia presidencial de Olivos y, lo que resultó ser todavía más incendiario, por el pedido de Luis D’Elía de que el “pueblo” –es decir, el grupo de sus seguidores– sea armado para defender mejor al Gobierno contra las hordas golpistas, hizo temer que el país corriera de prisa hacia una catástrofe decididamente más sanguinaria que la que acompañó la caída de De la Rúa. Como advirtió el intendente de Rosario, Miguel Lifschitz, “nos vamos acercando al precipicio y nadie hace nada”.

El protagonismo de D’Elía, el impulsor original de la concentración en Plaza de Mayo del miércoles último, tiene preocupado a casi todos los habitantes de la Argentina. Aunque en su primera y es de suponer última conferencia de prensa Néstor Kirchner lo desautorizó a medias, afirmando no compartir sus ideas y no creer que “Duhalde está detrás de ningún golpe”, ya se ha instalado la convicción de que D’Elía es su otro yo y que cuando convoca a una guerra a muerte contra los adversarios del Gobierno está expresando a su manera truculenta lo que piensa su amo. Así las cosas, a menos que Kirchner encuentre la forma de abozalar a su rottweiler favorito, éste continuará brindando motivos irresistibles para salir a la calle a quienes manifiestan sus opiniones aporreando cacerolas, ollas o cualquier otro utensilio metálico.

Para los peronistas, el hecho de que con la eventual excepción de Plaza de Mayo y sus alrededores la calle pertenezca a una oposición multitudinaria amorfa es todo un desafío. El mito fundacional de su movimiento da un lugar de privilegio a la muchedumbre y cada tanto se sienten constreñidos a procurar volver a realizar, aunque sea de modo claramente artificial, los acontecimientos que culminaron el 17 de octubre de 1946. Toda vez que las circunstancias parecen exigirlo, repiten los mismos ritos, lo que hoy en día es un ejercicio sumamente caro costeado en última instancia por los contribuyentes, ya que los intendentes del conurbano y de distritos más alejados, los “luchadores sociales” y otros que dependen de la munificencia presidencial se saben obligados a transportar a Plaza de Mayo una cantidad adecuada de gente para hacer número y, si pueden, a llamar la atención del jefe a los resultados de sus esfuerzos.

¡Cuánta envidia sentirán los kirchneristas cuando piensan en los cacerolazos masivos que nadie tiene que organizar! Sin gastar un solo centavo salvo los supuestos por el uso del celular para difundir mensajes de texto, en un par de horas los enojados con el Gobierno pueden convocar a decenas de miles de manifestantes. Lo único que necesitan es un buen pretexto, pero puesto que el Gobierno y sus adalides raramente dejan pasar un día sin cometer al menos una barbaridad, tienen asegurado un suministro constante de motivos para ir a la cocina y escoger el instrumento que les parece más apropiado para hacer ruido, para entonces reunirse con otros manifestantes de sentimientos similares.

Por James Neilson, periodista y analista político, ex director de “The Buenos Aires Herald”. | Ilustración: Pablo Temes.

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11.6.08

- OLVIDO -




Cuando el olvido es un problema


María Elena Navas
BBC Ciencia



¿Se le olvidan las llaves de la casa a menudo? ¿Tiende a no recordar el nombre de esa persona que ve diariamente? ¿Suele olvidar el camino de regreso a casa?

La prueba puede definir cuando una persona sufre deterioro cognitivo leve.
Hay olvidos que nos pasan a todos y olvidos que pueden ser síntoma precoz de la enfermedad de Alzheimer.

Pero hasta ahora había sido difícil diferenciar cuándo se trata de un deterioro cognitivo normal y cuándo este deterioro es un signo precoz de demencia.

Ahora científicos argentinos diseñaron una serie de pruebas con las cuales, dicen, se puede identificar al grupo de personas en mayor riesgo de desarrollar Alzheimer.

"Se trata de identificar lo que llamamos deterioro cognitivo leve (DCL)" dijo a BBC Ciencia el doctor Facundo Manes, Director del Instituto de Neurociencias de la Fundación Favaloro y del Instituto de Neurología Cognitiva (INECO) en Argentina, quien dirigió el estudio.

"Ésta es una "zona gris" entre el olvido normal de la edad avanzada y el olvido patológico que se presenta con la enfermedad de Alzheimer, cuando los problemas cognitivos tienen un impacto en la vida diaria"

Etapa inicial

El estudio de la demencia se ha tornado cada vez más sofisticado pero hasta ahora no se ha podido definir apropiadamente a un grupo de personas que pueden presentar un deterioro cognitivo pero que no cumplen los criterios para el diagnóstico de Alzheimer.

Y a la vez, detectar a aquéllos que podrían estar en mayor riesgo de desarrollarlo.

El deterioro cognitivo leve podría ser la etapa que conduce a Alzheimer.
Tal como explica el científico, el objetivo de la investigación publicada en Journal of Neurology (Revista de Neurología), fue poder identificar a los individuos que presentan el DCL.

Según el investigador, "nos interesa estudiar a este grupo de pacientes con deterioro cognitivo leve porque creemos que es el estado precursor o la etapa predemencial de la enfermedad de Alzheimer".

Éste, agrega, es el estadio ideal para empezar con el tratamiento de los problemas cognitivos.

"Nos dimos cuenta que había muchos pacientes que consultaban a la clínica de memoria y al hacerles la evaluación cognitiva el resultado era normal, no se detectaba pérdida de memoria", dice Facundo Manes.

"Pero a pesar de esto, el paciente seguía quejándose".
La prueba incluye leer y comprender una historia y repetirla. A la media hora el paciente debe repetirla otra vez.

"Pero lo que hicimos ahora fue modificar esa evaluación cognitiva y pedirle al paciente que recuerde la historia a las seis semanas".


Los científicos se dieron cuenta de que la mitad de los pacientes que se quejaban de su memoria y que resultaban normales en la prueba de evaluación cognitiva, mostraban a las seis semanas un comportamiento de pérdida de memoria como el deterioro cognitivo leve.

"Así logramos detectar a pacientes que con los métodos tradicionales cognitivos no hubieran sido identificados y que cumplen el criterio del DCL", dice el investigador.

Progreso

Aunque todavía no se tiene una cura para la enfermedad de Alzheimer, sí existen tratamientos farmacológicos y no farmacológicos que pueden retrasar la progresión de la enfermedad.

Cuanto antes podamos detectar el deterioro cognitivo, mayor autonomía podremos darle al paciente y mayor la posibilidad de que pueda planear su futuro mientras conserva la capacidad de hacerlo

Y éstos también pueden mejorar la calidad de vida del paciente y de la familia.

Pero tal como señalan los expertos, es esencial detectar la enfermedad de forma temprana y precisa para poder ofrecer al paciente el mejor tratamiento disponible.

"Actualmente hay más de 60 investigaciones de diferentes fármacos por lo cual es muy importante poder disponer de un estadio precoz de la enfermedad para la investigación de nuevas terapias".

Según los investigadores, éste es el primer estudio que propone el deterioro cognitivo leve como un factor de riesgo para desarrollar Alzheimer.

Por lo cual es necesario llevar a cabo más investigaciones para confirmarlo.

Hasta ahora, dice Facundo Manes, lo que se ha demostrado es que el riesgo de una persona de 65 años de desarrollar Alzheimer es de 1,5%.

Pero el riesgo de desarrollar la enfermedad en una persona de 65 años que presenta deterioro cognitivo leve es del 15 al 20%.

"Es por eso que pensamos que el DCL es el comienzo muy inicial de la enfermedad de Alzheimer".

"Y cuanto antes podamos detectar el deterioro cognitivo, mayor autonomía podremos darle al paciente y mayor la posibilidad de que pueda planear su futuro mientras conserva la capacidad de hacerlo", afirma el experto.

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1.6.08

- CHIPS -




Chips más delgados que un cabello


Es muy alentadora la noticia del trabajo conjunto que están realizando la Universidad Nacional Chiao Tung de Taiwan y nuestra Universidad Nacional del Sur en el diseño de circuitos integrados (chips) cuyas aplicaciones son múltiples y sus tamaños realmente asombrosos, por su extrema delgadez.

Uno de los acuerdos firmados prevé el intercambio de docentes universitarios y estudiantes de doctorado en ingeniería electrónica para iniciar proyectos de investigación que puedan ser patentados y comercializados. El primero de esos proyectos, generado en Taiwan, será el desarrollo de una retina electrónica, con capacidad para ayudar a las personas ciegas, a causa de traumas o accidentes, a recuperar la visión.

El rector del Sistema Universitario de Taiwan, que reúne a las cuatro universidades nacionales de ese país, opina que la Argentina "es uno de los países con gran potencial en el diseño y la investigación de este tipo de tecnología". También afirma que durante el curso de este año fabricarán el primer chip diseñado por expertos de ambos países.

El coordinador del Programa de Extensión y Desarrollo del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), ingeniero Alberto Anesini, señaló "que todavía son pocos los estudiantes argentinos que tienen un nivel suficientemente avanzado como para participar en este intercambio, como consecuencia de la falta de puestos de trabajo". Por eso considera necesario obtener apoyo gubernamental e incentivar a las pymes a que propongan y desarrollen proyectos de electrónica integrada.

Otro acuerdo involucra a la Universidad Católica de Córdoba en el desarrollo de software microintegrado, circuitos de comunicación móvil e inalámbrica, y elementos para el cuidado de la salud, con la idea de crear más adelante un polo tecnológico en Bahía Blanca.

Entre los muchos hechos que estos datos nos revelan uno muy significativo es el reconocimiento que nos hace un país cuya trayectoria en estas especialidades no se puede discutir. Resultaría realmente reconfortante que proyectos de este tipo pudieran llegar a buen puerto, porque se trata, nada más ni nada menos, del nuevo mundo que avanza.

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23.5.08

- FRANQUICIAS -



Franchising:

el abc del win to win



Nada escapa a las nuevas tendencias. Ni siquiera las franquicias, un modelo de negocio que en 2007 creció un 14 por ciento en la Argentina, superando los 16 mil millones de pesos en facturación. Para el año en curso, ya se proyecta un crecimiento similar y más innovaciones. Así, comprometidos con las últimos dictados del mercado, el modelo pisa fuerte. Su auge responde, según los especialistas, a que demuestra ser la herramienta de expansión comercial más segura y menos riesgosa para invertir y obtener los beneficios de un método de distribución, junto a un sistema de valorización de una empresa. Los rubros más calientes, las oportunidades en el interior y el sistema for export, en esta nota.

En Argentina, el negocio de franquicias representa hoy aproximadamente el 20 por ciento de las ventas del comercio minorista. Según un estudio de mercado realizado en forma conjunta por la Asociación Argentina de Franchising y la Escuela de Dirección y Negocios Universidad Austral, se contaron al año pasado un total de 400 conceptos de negocios en franquicias en el país. Son 18.500 puntos de venta que emplean a más de 150 mil personas. Su facturación representa al 2 por ciento del PBI nacional. Según el informe, en los dos primeros años se recupera la inversión y una de cada 5 personas tiene en evaluación un proyecto de franquicia. Para el 2008 se prevé una incorporación de 50 nuevas empresas que sumarían 1700 puntos de venta y 10.500 empleados.

Negocio para dos

La franquicia se define como un sistema de colaboración entre dos partes jurídicamente independientes, vinculadas entre sí a través de un contrato mediante el cual la empresa franquiciadora cede, a cambio de cierta remuneración económica, el derecho a utilizar su marca comercial y su "saber hacer" empresarial, por un tiempo limitado y en un territorio determinado. El negocio se apoya en la instalación progresiva de locales en puntos de venta estratégicamente seleccionados para la oferta de sus productos. Este modelo de negocio responde a la necesidad de una renovación constante de la oferta de mercado, obligada por la imparable y creciente aparición de nuevos competidores y la exigencia de ofrecer nuevas prestaciones. El sistema consigue un mayor acercamiento al consumidor a través de una especialización centrada en un mejor conocimiento del producto y sobre todo, un mejor servicio y atención. Al basarse en la creación de una red de tiendas que sustenta todo un sistema de distribución y que determina el apoyo de cada uno de los componentes de la red negocio con los otros, crea seguridad, y en consecuencia, mayor fortaleza en el mercado.

Según la Asociación Argentina para el Desarrollo de la Pequeña y Mediana Empresa, sólo el 90 por ciento de los emprendimientos individuales llega al segundo año de vida. En contraste, la franquicia representa una modalidad más confiable, que asegura unos mínimos de rentabilidad, la calidad del producto franquiciado, su originalidad, y los conocimientos que ya posee una de las partes, el franquiciador, que ofrece la posibilidad a otros de incorporarse al negocio de una cadena de tiendas en funcionamiento.

Claves para elegir bien

El presidente de la Comisión de Consultores de la Asociación Argentina de Franquicias, y presidente del Estudio Canudas, Carlos Canudas, estuvo a cargo la semana pasada de un seminario para guiar a los postulantes a elegir una oportunidad dentro de esta fórmula comercial. Para él, el primer paso es interiorizarse con el sistema para evaluar sus ventajas e inconvenientes. Se deberá comenzar por un análisis de la situación actual de los distintos sectores de actividad y sus perspectivas, sus respectivos mercados, la legislación aplicable tanto nacional, provincial y municipal que afectan a esos rubros. Asimismo se deberá evaluar la competencia, la rentabilidad, las fortalezas y las debilidades.

Decidido el sector de actividad, el siguiente paso es efectuar la investigación de la franquicia más apropiada de acuerdo al proyecto personal de cada uno. De esta forma, recomienda averiguar: antecedentes de la empresa franquiciante, filosofía y concepto de negocio, valores diferenciales e innovadores frente a la competencia, estructura de la franquicia y modo de explotación, perfil del consumidor, características del contrato (duración, derechos y obligaciones de las partes, renovación y resolución, exclusividad territorial), obligaciones financieras del franquiciado. Una vez hecho esto, habrá que comprobar la veracidad de la información recibida mediante su contraste con la que brinden los ya franquiciados de la cadena. Esto implica consultar no sólo a la gente que le indicaron que puede preguntarles. Visitando locales, conociendo a sus clientes, se podrá tener una visión más acabada del negocio.

Sin embargo, el consultor resalta que ningún análisis tendrá sentido si no se toma conciencia de que todo dependerá del franquiciante: de su iniciativa, de su sacrificio y del compromiso a respetar las técnicas de gestión del franquiciante. “Reunir los requisitos personales y económicos necesarios, y realizar una adecuada elección, son las condiciones indispensables para garantizar el éxito de una franquicia”.

Vender el concepto de negocio

“El indudable éxito de las franquicias en el mundo se debe, sin duda, a que es el modelo óptimo para expandir un negocio en un período corto de tiempo. Hay menos riesgo para la inversión que se hace y se logran los beneficios de la sinergia que representa pertenecer a una red nacional, regional o inclusive mundial”, señala Canudas.

“Cada vez lo que se vende es menos el producto y más el concepto de negocio”. El experto subraya así como la fórmula comercial repercute en el fortalecimiento y la preservación de la marca, con rédito para ambos lados del negocio. También en los dos sentidos, existe la ventaja de la baja inversión en aras de la expansión.
Asimismo, para el franquiciante redunda en mayor eficiencia operativa en las nuevas unidades directamente operadas y supervisadas, el incremento en la cobertura y desarrollo de mercados y con el cobro de la cuota inicial, se recupera a mediano plazo la inversión realizada en el desarrollo del sistema de franquicias, además de la rentabilidad por el cobro de regalías mensuales.

En cuanto al franquiciado, los beneficios son: la reducción de riesgos e incertidumbres al invertir en un negocio probado, la innovación permanente en aspectos metodológicos y tecnológicos, la asistencia técnica permanente en la operación del negocio franquiciado, a cargo de expertos, el adiestramiento en procesos productivos de bienes o servicios, el acceso a programas de promoción y publicidad y el incremento en su prestigio personal al involucrarse en un concepto de negocio.

Canuda resalta: “el sistema de Franchising es un método de distribución pero también un método de valorización de una empresa en los aspectos intangibles del negocio, promocionando la imagen que es decididamente lo perdurable”.
El franchising se traduce así en una relación continua de interacción entre el franquiciante y su red de franquiciados brindándoles a éstos asistencia continua sustentada en el "know-how" ya experimentado exitosamente, plasmado en el manual operativo. “A su vez la marca, síntesis de la imagen corporativa de la red, es conocida, exitosa y, por tanto, confiable. Pero a esto, se suma la continua renovación de la originalidad de parte del franquiciante, generando nuevos estilos y rescatando las experiencias de los integrantes de la red”.

Tomar la decisión de desarrollar una red de unidades comerciales por el sistema de franchising es, según el especialista, “adoptar una cultura de negocios donde el franquiciante crece con la inversión de otros (los franquiciados) y, el franquiciado, se integra y compra la prueba final de un negocio ya probado, exitoso, evitando pagar el derecho de piso inevitable al actuar como cuentapropista”.

Franquicias vs. negocios individuales

¿A qué obedece que las franquicias funcionen mejor que las pequeñas empresas independientes? Según Canuda, esto tiene que ver con varios factores. En primer lugar, el perfil de los franquiciados. “La mayoría de los franquiciantes elaboran un perfil de franquiciado para gestionar sus franquicias y luego los eligen en consecuencia”. En cuanto a la ubicación de los negocios, “los franquiciantes tienden a colaborar o controlar la selección de las ubicaciones, lo que previene saturación de mercado”. Además, “las franquicias suelen estar localizadas en instalaciones especializadas – shoppings, centros comerciales - en lugar que en cualquier calle”. A lo que se le suma que los clientes usualmente aprecian la calidad y consistencia de marcas ya probadas y también la de sus productos o servicios. Finalmente, el consultor afirma que las franquicias crecen en base a una transferencia de información bidireccional intensiva, y se constituye en una fuente de ideas permanente que enriquece el negocio y la marca.

Oportunidades, zonas y ramos

“Históricamente, la gastronomía cubrió el 30 por ciento dentro de lo que es franquicias, después le siguió la indumentaria, que hoy por hoy tiene más fuerza que el tema de la gastronomía, sobre todo porque la franquicia está yendo mucho al interior y allá el tema de las marcas de indumentaria es muy solicitado, motivado por el fuerte ingreso que hay en este momento por el turismo, el petróleo y el campo”, resume Canuda. Existen puntos neurálgicos en donde la fórmula de la franquicia es furor: Neuquén, Comodoro Rivadavia, Mendoza, Salta y Ushuaia. También en alguna medida, Córdoba y Santa Fe. En cuanto a rubros, hay una avidez por el tema de las cafeterías. “Estas han cambiado, se han segmentado, pero todas tienden a ser lo que se llama un café gourmet, donde el centro pareciera ser cafetería pero algunos la acompañan con alfajores, otros con muy buena pastelería, otra con diferentes tipos de café”.

Lo cierto es que el sector siente el movimiento de la apertura de la cadena internacional Starbucks, que se instala en el país, haciendo la apuesta de liderar el mercado en Sudamérica. “En las marcas que ya estaban, preparándose para la llegada de esto, adoptando algunas estrategias como la venta de música, el famoso vasito para poder llevar. Esto lo hizo Aroma, Havanna, para ir preparando el mercado y que no vengan ellos con la novedad. Y por otro lado, la incorporación de un montón de otros locales de grandes cafeteros, como los 5 Hispanos o La Morenita o Fel Fort, que se está lanzando asociado al tema del chocolate, es decir, se ha trabajado sobre el concepto de negocios”.

A la orden del día

“Creo que la tendencia del retail hoy por hoy es transformar la simple venta de un producto en una experiencia de consumo maravillosa. Cuando compras ropa interior no compras ropa interior sino, sensualidad. Al entrar al local tiene que haber cierto perfume, las texturas y colores del pack tienen que reforzar esto e inspirar los cinco sentidos”, explica el consultor.

En cuanto nuevos rubros, el experto destaca: “De los 70 ramos que practican franquicia en la Argentina, recientemente se incorporó uno que se refiere a todo lo que sea accesorios de autos con un concepto distinto a los locales de Warnes. Con una impronta más bien de boutique del automóvil, donde la estrategia se acompaña de un proceso de venta asistida, un entorno confortable y tecnológico y cierta apertura a un público femenino”.

Si hay que hablar de tendencias, el auge en esta modalidad serán, en un futuro cercano, los servicios. “Primero porque requieren menos inversiones, después porque han sido rubros que no han sido atacados de la mano de la franquicia. Hablo de soluciones técnicas en las casas y/o oficinas, por ejemplo. También crecerá mucho todo lo relacionado a entretenimientos y a la mujer en general: belleza, cosméticos, accesorios de moda”.

La plataforma de despegue que soportará estos vaticinios es sin duda la de los centros comerciales. “Hay 47 shoppings en construcción y de acá al 2009 vamos a tener 126 shoppings, en los cuales se compra el 15 por ciento del mercado. La tendencia es que llegue al 24. - grafica Canuda-. Los shoppings son primos de las marcas y las marcas son primas hermanas de las franquicias. Muchas de las marcas fueron creadas gracias a los shoppings. Aunque, eso sí, la puesta en marcha de una franquicia requiere, entre otras cosas, el estudio de su identidad corporativa. Crear la marca, y luego implementarla en todos sus productos y en cada uno de sus puntos de venta, respetando al pie de la letra el manual corporativo de la empresa para su aplicación. De nada vale crear una marca si luego no respetamos su concepción. Una marca que no se respete a sí misma jamás tendrá valor de mercado; en cambio, si la cuidamos, su valor podría multiplicarse. Es un fenómeno que influye en las actitudes y hábitos de consumo de un producto, cuya calidad es difícilmente aceptada antes de su uso, pero si el consumidor conoce y confía en una marca esto actúa como un aval en su adquisición, por lo tanto le da confianza en el momento de decidir la compra”.

Franchising por export

La ventaja local en este negocio es que los argentinos son vistos en el exterior como “gente de buen gusto”, formadores de tendencias. No es extraño entonces que muchas marcas argentinas hayan logrado abrir franquicias en el exterior: Grisino, la marca de indumentaria infantil para nenes y nenas, tiene 17 franquicias, además de 11 locales propios. Gracias a esta modalidad de negocio se posicionó en Capital Federal, Salta, Mar del Plata, Bariloche, e inclusive en Colombia y Paraguay. Además tiene proyectadas dos inauguraciones próximas en la Ciudad de Buenos Aires; Boating, empresa de calzado e indumentaria de cuero, ya cuenta con 12 puntos de venta propios y 6 franquicias. Además proyecta la apertura de otros dos locales para lo que queda del año; Kout es otra marca de jeans que lanza un ambicioso plan de franquicias, hoy cuenta con 15 locales propios, de los cuales 9 son franquiciados. La idea de los directivos es abrir durante el 2008, ocho puntos de venta exclusivos bajo esta modalidad; Arredo es otra cuenta de ropa para el hogar que se está expandiendo rápidamente, once de sus 34 locales son franquicias, incluyendo 6 internacionales (en Uruguay y Bolivia).

Negocio interactivo

“Como en todos los ámbitos, este modelo comenzó a tomar las tendencias de mayor interacción y participación de los franquiciados en lo que se llama Franchising 2.0. Esto apunta a la activa intervención en la marca: por ejemplo la idea del menú andino, en Mendoza, asociados a una marca de vino, con un menú típico, fue idea del franquiciado de McDonald´s y explotó en ventas”.

Pero además, como actor en este “juego”, está el consumidor y la interacción con él. Frente a la tradicional web, ya casi del siglo pasado, surgió con fuerza el fenómeno de las web 2.0, la idea del concepto, es la interrelación y la comunicación interactiva con el usuario, frente a la comunicación vertical, del formato unidimensional, menos accesible y más difícil de actualizar. Los blogs, los marcadores dinámicos, las suscripciones, los gráficos en 3D, el uso de Internet , frente al sólo un rato, son la tendencia que inunda la post nueva economía. En este sentido, también el rubro de los autoservicios en accesorios automotrices llevan la delantera. Integrada a la marca, cada sucursal de Michelin tiene su desarrollo web, a partir de lo cual intercambian mensajes, sugerencias e información con los clientes. “Hacia allí hay que caminar”, señala Canuda.

Malen Lesser
Revista Infobrand

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17.5.08

- LO QUE NOS PASA -




Me gustó mucho el video colgado de You Tube
TN Palabras + Palabras -

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6.5.08

- BOLIVIA -




Una advertencia para Evo Morales


Una vez disuelta la efervescencia que provocó el referéndum revocatorio en el departamento boliviano de Santa Cruz, el presidente Evo Morales y el prefecto (gobernador) Rubén Costas deberán definir con serenidad qué modelo de república pretenden. Lejos de la conveniencia de ambos, y del país en sí, está la fundación de una segunda república como consecuencia de una fractura, más allá de que otros tres departamentos de la rica Media Luna andina, Tarija, Pando y Beni, tengan previsto convocar el mes próximo sus propios referéndums revocatorios.

La médula del debate, más allá de las diferencias étnicas, sociales y políticas entre las dos caras de Bolivia, no pasa, en realidad, por la división, sino por la reasignación de los recursos. Santa Cruz, con 2,5 millones de habitantes y escasos niveles de pobreza y desempleo, aporta casi el 30 por ciento del producto bruto interno (PBI). Sus exportaciones representan más de la mitad del total nacional. A su vez, sus tierras cultivadas suponen el 40 por ciento del país, y debajo de ellas se encuentra gran parte de la riqueza gasífera y petrolera.

En el referéndum, como estaba previsto, el 85 por ciento aprobó la autonomía. Morales, sin embargo, consideró un fracaso el resultado, sobre todo por el alto índice de abstención y de votos negativos, del orden del 50 por ciento. Visto de ese modo, en medio de un clima de violencia que causó una veintena de heridos en enfrentamientos entre grupos rivales, cada uno interpretó a su manera el pronunciamiento popular, de modo de acopiar fuerzas frente a aquello que debería esperarse: una discusión seria en lugar de una batalla insensata.

Es evidente que Morales no estuvo a la altura de las circunstancias si se trataba de predicar por la unidad, como corresponde a todo presidente constitucional, y que la intromisión de su par de Venezuela, Hugo Chávez, con sus denuncias contra los presuntos planes desestabilizadores de los Estados Unidos, un flaco favor les han hecho a él y su pueblo. En momentos de tensión, en los cuales un país hermano parece a punto de desangrarse, no es necesario que un tercero en discordia siembre aún más cizaña con el afán de llevar agua para su molino.

Es importante que los gobiernos de la región, involucrados en hallar una solución para Bolivia desde los tiempos del presidente depuesto Gonzalo Sánchez de Lozada, reafirmen su compromiso con la unidad de los sectores en pugna. Lo han hecho los de la Argentina, Brasil y Colombia. Enhorabuena. Ese gesto, más allá de ser positivo, también expresa, en especial en la Argentina y Brasil, una señal de preocupación por la dependencia que ambos tienen del gas boliviano.

En la puja política, Morales insiste en la reforma constitucional aprobada sólo por el oficialismo en la Asamblea Constituyente de noviembre último. La negación del otro, en este caso del reclamo de autonomía de Santa Cruz, no ayuda. Menos aún ayuda su provocador saludo a "la rebelión" desatada por aquellos que se resistieron a votar "un estatuto ilegal e inconstitucional". En eso, precisamente, le dio la razón la Organización de Estados Americanos (OEA).

Ningún presidente puede vivir en guerra permanente con aquellos que no concuerdan con él, excepto que ése sea su plan de gobierno o su método de amasar poder. Si la Corte Nacional Electoral desconoció la votación y prometió no validar el resultado, ¿qué fin persigue Morales con esa suerte de llamado a la revancha? Debió hacer un llamado a la unidad sin que ello significara falta de firmeza ni omisión de la discriminación que suelen padecer los indígenas.

En principio, Bolivia se dobla, pero no se rompe. La victoria del sí en Santa Cruz es el comienzo de un camino en el cual el presidente Morales y el prefecto Costas, referentes de los sectores en pugna, deben hallar un punto de contacto para definir el perfil de una república que ya no será como antes. El resultado del referéndum implica un duro golpe a la reforma agraria impulsada por el gobierno en su intento de reivindicar los derechos indígenas.

Los gobiernos que se identifican con la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA), impulsada por Chávez, coincidieron en darle un matiz ideológico al referéndum de Santa Cruz. Venezuela, Nicaragua y Cuba denunciaron un plan desestabilizador de los Estados Unidos. Supongamos que fuera cierto. Nada mejor entonces que suturar las heridas para abortarlo en lugar de profundizarlas aún más con aplausos a "la rebelión", como hizo Morales con la complicidad de Chávez.

El estado de crispación en nada contribuye a la consolidación de la democracia ni a la integración regional. En Bolivia no deben ser exaltadas las diferencias, sino aplacadas. El primer presidente aymara de la historia debe demostrar que puede gobernar para todos, porque, en definitiva, todos esperan eso de él, así como el despegue, de una vez por todas, de un país con necesidades en la superficie y gran riqueza en el subsuelo. El día que logre equiparar ambas realidades, y tienda a la unidad en desmedro de la división, dejará de ser el más pobre y conflictivo de América del Sur.

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2.5.08

- FFCC -




Tren bala y tren blanco


Por Alicia Dujovne Ortiz
Para LA NACION



Cada mañana, por Radio Classique, la radio francesa que transmite exclusivamente música clásica, me veo obligada a escuchar noticias y publicidades financieras, sin duda, porque la emisora considera que los amantes de esa música son los banqueros y los empresarios. De todas esas propagandas, la que más dentera me produce es la del TGV Pro. Traduzco: el tren de gran velocidad, al que los argentinos llamamos "tren bala", dedicado, en este caso, a los profesionales.

Un locutor que se derrite como la cera musita fascinado: "El Pro no tiene tiempo que perder; el Pro mientras viaja necesita trabajar, trabajar y trabajar sin distraerse un minuto; al Pro debemos llevarle la comida a su asiento para que no tenga que levantarse a buscarla en el coche comedor, el Pro...". Y ya no sé cómo sigue, porque al llegar aquí, apago.

Pero el susurro calenturiento ha logrado su objetivo, instándome a recordar mis propias experiencias en algún TGV que me ha tocado tomar, para ir, por ejemplo, de París a Lyon.

Era limpio, eso sí. Limpio y silencioso como un templo, o como un hospital de cualquier lugar como la gente, vale decir, no uno de nuestro conurbano. Inútil aclarar que en el recinto entre metálico y aterciopelado no volaba una mosca, porque ninguna sobreviviría en semejante ambiente, allí donde los Pro consultan calladitos sus mínimas computadoras, mientras por la ventanilla circula suavemente un paisaje tan planchado, peinado y manicurado como el del interior del coche.

Un paisaje, eso sí, sin demasiados pesticidas mortíferos ni plantaciones de OGN (organismos genéticamente modificados), porque esas cosas, en el Primer Mundo, están prohibidas.

Así, pues, cada mañana, mientras apago la radio para acallar a los Pro con sus poco envidiables almuerzos tragados a los apurones entre aparatos varios (por hábiles que sean, la operación conlleva un riesgo para el teclado de la portátil y la raya del pantalón), pienso en las diferentes connotaciones que para cada uno de nosotros adopta la palabra "tren".

Connotaciones siniestras es lo que sobra: en Europa, los vagones de ganado que iban a Auschwitz han quedado tan grabados en las conciencias que un líder de ultraderecha como Le Pen eligió esa imagen ferroviaria para sus provocaciones antisemitas. Y en la Argentina, la célebre conversación entre Lucio V. Mansilla y el cacique Mariano Rosas nos ha quedado sonando en la memoria. "Habla la verdad, hermano -le dijo el jefe indio al dandy de capa roja que le metía por los ojos el tratado de paz-. Ustedes, los blancos, quieren hacernos desaparecer para que el ferrocarril pase por nuestras tierras."

Connotaciones alegres, por supuesto, tampoco faltan: aquellos trenes carreta que nos tomábamos para largarnos de vacaciones a cualquier punto del país, porque total qué apuro había si viajábamos fantaseando con un sulky y un caballito tranquilo de los que se espantan los bichos contrayendo la grupa.

Eran trenes que no parecían aludir ni a un poder asesino ni al contraste entre una población condenada y otra victoriosa, sino sencillamente a un avance, a un progreso que, en el caso de los ranqueles, había costado caro, es cierto, pero que ya formaba parte de nuestras costumbres y funcionaba bien.

En todo caso, cuando la locomotora entraba humeante y fragorosa en los pueblitos más apartados de la Argentina, las chicas se vestían de fiesta para verla llegar, esperanzadas, a ver si el novio aparecía. Después de haber sido instrumento de muerte, el ferrocarril llevaba vida e ilusiones de Norte a Sur.

Lo anterior va sólo a manera de meditación de índole socioafectiva: algo habrá en el tracatraca de los trenes que nos resulta entrañable, y por algo será que su progresiva desaparición genera, por motivos simétricamente opuestos, un sentimiento de desamparo similar al del cacique adoptado por Rosas. Hace muy poco, una chica que logró el milagro de viajar en tren de Córdoba a Buenos Aires me contó que la gente en las estaciones los aplaudía. Era una reconquista digna de que la banda del pueblo la celebrara con bombo y platillo.

Un caso aislado, por desgracia. ¿Quién podría recibir con marchitas eufóricas a los aterradores ómnibus de dos pisos que se bambolean a punto de caer a un lado u otro para quedar de canto y cuya definitiva erradicación por causa de máximo peligro todavía esperamos?

Nuestra realidad de hoy es una Argentina sin trenes, con 870 pueblos fantasma, tan condenados al olvido como antes las tolderías. Así lo afirma Juan Carlos Cena, integrante del Movimiento Nacional por la Recuperación de los Ferrocarriles Argentinos, en su muy bien documentado libro El ferrocidio .

Como muchos otros observadores, entre los que citaré a aquellos cuyos mensajes he recibido directa o indirectamente en estas lejanas tierras -el escritor Mempo Giardinelli y el cineasta Pino Solanas-, Cena califica el proyecto de TGV argentino, o de tren bala, de "desatino nacional". Esa clase de desatino que siempre va unido al gigantismo.

Restaurados como se debe, los trencitos normales tardarían apenas 45 minutos más que el esplendoroso invento francés en unir Buenos Aires y Rosario.

Antes había en esa línea dos trenes a la mañana y dos a la tarde, y cuando digo "trenes" me refiero a esas conocidas longanizas con la locomotora en la punta donde podía viajar cualquiera, no a la bala ultramoderna, donde el boleto a la citada ciudad, ida y vuelta, en segunda clase, costará, según calculan, la bonita suma de 470 pesos y que, por consiguiente, sólo podrá ser frecuentada por la versión local del Pro que se atraganta a solas en su asiento, porque la fiebre de ganancias le impide saborear un bife conversando con algún congénere y gozando de un poquito de paz.

Es curioso cómo lo ferroviario se ha convertido en metáfora de las desigualdades sociales en la Argentina. En las últimas estribaciones de los 90, solía yo tomarme un tren azul eléctrico que, pasando por Olivos y Acassuso, terminaba en un sitio perdido de la Tierra llamado, no sin ironía, Victoria. Durante el verano, la refrigeración era tan exagerada que se volvía necesario llevar bufanda.

Por ese tiempo, los cartoneros todavía no habían conseguido su tren blanco, de modo que subían con sus opacos tesoros al resplandeciente medio de transporte no pensado para ellos. Ante su presencia, el tono eléctrico de este último rozaba el cortocircuito. A todas luces, los usuarios de este tren bien pintado y lustrado estaban lejos de apreciar las pilas de basura en equilibrio sobre los imaginativos carritos. Así que se quejaron, y los cartoneros tuvieron su propio tren.

Con o sin él, resulta de todos modos interesante observar la transformación de la realidad a partir de la estación Victoria. Es como si allí terminara un mundo y comenzara otro. El de este lado lo conocemos; el del otro cuenta con un trencito sin vidrios en las ventanillas, por donde entran la tierra, el solazo y algunas piedras, sin cuero en los asientos, o bien, directamente, sin asientos, que sale de Victoria medio ladeado, como esos perros callejeros cuando trotan esquivando sus cuartos traseros en previsión del puntapié.

No es un tren específico para cartoneros, sino uno concebido para viajeros de suburbios pobres que no se creen con derecho a echar chispas de indignación, y que, en consecuencia, se aguantan su suerte.

¿Por qué ha sido eliminado el tren blanco de la faz del planeta, sección Argentina? Porque estaba en malas condiciones y se volvía peligroso. Nada cuesta creerlo. Pero ¿por qué no se lo ha reparado o reemplazado para ayudar a esa parte de nuestra población que actúa en pro, no en Pro, de nuestra ecología, seleccionando una basura que ya nadie sabe dónde meter y, de paso, sobreviviendo como puede hasta que algún rey mago aparezca con la promesa cumplida de un "trabajo digno"? Pregunta retórica: si se privilegia el tren bala destinado a unos pocos, antes que los trenes utilizables por muchos, ¿qué puede pesar en la balanza el drama de esas mujeres, esos hombres y esos niños que se ensucian hasta el codo abriendo nuestras bolsas en busca de la perla escondida?

Hace un tiempo, una palabra utilizada por un funcionario del gobierno de la ciudad para justificar la violencia de la policía al desalojar a los cartoneros acantonados, nueva ironía, en ese legendario sitio de cirujas inmortalizado como Pampa y la vía, porque la falta del tren blanco los había dejado de a pie, me ha dejado perpleja. Esa palabra es "impecable". "La actuación de la policía ha sido impecable", sostuvo el funcionario al referirse a los forcejeos de la fuerza pública para vaciar el lugar de desperdicios y de personas consideradas como tales. Una palabra que esconde la idea de la pobreza pecaminosa bajo el poncho del inconsciente.

La energía fumigadora de esa policía que limpió el lugar a manguerazos hasta dejarlo exento de mancha o de pecado coincide con aquellos desalojos de triste memoria: ¿cómo no recordar la destrucción de las villas durante la dictadura? Ni las topadoras que aplastaban las casitas ofrecían la mínima solución de recambio ni este operativo limpieza se muestra preocupado por otra cosa que barrer y pasar el trapo. La expresión de deseo "basura cero" no aparece contrabalanceada por la de "hambre cero". Si los cartoneros se niegan a utilizar los camiones que la ciudad dice ofrecerles a cambio del tren blanco, no ha de ser por capricho: a menos que se insista en considerarlos descerebrados natos, la lógica más elemental indica que su negativa tiene un sentido, puesto que nadie obra en contra de sus propios intereses.

Personas tratadas como animales, trenes de ganado para seres humanos. El que así lo desee puede buscar en Internet los blogs de los usuarios del Ferrocarril Roca, donde podrá enterarse de que sus pasajeros habituales se sienten manipulados como bovinos. Recomiendo en especial un dibujo que representa a dos vacas rumbo a su trabajo, saliendo malhumoradas de un vagón. Vacas de enfurruñado testuz, que ya no miran pasar el tren, sino que deben tomarlo ellas, amontonadas como rumbo al matadero mientras, en un futuro no lejano, los trenes bala pasarán pitando frente a sus ojos, dejando entrever, recortado en el marco de cada ventanilla, el perfil casi romano del hombre que aprovecha.

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24.4.08

- TEVEO -





Observaciones sobre el Observatorio



Por Pablo Mendelevich
Para LA NACION




Nada tan amplio como el verbo observar. Uno lo escucha referido a las aves y lo encuentra encantador. Sobre todo si le viene a la mente un observador de chaleco caqui, bermudas y sandalias que apunta a las copas de los árboles con un inofensivo catalejo. Lo mismo sucede cuando lo que se observa son estrellas, que ni se enteran de que alguien les clava el ojo.

"Observar" significa, en estas ocasiones, mirar atentamente. Y gracias. Desde ya que "observar" adquiere un sonido más áspero cuando significa "cumplir lo mandado". Es lo que siempre prometen nuestros gobernantes cuando juran observar y hacer observar la Constitución en cuanto de ellos dependa, fórmula que ganó fama no sólo por la dificultad de algunos presentadores de pronunciar la be seguida de la ese, sino por la abultada estadística de incumplimientos. Por fin, también es posible observar una religión, un precepto: eso ya no significa mirar ni respetar, sino practicar.

"Observar", como se observa, son muchas cosas.

Ahora bien, ¿qué significa observar medios? ¿Equivale a mirarlos, que es, casualmente, para lo que están hechos? ¿Le está permitido a un observatorio de medios hacer observaciones con el fin de que los observados -a diferencia de lo que sucede con pájaros, truenos y estrellas- corrijan sus imperfecciones? Y si así fuera, ¿cómo se sabe qué son imperfecciones y qué es, simplemente, producto de su naturaleza autárquica? Cuando Cristina Kirchner dice que quiere abrir, o relanzar, el Observatorio de Medios de Comunicación, contra las prácticas discriminatorias, ¿qué quiere observar? ¿Y en cuál acepción del verbo quiere hacerlo?

Muchos no se dieron cuenta, pero estas preguntas esenciales ya fueron respondidas por la propia interesada. Palabras injustamente olvidadas las suyas: si se les hubiera prestado más atención, se habrían ahorrado discusiones frenéticas sobre si el Gobierno tiene o no aspiraciones dominantes cuando habla de un inocente observatorio de medios aplicado a la discriminación.

Por empezar, no fueron sesudos estudios de un émulo de Apold, el legendario Goebbels criollo, ni años de planificación lo que alumbró el entusiasmo oficial por el Observatorio, sino que una mañana la Presidenta lo leyó en un diario y mandó a llamar al que hablaba del tema.

Aclaremos que para descubrir esta improvisación no fue necesario esperar a que se ventilaran documentos secretos guardados durante treinta años. Quien revise el discurso presidencial del 4 de abril verá que la propia Presidenta contó que lo había leído el día anterior en el diario. Más aún: como si ella misma se hubiera constituido de manera precursora en un observatorio, advirtió (apostrofó) que sólo un diario (se refería a Página 12 ) había tenido a bien publicar el pronunciamiento de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA sobre el comportamiento periodístico durante el lock out del campo, en el que, entre otras cosas, se nombraba el Observatorio de Medios contra la Discriminación.

El decano Federico Schuster, firmante de ese pronunciamiento, completó el relato cuando declaró públicamente que, para su asombro, la Presidenta lo había citado en la Casa Rosada después de leer el diario. Puede colegirse que también gracias al diario la Presidenta recordó que había un Observatorio de Medios en el Estado. Véase la frase textual de Cristina Kirchner el día del puntapié inicial: "Hay un observatorio de medios que debe funcionar en la órbita del Comfer precisamente contra la discriminación". E invitó a todos a sumarse a él, lo que quedó sepultado bajo una catarata de consideraciones e insinuaciones sobre falta de pluralidad y equidad de los medios, se supone que privados, ya que a los estatales (sic) no los discriminó.

Cierto malentendido, entonces, pudo haberse generado cuando se desparramó la idea de que el Gobierno tenía un plan para controlar a la prensa a través de un observatorio de medios contra la discriminación. El plan no existía. Lo que existía era una particular manera de entender la discriminación en los medios, a la que el documento de Schuster vino a bendecir con un matasellos académico. Si es que no fue también la generosa palabra "discriminación" lo que cayó del cielo y se ajustó a la ira que había producido en los dos televidentes Kirchner la rebelión agraria. O su relato, como dice la Presidenta.

Inspirada en el texto de Schuster, Cristina Kirchner empaquetó en una pieza oratoria quejumbrosa unos cuantos ítems supuestamente relacionados entre sí por su pertenencia al territorio de la discriminación mediática. Envolvió "la transmisión de una única voz y el silenciamiento de las demás" dentro de un mismo medio, la propiedad de los medios privados, "el rechazo a toda forma discriminatoria que tenga que ver con el color de piel, con la posición social o con la fe religiosa" y el exitismo durante la Guerra de las Malvinas (1982), del cual culpó genéricamente a la prensa, a la que a renglón seguido le facturó una deuda de "calidad institucional". ¿Quién duda de la importancia de estos temas? El problema está en pretender embutirlos dentro de un observatorio estatal con el propósito de "observarlos", quién sabe cómo, so pretexto de que allí se nos cuela, cuándo no, la discriminación, a favor de la cual, no hace falta decirlo, nadie hará una marcha a Plaza de Mayo.

Para muchos periodistas, también para algunas organizaciones no gubernamentales especializadas, para facultades de ciencias de la comunicación y de periodismo que no emiten resoluciones para hacer "repudios" a "coberturas", sino que, en todo caso, elaboran estudios académicos y, por qué no, para aquellos medios en los que se realiza el sano ejercicio de la introspección, la discriminación mediática es una cosa más precisa. No consiste en denominar "paro del campo", o con la menos apropiada palabra "huelga", lo que el lenguaje oficialista prefirió, con todo derecho, llamar lock out . Esa es una cuestión del enfoque que cada cual le da a la información de acuerdo con su línea editorial.

Los periodistas discriminamos, en cambio, con determinados giros idiomáticos que repetimos sin pensar (incluyendo la reiterada costumbre de explicar en las páginas policiales que la occisa era una mujer de singular belleza, lo que estaría alentando a las mujeres feas a circular tranquilas). Discriminamos si decimos que en un accidente fallecieron dos personas y un boliviano. Si presentamos como demonio y casi seguro homicida al hijo homosexual de una mujer asesinada, atento a sus rarezas, y, por supuesto, si nos referimos con desprecio a un piquetero en contraste con un cacerolero y viceversa. Cubrir el paro del campo sobre la base de que importa, y mucho, a diferencia de lo que creyó, por lo menos al principio, el Gobierno, no tiene nada que ver con la discriminación. Sin perjuicio de que en el trabajo periodístico -ahora en estas largas tres semanas sobre el campo, pero lamentablemente, también, en todos los demás- haya una cuota de exabruptos con propulsión a prejuicio, o meros productos de la incompetencia.

Lo ideal sería poder discriminar las discriminaciones que cometemos los periodistas y evitarlas. Aunque sin ayuda del Gobierno. Este gobierno, para colmo, no es muy bueno observando: ve mensajes cuasi mafiosos en las mejores caricaturas, descubre de golpe una concentración mediática que hasta ahora le había pasado inadvertida y se entera con la llegada del otoño de que estaba aplicando desde hace años la ley de radiodifusión de Videla sin haberse dado cuenta. Si la idea de discriminación en los medios se confundiera con la de diversidad de enfoques -el mejor aporte de la prensa a la democracia-, estaríamos fritos. Ojalá el Gobierno pueda observar solito la diferencia.

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20.4.08

- OBSERVATORIO -






Vigilar a la prensa libre no es una tarea propia del Estado


La irracional embestida que el gobierno nacional ha lanzado en los últimos días contra la libertad de prensa se basa en una concepción del poder de trasnochada filiación autoritaria. En efecto: se ha anunciado que el periodismo independiente será observado y controlado, de aquí en adelante, como si fuera un apéndice más del sistema institucional del Estado. A esa finalidad estará dedicado, de acuerdo con lo que ha manifestado la propia Presidenta de la Nación, el llamado Observatorio de los Medios de Comunicación, confuso organismo creado en octubre de 2006, sobre el cual han tenido jurisdicción, sucesiva o alternativamente, el Comité Federal de Radiodifusión (Comfer), el Instituto Nacional contra la Discriminación (Inadi) y la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires.

Por supuesto, la idea de que el periodismo sea objeto de un seguimiento que permita estudiar y conocer en detalle sus tendencias y orientaciones no tiene, en realidad, nada de novedoso, ya que lo propio y natural de los medios periodísticos es estar permanentemente expuestos a la observación pública y, por lo tanto, es inevitable que sus contenidos sean amplia y absolutamente conocidos por los diferentes sectores de la sociedad.

Pero resulta inaceptable que esa tarea de observación y control esté a cargo de organismos pertenecientes a la órbita del Poder Ejecutivo nacional. En un país regido por los altos principios que garantizan la libertad de prensa y la plena diversidad de las opiniones ciudadanas, lo que corresponde es que ese Observatorio de los Medios de Comunicación sea un ente creado y administrado por las organizaciones de la sociedad civil, no un órgano sometido a la vigilancia compulsiva del Estado. Ese es justamente el carácter que revisten esos observatorios en aquellos países comprometidos con el pleno respeto a las libertades de pensamiento, de conciencia, de expresión y de opinión.

El periodismo tiene una misión esencial: contribuir a que los gobernados observen y controlen a los gobernantes. La existencia de un sistema de medios periodísticos independientes permite que los ciudadanos se mantengan informados acerca de los movimientos de quienes ejercen las funciones de gobierno y ésa es una manera de reforzar la estructura constitucional que coloca a los integrantes del poder público bajo la mirada escrutadora y vigilante de los ciudadanos. La prensa es, entonces, por naturaleza, uno de los agentes sociales que ayudan a observar, vigilar y controlar a los miembros del Gobierno.

La idea de que el propio periodismo pase a ser ahora el observado distorsiona y contradice los clásicos principios del constitucionalismo fundado en una organización institucional de rigurosa base democrática.

Por otra parte, el periodismo tiene también la misión de "construir ciudadanía", de contribuir a que los gobernantes y los gobernados se relacionen y se mantengan vinculados, sepan cuándo están hablando de las mismas cosas y cuándo están hablando de cosas diferentes.

Para que la "gente común" comprenda sin dificultad el lenguaje de los gobernantes y sepa de inmediato "de qué se trata" -por emplear la expresión clásica que resumió el espíritu de las jornadas de mayo de 1810- es necesaria la existencia de un sistema de medios informativos que articule constructiva y adecuadamente a los ciudadanos con el poder. Para eso no hacen falta, desde luego, organismos intimidatorios o controladores. Basta, simplemente, con que unos y otros hablen sin dobleces y reflejen sin distorsiones sus diferentes y particulares visiones de la realidad en un garantizado contexto de libertad, pluralismo y transparencia.

Cuando desde la Presidencia de la Nación se pretende vigilar a los medios informativos con el aparente propósito de condicionar o uniformar sus mensajes, la ciudadanía percibe que algo esencial se empieza a disgregar o a romper en el corazón de la República y que comienza a desvanecerse el sentimiento social de pertenencia a un destino común. Está probado que la imposición de un discurso único a los distintos medios de comunicación, lejos de producir un efecto unificador, desgarra y deteriora el espíritu de unidad nacional. La intolerancia y el autoritarismo son los peores consejeros cuando lo que se pretende es construir un camino de coincidencias que ilumine el horizonte hacia el cual deseamos avanzar como ciudadanos, hijos naturales de la diversidad democrática.

En una sociedad como la argentina, que tanto ha sufrido en las últimas décadas resultado de los autoritarismos violentos y de los abusos de poder, es lamentable que se insista en intimidar a los medios periodísticos para que sirvan a la difusión del clásico discurso "monocorde y único", estructurado a la medida de los intereses del poder.

Cuando la prensa no tiene garantizada su libertad, cuando se perciben en los gobernantes intentos trasnochados de unificar la información y de suprimir las naturales y enriquecedoras manifestaciones de diversidad que conviven en el conjunto social y son registradas por el periodismo independiente, se empobrece la vida cultural del conjunto y se cierran las compuertas del crecimiento espiritual de la República. Un país que no vislumbra alternativas en su marcha hacia el porvenir es, fuera de toda duda, un país que ha dejado de crear, de soñar, de inventarse destinos alternativos. El Observatorio que se impulsa, obsesivamente regido por el Estado, procura desalentar toda posibilidad de crecer hacia la diversidad. Los argentinos merecemos algo más que ese implacable empobrecimiento de nuestro destino.

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9.4.08

- MADE IN ARGENTINA -




Fantasías de industria argentina


Por Silvia Hopenhayn
para LA NACION



Desde hace varios siglos, la ficción ha dado cuenta de que la realidad puede llegar a ser un invento. Con mayor o menor elocuencia, los autores excavan túneles para escapar de la aparente rigidez del tiempo o de la constricción del espacio, en busca de nuevas dimensiones. Algunos han encontrado maravillas, como Lewis Carroll del otro lado del espejo, o Ursula K. Le Guin en Terramar. Otros alcanzan el horror, como Poe en la celda de castigo de la inquisición (El pozo y el péndulo) o Lovecraft a través del terror cósmico de Cthulhu.

En la literatura juvenil, este empeño por atravesar lo cotidiano en busca de otras realidades es muy frecuente. En Las crónicas de Narnia, se realiza a través de un ropero; en El señor de los anillos, Tolkien rescata del pasado un período ficticio, y Harry Potter vive en un mundo mágico paralelo.

Aunque lo parecen, tales fantasías juveniles no son patrimonio de los anglosajones; no hace falta ir tan lejos para cruzar la línea de la realidad. Liliana Bodoc, escritora mendocina, preparó una poción poética bastante fuerte, para convertir la fantasía en tierra propicia para la mitología precolombina con resabios de la tradición céltica. Su Saga de los confines, una trilogía compuesta por Los días del venado, Los días de la sombra y Los días del fuego, tres novelas de gran éxito y varios premios, lo confirma. Las Tierras Fértiles son, precisamente, su territorio de ficción en el que reinventa la Conquista y dispone criaturas tan candorosas como irascibles.

En su última novela, sin embargo, promueve un espacio más cercano: el que se gesta en pleno día y en medio de la calle, cuando la realidad se angosta y comienza el túnel de la pubertad. En El mapa imposible (título del libro), tres amigos, dos varones y una niña, están en el umbral de la adolescencia, y toda coordenada comienza a tambalear. La urgencia por darle forma al devenir los lleva a buscar escondites que suelen tener pasadizos hacia lo imprevisto. Porque de eso se trata el mapa imposible: de un lugar al cual no se sabe cómo se llega, pero en el que uno de pronto aparece. De allí que la casualidad se convierta en una simpática aliada para aquellos que saben servirse del absurdo cotidiano.

En un pie de página, se lo describe así: “El mapa imposible será, cuando logre serlo, una matriz dinámica de relaciones espacio temporales. Vale decir, un conjunto de datos y fórmulas que difícilmente puedan graficarse en su totalidad”. Juntos, los tres amigos de la novela van escribiendo en cuadernos a rayas el “Diario de los exploradores”, testimonio de dichos pasajes abruptos al más acá. En un momento, unos jóvenes rebeldes los previenen: “Esto es una trinchera… y un espejo… Una trinchera con música… un espejo que nos deforma… A veces nos deforma… y otras veces no… Para ser uno de los nuestros hay que saber pelear con uno mismo… Para ser uno de los nuestros hay que atravesar descalzos las cenizas de la infancia”. En pocas palabras: el mapa imposible de la adolescencia, momento en el que no cabe más que inventar la realidad, porque todo parece esfumarse.

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30.3.08

- ACTUALIDAD -





Un ciclo de la política parece haber terminado





Por Joaquín Morales Solá
Opinión - La Nación



Nunca se derrochó tanto capital político en tan poco tiempo. Nunca, al menos, de manera tan innecesaria. Están sucediendo días que pudieron evitarse. Fueron una pérdida irremediable de tiempo las 48 horas que pasaron entre el martes y el jueves, entre el discurso de la soberbia y el de la convocatoria al diálogo con los productores sublevados. La misma etapa que incluyó el feudo violento y el reino mediático de Luis D´Elía, que abrió la hemorragia política más grave que tuvo en su historia, tanto dentro como fuera del país, el gobierno de los Kirchner.

El problema es que las rectificaciones a veces sirven y otras veces son tardías. Sin una sola propuesta novedosa y abarcativa de parte del Gobierno, los sectores agropecuarios decidieron ayer volver al paro. El levantamiento de la medida duró menos de 24 horas. Los dirigentes del sector están mordidos por una tenaza: el Gobierno no les da nada que sirva y los productores los empujan a la protesta. La sociedad argentina podría sufrir en pocos días más las consecuencias del desabastecimiento de productos indispensables para vivir. Trabajadores de pequeñas y medianas empresas vinculadas con la agroindustria comenzarían a ser suspendidos desde mañana mismo.

Quedaron como profetas solitarios y extraviados los dirigentes que habían propuesto un levantamiento de todas las decisiones, las del Gobierno y las de los ruralistas, mientras se negociara. La negociación se cayó ayer de hecho, pero los dirigentes agropecuarios preferían guardar la esperanza de que siguiera algún diálogo, aunque fuera bajo la mesa y lejos de los periodistas.

Un período de la política argentina ha terminado. ¿Qué es lo que ha terminado? Una etapa marcada por el predominio casi excluyente de una persona en la conducción de la República, una contradicción institucional en sí misma. Un espacio de tiempo en el que el diálogo estuvo vedado y, más aún, prohibido desde el único vértice donde se manda. Un período notable también por el extendido temor entre vastos exponentes de la dirigencia política y social.

Misiones fue, en otros tiempos, la advertencia de la falibilidad electoral. La revuelta campesina y urbana de los últimos días fue, en cambio, el aviso de que la voluntad social le ha puesto límites definitivos al poder. Cristina Kirchner no podrá, en síntesis, gobernar como gobernó su esposo.

Hubo sólo pequeños bosquejos de que el Gobierno aceptó la irrupción de esos cambios. Imperceptibles bocetos. Tampoco los dinosaurios se notificaron del día en que cambió el ecosistema que los condenó a la extinción. D´Elía sigue con su diatriba de odio social ante todos los micrófonos. La experiencia negociadora del viernes entre el Gobierno y las entidades rurales fracasó porque los funcionarios sólo aceptaban hacerles algunos retoques a decisiones que consideran inamovibles. Todos dieron vueltas en una noria estática y estéril.

En la extenuante noche del viernes, los dirigentes agropecuarios les insistieron a los funcionarios que ellos no tienen márgenes para levantar definitivamente el paro si el Gobierno no cambiaba sus resoluciones. Esas resoluciones se refieren a las retenciones móviles a las exportaciones de soja. La insistencia agropecuaria sólo logró que en un momento los funcionarios pidieran un cuarto intermedio para debatir a solas entre ellos; hicieron también consultas telefónicas con la residencia de Olivos. Volvieron luego con la respuesta: no , no habría cambios a las retenciones móviles, consideradas por los ruralistas como un virtual sistema de precios máximos.

¿Era la expresión de un gobierno convencido de sus aciertos o era la necesidad política de torcerles el brazo a los dirigentes del campo, de mostrar una victoria cuando había sucedido un serio traspié del oficialismo? Los funcionarios intentaron dividir a las organizaciones prometiendo hacer diferencias entre grandes y pequeños productores. Entonces el rotundo no vino de los ruralistas. La continuidad del paro estaba ya a la vuelta de la esquina y la esquina apareció ayer.

Si fue difícil convencer a los productores de que debían suspender brevemente la huelga para negociar, mucho más difícil será sacarlos de las rutas a cambio de nada. Una cosa es el paro y otra son los bloqueos de las rutas. Esta situación puede ser explicada, pero de ninguna manera se puede justificar. Muchos dirigentes agropecuarios están, directamente, rebasados. Ellos mismos lo aceptan.

Una objeción más profunda debió existir en la sociedad, además, para que vastos sectores de ella terminaran apoyando la protesta de los productores. No les cambió la opinión la probable intuición de que el paro provocará, más pronto que tarde, serios desabastecimientos de productos básicos.

El problema de Cristina Kirchner no es su condición de mujer, sino las modificaciones objetivas y sustanciales que se registraron en el país, en la sociedad que le toca gobernar y en el propio mundo del que la Argentina forma parte. Los métodos de Néstor Kirchner eran posibles con una sociedad satisfecha y con una economía ciertamente generosa y estable. Ya no existe ni lo uno ni lo otro en los términos que se conocieron, al menos.

Los métodos. Una parte importante de la bronca de los sectores agropecuarios se funda en los métodos de Guillermo Moreno, porque el secretario de Comercio los ofendió cada vez que los tuvo cerca. El viernes, Moreno no cejaba: recorrió los supermercados a los gritos ordenando bajar los precios. Será difícil para el Gobierno justificar en adelante la presencia de Moreno y de su estilo. Después de lo que sucedió en los días recientes, y de lo que está sucediendo ahora, correrá el riesgo de crear graves y permanentes conflictos con esos modos de gobernar. Un límite ha sido traspuesto.

D´Elía es como Moreno, pero más tosco, más expuesto y más peligroso. Funcionarios nacionales se ocuparon de distanciarse de él en conversaciones reservadas. Pero, ¿cómo diferenciar al Gobierno de D´Elía si éste terminó convertido en el responsable del orden público con palabras y actos de insoportable agresión? ¿Cómo, cuando fue el primero en entrar al palco de los influyentes privilegiados en el acto de la Presidenta, el jueves? ¿Podría ser casual, acaso, que la Policía Federal haya desaparecido de la Plaza de Mayo en los momentos en que D´Elía entraba?

D´Elía significó también un abundante derrame de prestigio para el gobierno de Cristina Kirchner en el exterior. Ejemplos: los diarios españoles El País y ABC hicieron durísimas crónicas de su condición de jefe de una salvaje fuerza de choque del Gobierno. La cadena internacional de televisión CNN describió desde su sede central, en Atlanta, el discurso de D´Elía como el más peligroso que se haya escuchado en los últimos años . Los medios del exterior mostraron también las peores imágenes del ex funcionario de Kirchner y estrecho aliado actual del Gobierno.

El mundo de las comunicaciones es imparable e incontrolable ahora. Ese es un cambio sustancial entre la Santa Cruz del gobernador Kirchner, donde también se recurría a estos métodos, y el actual gobierno nacional que conduce el matrimonio presidencial.

El ministro de Seguridad, Aníbal Fernández, le debe una explicación a la sociedad por la ausencia de la fuerzas de seguridad. Se debe una explicación a sí mismo. Fue el mismo ministro que hizo una profesión de fe pública en la libertad de tránsito cuando los productores cortaron las rutas. Bien dicho. Pero ese acertado concepto se convirtió en una sátira en boca de un Gobierno que permitió corte de calles y de rutas durante cinco años interminables.

D´Elía, Moreno, piqueteros a favor y en contra del Gobierno, violencia y sangre en las calles, palabras de rencor social que no se escucharon ni durante las tempestades de fines de 2001.

El Gobierno decidió, consciente o inconsciente, romper lazos, quizá definitivos, con los sectores medios urbanos. Ya los había roto con los sectores rurales que lo votaron o se ilusionaron con el gobierno de Cristina Kirchner. Los propios dirigentes del sector rural, muchos de los cuales seguramente no votaron a la Presidenta, se manifestaban sorprendidos ayer por el grado de agitación de los productores que sí habían creído en el nuevo gobierno de los Kirchner.

Los funcionarios se preocupaban el viernes por conversar con los ruralistas sobre un plan para el campo, mientras mantenían, intransigentes, las decisiones sobre las retenciones. Aquel plan integral debió ser el principio de todo, pero prefirieron dar un fuerte golpe primero y negociar después. Es el eterno método de Kirchner. Es el método que, con avances y retrocesos, y también con contradicciones, ha llegado a su fin.

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9.3.08

- LATINOAMERICA... -




Corazones sangrantes

Por Pepe Eliaschev



Usan palabras vaciadas en cuestiones particularmente propicias a la manipulación y a las distorsiones subjetivas. Esto alcanza ahora dimensiones colosales. Ocasiones no faltan (Gaza, la frontera ecuatoriano-colombiana), pero que esa técnica distorsionante prolifere en puntos calientes del mundo no implica que similares situaciones no se reproduzcan en nuestro escenario doméstico.

Un lenguaje exaltado y emocional pretende interpretar la muerte del colombiano Raúl Reyes en territorio ecuatoriano, el lanzamiento de misiles palestinos y la réplica israelí en Gaza, y los ataques terroristas incesantes en Irak, Afganistán y Pakistán.

Como en una realidad paralela, se nombra a cosas y a hechos desvirtuando su significado. En el envoltorio de actitudes “virtuosas”, se conjugan furia, anatemas crispados, dedos erguidos y aleccionadores, indignación sacrosanta, protestas exaltadas, parte de una supuesta pelea entre progreso humano y retardatarios genocidas.

Si en Colombia el grupo combatiente se autodenomina “Fuerzas Armadas” (revolucionarias) y “Ejército” (popular), es porque se considera en guerra. Si hay guerra, ¿la eliminación de Reyes es un “asesinato” o una baja en combate?
En similar razonamiento, si quienes combaten al gobierno de Colombia se refugian o buscan santuario en territorio extranjero, diseño estratégico con Colombia como epicentro, ¿no es un caso flagrante de injerencia, legalmente repudiable?
Hugo Chávez es de una franqueza brutal: su gobierno simpatiza explícitamente con las FARC, emite juicios admirativos para con sus jefes y ya blanqueó su identificación con la guerrilla.

Las FARC son “bolivarianas” desde que Chávez consolidó su poder, pero su ideología deriva históricamente de otra matriz. Reyes se identificaba en reportajes y documentos como marxista-leninista y admirador de la Unión Soviética. Sus palabras son elocuentes:

“La inesperada (sic) caída de la URSS afectó negativamente a buena parte de los partidos comunistas y, sobre todo, la construcción socialista en los países de Europa tuvo un serio y largo retroceso. El derrumbe del socialismo ruso (…) debilitó los partidos, también produjo a su interior la depuración de los elementos farsantes y traidores (sic) que regresaron al sistema capitalista sin vergüenza alguna. Los partidos y sus militantes de convicciones sólidas se mantuvieron fieles al acervo de los clásicos del marxismo-leninismo. Sin dejarse confundir por la tormenta del capitalismo proclamando el fin del socialismo se mantuvo Cuba, conducida por su partido y el comandante en jefe de esa revolución triunfante. Las FARC (…) expresaron con contundencia la traición (sic) cocinada en Rusia por Gorbachov tras la entelequia (sic) de la perestroika y la glasnost.

Dijimos en aquella época, con la caída del muro de Berlín y del socialismo, el hambre, ni la pobreza, ni la miseria desaparecieron de entre los pobres, por ello la lucha por la liberación de los pueblos y la construcción socialista conserva plena vigencia... Hoy como en esos tiempos nos ratificamos una vez más en que la opción de la humanidad es el socialismo. El comandante Fidel Castro sigue alumbrando con luz propia y experimentada la edificación del socialismo. El partido, su pueblo y el nuevo jefe de Estado y de Gobierno de Cuba avanzan sin pausa por el camino trazado por Fidel y sus camaradas de lucha heroica.”

Los guerrilleros exigen una solución “política” consistente en que se los acepte como legítima fuerza armada enemiga, mientras que un falso progresismo romantiza la realidad, denunciando un homicidio transnacional y una supuesta “guerra preventiva”.
Si bien Reyes y su gente son una tropa uniformada y en armas, y a los rehenes, vergonzosamente cautivos, los llaman “prisioneros”, un coro mundial de corazones sangrantes enciende velas y entona himnos estremecidos por la causa guerrillera.
¿Prisioneros? Esto escribe, desde Bogotá, Pilar Lozano, de El País de Madrid: “Desde el ventanal del apartamento de Luis Eladio Pérez se ven los cerros que enmarcan Bogotá. Pero este hombre de 55 años, que pasó seis años, siete meses y 18 días en las cárceles de las FARC, quisiera tener en su lugar un paisaje de edificios y cemento. Los árboles le recuerdan su tortura. Pasó cuatro años encadenado del cuello, con un candado, amarrado a un árbol; sólo lo soltaban para ir al baño. ‘Nos llevaban como yo llevo a mi perro’”.

Nada demasiado diferente sucede con el Medio Oriente y el mundo islámico en general. Las más lúcidas conciencias tienen pánico de llamar a las cosas por su nombre. Es evidente y penoso que las represalias israelíes contra las milicias palestinas de Gaza provocan muerte, dolor y tragedias familiares, pero no hay un clamor universal que, al menos, junto con la condena a la supuestamente desproporcionada represalia israelí, denuncie la crueldad, fanatismo e irreductibilidad de Hamas, que gobierna Gaza e impulsa el lanzamiento de cohetes contra los poblados judíos, a sabiendas de que la respuesta, inexorablemente, afectará a palestinos inocentes.
Antes de que abandonara Gaza, los palestinos le exigían a Israel que se fuera. Consumado el retiro, Gaza se convirtió en base de ataques permanentes contra territorio reconocidamente israelí desde 1948. ¿Qué deben hacer los israelíes ante esos lanzamientos de misiles?

Es como si en el mundo, y sobre todo desde la sensibilidad y siempre sinuosa ética de la progresía, se pudiera convivir con dos patrones de conducta paralelos, a usarse según convenga. Si Chávez o Correa colaboran con las FARC, ejercen la solidaridad bolivariana; pero si tropas de Colombia liquidan un campamento enemigo del otro lado de la frontera, es genocidio y agresión imperialista.

Seguramente, la tropa regular colombiana no es menos brutal que el común de los ejércitos regulares ante una guerra revolucionaria. Pero impresiona la hipocresía con que se maquillan feroces construcciones ideológicas: ¿algún intelectual progresista y democrático condenó en la Argentina las matanzas brutales de millares de árabes y musulmanes no árabes, consumadas por islámicos contra muchedumbres de peregrinos y habitantes pobres de incontables poblados en Irak, Pakistán y Afganistán y no, precisamente, por esbirros del imperialismo o de Israel?
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La misma hipocresía aborrecible del marido de Carla Bruni. ¿Nicolas Sarkozy le pediría a España una “solución política” para la banda ETA, tras cada nuevo atentado terrorista vasco? Sin embargo, Francia sermonea al gobierno de Colombia porque no acepta el cohecho de las FARC por la libertad de Ingrid Betancourt. Legitima así el funesto precedente del blanqueo de los extorsionistas. A París le sale gratis: la foto de la liberada rehén, recibida en el Elíseo, es muy tentadora para el voraz presidente francés.

Doble moral, lenguaje pegajoso e insincero, abominable “corrección” política.

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2.3.08

- HAY QUE CURARSE -




Un sistema de partidos enfermos


Los estudios iniciados por el Ministerio del Interior con miras a una reforma política vinculada con el sistema de partidos y el régimen electoral merecen la atención ciudadana.

Es de destacar que tal trabajo ha comenzado con una modesta pero no por eso poco auspiciosa exploración del pensamiento al respecto, en agrupaciones de la constelación opositora.

Para dos gobiernos de una misma matriz que se han encerrado en sí mismos en estos años y habían renunciado a la civilizada manifestación del diálogo con arrogancia inexplicable, el haber instruido a la directora nacional de Asuntos Políticos y Reforma Política para que tomara contacto con dirigentes de oposición debe considerarse un llamativo paso en la buena senda.

Como es natural, los antecedentes gubernamentales en la materia fuerzan a tomar con cautela cualquier apreciación anticipada sobre el destino final de los estudios iniciados y de lo que puedan significar como cambio valioso en cuanto al comportamiento del oficialismo.

Más aún, es inimaginable que una reforma política de la magnitud que se requiere pueda realizarse soslayando la participación activa del ministro del Interior, de las principales autoridades del Partido Justicialista y de los jefes de la oposición. No son cuestiones para dejar libradas todo el tiempo a segundas líneas de gobierno ni tampoco a niveles secundarios de las agrupaciones políticas.

Un país con 700 partidos es un país excéntrico, por decir lo menos. Esa fragmentación desmesurada en nada asegura el pluralismo que cabe esperar como expresión de sentimientos democráticos generosos y auténticos. Dicha cifra, extraordinaria en cualquier parte del mundo e inclusiva de más de 40 partidos con reconocimiento nacional, es la resultante de la laxitud extrema del sistema en vigor.

Aunque parezca mentira, un fenómeno de tal dimensión está fundado no en la inverosímil diversidad de ideas que pueda campear en la ciudadanía argentina, sino en una caudalosa e insumergible picaresca entrenada en obtener con ardides provechos personales de las arcas del Estado. A costa de éste funcionan, en efecto, remedos de partidos que constituyen, en realidad, cajas recaudadoras de verdaderas empresas familiares, como se comprueba con la coincidencia entre el domicilio de sus autoridades y el de organizaciones con personería para actuar en competencias electorales.

Cualquier sociedad comercial de mínima entidad está sometida a controles periódicos mucho más exhaustivos que no pocos partidos que llegan a los comicios ofreciéndose al mejor postor y salen de ellos beneficiados con aportes del Estado a su turbio desenvolvimiento. El desmadre ha sido total en los últimos tiempos.

Han llegado ahora de parte del gobierno y, con argumentos no menos severos, desde partidos de la oposición, opiniones en el sentido de que esta situación es insostenible.

Claro que en los dirigentes de partidos mayoritarios, empezando por los del oficialismo, se impone una severa autocrítica. Es imprescindible preguntarse si esa multiplicidad de fuerzas políticas no obedece en parte a la falta de democracia interna en el partido gobernante y en otros de distintas extracciones ideológicas. No está de más recordar que la única vez que el justicialismo celebró elecciones internas para designar a su candidato presidencial fue en 1988, cuando Carlos Menem y Antonio Cafiero disputaron ese lugar.

Cabe apoyar la necesidad de un cambio, que debería formalizarse, a más tardar, en algún momento del año en curso a fin de que tenga efectos prácticos en los comicios de 2009.

No hay síntomas, por fortuna, de que la ciudadanía prefiera otro sistema para regir sus destinos que el de la democracia republicana consagrada por la Constitución nacional, mas no puede dejar de llamar la atención el hecho de que en los grandes centros urbanos -la ciudad de Buenos Aires, el Gran Buenos Aires, Rosario, Córdoba y Santa Fe- alrededor del 70 por ciento de las autoridades de mesa defeccionen del cumplimiento de la carga pública asignada. No sirven de aliciente para evitarlo siquiera los estipendios puestos a disposición de aquéllas por el erario.

Las últimas elecciones nacionales han resultado afectadas por escándalos desconocidos en el pasado. ¿Qué ocurrirá en el país, si no se arbitran nuevas medidas para garantizar la limpieza de los procesos electorales, el día que haya comicios que resulten ser de paridad entre las principales fuerzas contendientes? El sistema hace agua por donde se lo mire: el escrutinio provisional corre por cuenta del Correo y de una empresa privada especializada en estas cuestiones, y apenas con una cierta participación formal del Ministerio del Interior, pero en los hechos se desarrolla sin control suficiente para el interés general.

¿Hemos olvidado lo ocurrido en Córdoba el año último? Si las cosas siguen así, ¿cómo podría desmontarse al cabo de comicios presidenciales reñidos un cierto estado de opinión creado con arbitrarias informaciones sobre la marcha de los votos escrutados? Se trata de preguntas de tanta relevancia como las que proyecta el absurdo de un régimen de partidos con mecanismos muy flexibles (excesivamente flexibles) para su constitución y probanza de afiliaciones, pero muy complejos (excesivamente complejos) cuando se trata de asentar las bajas de los afiliados.

Tómese como ejemplo que un ciudadano inscripto en un partido político en el interior de la provincia de Buenos Aires y que quiera desafiliarse debe hacer constar, primero, la voluntad ante las autoridades partidarias del lugar y luego, viajar a La Plata a fin de notificar la decisión a las autoridades de la justicia electoral. ¿Quién está en condiciones de cumplir con tales requerimientos?

Urge, entre otros remedios de sano criterio, racionalizar el régimen de constitución de partidos políticos, como también es indispensable que se profundice la democracia interna en todas estas agrupaciones.

En suma, estamos ante un asunto de relevancia para la salud política del país. Al fin y al cabo, por algo las cuestiones electorales han quedado -¡al menos ellas!- fuera del alcance discrecional de los decretos de necesidad y urgencia de los que los gobiernos vienen haciendo uso y abuso.

Tienen aquí los legisladores nacionales la oportunidad de demostrar que no han resignado del todo las responsabilidades que emergen de la representación popular de la que están investidos y de las que deberán rendir cuentas algún día de acuerdo con las previsiones de la Constitución nacional.

Con un sistema de partidos enfermo, nunca habrá una democracia sana.

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24.2.08

- CONTRA LAS DROGAS




Drogas: coordinar esfuerzos


Resulta imposible emprender una campaña contra el narcotráfico sin planificación, inteligencia y acciones coordinadas.

En los últimos días, se suscitó una controversia entre dos altos funcionarios del gobierno nacional por el control de la lucha contra la drogadicción. Se trata del ministro de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos, Aníbal Fernández, y del titular de la Secretaría de Programación para la Prevención de la Drogadicción y la Lucha contra el Narcotráfico (Sedronar), José Ramón Granero.

La causa que desató el conflicto fue el lanzamiento por parte del ministro Fernández de un programa para atacar el núcleo del narcotráfico, que incluye una encuesta sobre el consumo de drogas y la creación de un comité científico, casi al mismo tiempo en que se conocieron los resultados de otro sondeo encargado por la Sedronar.

El ministro de Justicia destacó que para tener un diagnóstico correcto resultaba necesario realizar una encuesta, que estará a cargo del cada vez más devaluado y menos confiable Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) y que abarcará 51.000 hogares del segundo y el tercer cordón del conurbano bonaerense, y de las ciudades de La Plata, Mar del Plata, Batán, Rosario, Córdoba, Tucumán y Mendoza. Asimismo, Fernández anunció la creación de un comité científico, del que participarán ad honórem varios magistrados, que analizará la situación real del consumo de drogas en la calle y una propuesta de soluciones para este problema.

Simultáneamente a esos anuncios se conocieron las conclusiones del tercer estudio nacional sobre consumo de sustancias psicoactivas, encargado por la Sedronar a una consultora privada, que arrojó resultados alarmantes y estremecedores. El trabajo de campo fue efectuado en 2006 sobre 56.000 casos y tomó en cuenta la población de entre 12 y 65 años. En cuanto al consumo de drogas ilegales, el estudió determinó que en el país hay unas 440.000 personas que son consumidoras habituales de cocaína. La marihuana es la sustancia más usada: el 6,9 por ciento de los encuestados (cifra que, proyectada, equivale a 1,2 millones de personas) admitió haber probado esa droga en el último año. Además, el consumo del paco y del éxtasis se verificó en el 0,5 por ciento de la muestra, algo más de 80.000 personas.

Si se consideran las sustancias psicoactivas de venta libre, se advierte el elevado consumo de alcohol, especialmente por parte de los adolescentes, ya que el 42,2 por ciento de los chicos entre los 12 y los 17 años aseguró tomar cerveza o vino. Esta cifra se eleva al 74,5 por ciento en el segmento entre los 18 y los 24 años.

Asimismo, el 6,9 por ciento de los jóvenes en edad escolar manifestó consumir marihuana y el 2,4 por ciento, cocaína. Los especialistas toman como la población de mayor riesgo aquella que acepta haber consumido sustancias psicoactivas en el último mes. En ese caso, entre las personas de 12 a 65 años, el 4,4 por ciento (unas 771.000 personas) se refirió al consumo habitual de marihuana, en tanto que el 1,6 por ciento (277.000 personas) admitió consumir cocaína.

En nuestro editorial del 4 de junio del año último, señalamos que resultaba preocupante advertir los múltiples problemas que existen para combatir eficazmente el narcotráfico como, por ejemplo, la escasez presupuestaria, la falta de capacitación y equipamiento adecuado por parte de las fuerzas de seguridad, la complicidad de algunos de sus integrantes, las desacertadas decisiones judiciales, la desidia y la ineficiencia. Se suma a esto el hecho de que los integrantes de las fuerzas de seguridad no han participado últimamente de las reuniones de coordinación que se realizan en la Sedronar, y tampoco comparten los datos de sus procedimientos.

A todas estas vulnerabilidades, que por cierto favorecen el tráfico y el consumo de estupefacientes, no deben añadirse otras nuevas. En consecuencia, no parece razonable que habiendo un estudio que se viene realizando cada dos años, como una tarea habitual y propia de la Sedronar, con una muestra similar y para realizar el mismo diagnóstico que el buscado por el ministro Fernández, se dupliquen los esfuerzos y se inviertan más recursos económicos y un tiempo valioso que podrían emplearse en otras acciones tendientes a enfrentar esta problemática.

Por otro lado, y en las cuestiones vinculadas con el narcotráfico, el Ministerio de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos y la Sedronar tienen competencias específicas que deben complementarse. El enemigo al que se enfrentan es demasiado poderoso como para seguir dilapidando esfuerzos en la búsqueda de réditos políticos o de mayores cuotas de poder, en lugar de diseñar y ejecutar políticas y estrategias en forma conjunta y coordinada en pos de un mismo y único objetivo: derrotarlo.

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23.2.08

- LATINOAMERICA -


El subcontinente olvidado


América latina no aparece en los discursos de los candidatos a la presidencia de los Estados Unidos. Hillary Clinton, Barack Obama y John McCain tienen planes para Irak y para estimular la economía de las naciones africanas, para apagar las llamas de Medio Oriente, para afrontar el veloz crecimiento de China y de la India, para estrechar lazos con la cada vez más poderosa Unión Europea, pero a los vecinos del Sur les reservan el silencio.

Las pocas veces que he comentado la indiferencia de los Estados Unidos hacia los países que están al sur del mismo hemisferio, mis colegas de la Universidad de Rutgers me responden que tanto silencio es afortunado, porque allí donde los Estados Unidos ponen los ojos también pueden poner la llaga. Indiferencia es quizás una palabra menos adecuada que ignorancia. Lo que se conoce sobre América latina en los centros de poder de los Estados Unidos es casi nada, y aun en ese poco hay mucho de equivocado.

Un minucioso inventario de los malentendidos acaba de ver la luz en Forgotten Continent, el extenso y minucioso ensayo publicado en enero por Michael Reid, editor en jefe de las informaciones sobre América latina en el semanario inglés The Economist y corresponsal en el área, desde 1980 hasta 1991, para el diario The Guardian y los servicios informativos de la BBC.

Algunas de las observaciones de Reid son pintorescas; otras son reveladoras. Quizá no haya nada nuevo en lo que dice, pero el conjunto ilumina con claridad y mesura una historia sembrada de suspicacias, prejuicios y ciegos ardores ideológicos.

Reid recuerda que la ceguera sobre “el continente olvidado” –título de su libro– se extiende también a otras latitudes. También en Europa se ve a América latina como un país único, y con frecuencia se supone allí que Honduras está al lado de Chile, o que son lo mismo. Cuando Margaret Thatcher, en 1992, observó desde el avión en el que iba a Brasil los imponentes rascacielos de San Pablo, no pudo reprimir una exclamación de sorpresa: “¿Por qué nadie me habló de esto?”.

George W. Bush dio la impresión –falsa– de que abriría a sus vecinos del Sur las puertas de un entendimiento duradero. Hablaba español mal, pero se esforzaba por entenderlo, y había gobernado durante dos períodos el estado de Texas, donde el contacto con los inmigrantes mexicanos es inevitable y donde la cultura latina se deja oír a cada paso. Sus primeros encuentros con el presidente Vicente Fox –otro ranchero campechano y astuto como él– indujeron a pensar que Bush estaba mejor dispuesto hacia la región de lo que realmente estaba. Es un lugar común pensar que los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001 lo apartaron de ese camino. El presidente tuvo ocasión de probar lo bien que conocía América latina cuando, dos meses después, le preguntó en la Casa Blanca al presidente brasileño Fernando Henrique Cardoso: “¿Cómo, ustedes también tienen negros allá?”.

La ignorancia o el desinterés vienen desde tiempos muy remotos y quizás ahora, cuando es difícil remediarlo, haya que aprender a convivir. Reid enriquece el camino con muchos datos útiles. Explica, por ejemplo, que algunos de los ciegos apoyos prestados por Washington a las dictaduras de los años 70, 80, y aun antes, se deben a la dificultad de los asesores de la Casa Blanca para distinguir a un comunista de un reformador guiado sólo por los intereses de su nación, como fueron los casos de Jacobo Arbenz, el popular presidente de Guatemala en 1953, y de Salvador Allende, derrocado con el auxilio de la CIA en 1973.

En el caso de Arbenz, el secretario de Estado John Foster Dulles, que deseaba beneficiar a la United Fruit, tejió la trama que aplastó un gobierno legítimo y progresista, con la complicidad del feroz dictador nicaragüense Anastasio Somoza. Eran los tiempos sombríos del senador Joe McCarthy y de un Eisenhower atemorizado por el fantasma de un comunismo en expansión.

Dos de las cifras que Reid toma de informes públicos, al alcance de todos, son signos de la magnitud de un drama de incomprensión mutua que afecta por igual a los Estados Unidos y a sus vecinos del Sur. Las democracias tardan en resolver los problemas de fondo, porque hay una enfermedad que está en la raíz misma de la vida latinoamericana.

“Junto con Europa y América del Norte, la región latinoamericana –apunta Reid– integra el tercer grupo de democracias en el mundo, con la única excepción de Cuba. Pero, a la vez, es el área de más desigual distribución de las riquezas. A la vuelta del siglo XXI, el 10 por ciento de los más ricos eran dueños de entre el 34 y 47 por ciento de todo, dependiendo del país, mientras que al 20 por ciento de los más pobres le tocaba sólo de un dos a un cinco por ciento.”Así, hasta las democracias saludables explotan y se corrompen.

Una de las peores sangrías dejadas por las dictaduras y por la pobreza fue el drenaje de talentos jóvenes y de trabajadores ambiciosos que se fueron de sus países y se quedaron para siempre en los Estados Unidos. Reid calcula que la población hispana de ese país suma ya 41 millones, el 14 por ciento del total, y tiene un crecimiento demográfico superior a cualquier otra minoría: 26 millones vienen de México, dos millones de Puerto Rico, un millón y medio de Cuba, dos millones y medio de El Salvador y la República Dominicana. En la Costa Este del país, el caudal de colombianos y venezolanos crece sin freno. Muchos de ellos trabajan en la gastronomía y son ilegales, pero aun así pagan impuestos y no tienen intención alguna de regresar. Si se fueran, la economía norteamericana sufriría un colapso quizás insuperable, porque se encontraría de pronto sin brazos para levantar las cosechas, limpiar las casas, construir edificios, represas y carreteras. La mayor parte del trabajo duro lo hacen los de afuera, y lo hacen por sumas que los norteamericanos no aceptarían.

Esas sumas son, sin embargo, maná del cielo en las regiones pobres. Las decenas de miles de trabajadores ilegales que cruzan todos los días la frontera mexicana hacia Texas, Nuevo México, Arizona y California envían a sus casas remesas calculadas en 70 mil millones de dólares anuales. Es un dinero que ha sido regado con sangre, desvelos y lágrimas sin término. Los candidatos a la presidencia toman con pinzas el problema de la migración, porque se mueven intereses económicos que no responden a las mismas leyes del juego que los intereses políticos de Washington y podrían, si quisieran, torcer el rumbo de las elecciones.

Tanto McCain como Hillary y Obama ofrecen paños tibios para resolver el tema. Hablan de imponer el inglés como idioma obligatorio, de extender licencias de conducir (esas licencias equivalen en los Estados Unidos a un documento de identidad) y de imponer fuertes multas a los ilegales. ¿Cómo las pagarían, cuando emigran para huir de la miseria? También van en busca de otros valores, como cualquier persona de bien: educación para los hijos, sistemas accesibles de salud, mayor control de la violencia, gobiernos preocupados por el bienestar común. Y a veces lo que encuentran es sólo enfermedad y desgracia.

Reid es optimista sobre el futuro del continente. Cree que el progreso y la prosperidad se alcanzarán cuando haya administraciones menos corruptas y autoritarias que las que demolieron la grandeza prometida en el siglo XIX, y cuando el crecimiento se establezca a través de reformas bien pensadas y no de revoluciones regresivas. La última frase de su libro es una cita de Juan Bautista Alberdi que ilustra cabalmente esa idea: “Las naciones, como los hombres, no tienen alas. Hacen sus viajes a pie, paso por paso”.

Por Tomás Eloy Martínez
Para LA NACION

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26.1.08

- EMPERADOR -







La soberbia del emperador






Por Fritz Stern
Para LA NACION

Caricatura: Alfredo Sabat


La pretendida singularidad de Estados Unidos hace que, por lo común, se lo considere exento de analogías históricas. Sin embargo, van generalizándose las comparaciones con la suerte que corrieron otros imperios.

Hace poco, me sorprendió una analogía con la historia alemana: su desastroso liderazgo durante la Primera Guerra Mundial, cuyo epítome fue el káiser Guillermo II. Cuando subió al trono, en 1888, tenía 29 años. Su padre, un liberal, había sucumbido a un cáncer de garganta a los 88 días de reinado. Su abuelo, Guillermo I, había presidido los triunfos militares prusianos que posibilitaron la creación, por Bismarck, del Reich unificado en 1871.

Menos de dos años después, Guillermo II despidió a Bismarck y se erigió en líder de un país en el apogeo de su dominación de Europa. En la década de 1890, Alemania era la potencia más fuerte del continente. Pero el poder genera oposición y sus alarmados vecinos empezaron a formar alianzas defensivas.

Guillermo hacía alarde de su poder absoluto. Creía haberlo recibido por mandato divino. Despreciaba al Parlamento, cuyas facultades estaban circunscriptas por una Constitución que él se jactaba de no haber leído nunca. Era inteligente y, quizás, aun talentoso; el progreso tecnológico lo impresionaba. Pero era impulsivo y nadie había encauzado su formación. Le gustaba la parafernalia del poder, le encantaban los uniformes. Su ostentación y su extravagancia iban a contrapelo de la idiosincrasia prusiana.

Era muy dado a la retórica altisonante. En una ocasión, les previno a unos reclutas recién juramentados que deberían disparar contra sus propios padres si él lo ordenaba. Cuando la Rebelión de los Bóxeres, en China, impartió una orden sorprendente a la expedición punitiva: debía infundir terror, como otrora los hunos. Detestaba las críticas de los liberales. Expresaba desprecio hacia las demás naciones, en especial hacia Gran Bretaña. Su anglofobia ambivalente y el recelo hacia su madre, hija de la reina Victoria, tenían algo que ver con esto.

Peor aún, apoyaba a aquellos grupos que procuraban acrecentar el poderío militar alemán; crear una flota de alta mar capaz de desafiar a la británica. Rehuía las pequeñas cuestiones de gobierno porque interferían en sus diversiones. Desde el comienzo mismo de su reinado, su volubilidad y su equilibrio mental inquietaron a su entorno.

La política exterior alemana del período 1890-1914 -cuyo responsable formal y, por momentos, efectivo fue el káiser- incluyó una serie de fracasos y reveses. Empero, el comportamiento de Alemania durante la Primera Guerra Mundial demostró que, de hecho, Guillermo no reinaba. A principios de julio de 1914, tras el asesinato de Francisco Fernando, archiduque de Austria, el káiser azuzó a los austríacos, pero a fines del mes no pudo impedir que sus propios subordinados iniciaran una guerra siguiendo los dictados de la estrategia militar (el famoso Plan Schlieffen).

Una vez iniciada la guerra, Guillermo devino en comandante supremo. Su función principal habría sido arbitrar en las internas de su gobierno. En el centro, surgió un conflicto entre civiles y militares: el ejército alemán siempre había tenido la mentalidad y posición de un Estado dentro del Estado. Además, las dirigencias de unos y otros estaban divididas.

Después de la batalla del Marne (septiembre de 1914) y el fracaso del Plan Schlieffen, algunos asesores del káiser se percataron de que una victoria militar era poco probable y, por ende, había que negociar la paz. Pero para entonces, hasta el canciller (un civil) había decidido objetivos bélicos extravagantes que tornaban ilusorias las esperanzas de una paz negociada.

De ahí en más, el estado mental del káiser pasó a ser un factor dominante en la conducción de la guerra. Aun así, era preciso tomar decisiones harto ominosas: cambiar las cúpulas militar y civil y, en 1917, declarar o no la guerra submarina irrestricta. En caso afirmativo, Estados Unidos se convertiría, sin duda, en país beligerante.

El destino de Alemania y de Europa pendía de las decisiones que tomara Guillermo. Pero al cabo de tres años de matanzas inimaginables, el káiser había quedado reducido a mero instrumento de la dictadura militar que ejercían Paul von Hindenburg y su jefe de estado mayor, Erich Ludendorff. Ambos gozaban de la confianza de las clases gobernantes alemanas. Estaban resueltos a rechazar todo compromiso, convencidos de que "una embestida más" les daría la "victoria total". Entretanto, le ocultaron sistemáticamente la verdad al káiser, aislándolo de la realidad.

En los primeros meses de 1918, hubo un momento -luego de que los bolcheviques firmaron una paz cartaginesa dictada por Berlín- en que pareció posible una victoria alemana. Pero en agosto, los Aliados atravesaron las líneas alemanas. Ludendorff quedó estupefacto, temió el colapso súbito de su ejército y exigió al gobierno civil recién constituido que pidiera de inmediato un armisticio. Como los Aliados no querían negociar con el káiser, los alemanes, cansados de la guerra, empezaron a pedir su abdicación.

El ejército obligó a Guillermo a exiliarse en Holanda. Allí, hasta su muerte en 1941, despotricó contra cuantos pudo. Los culpables eran los judíos y los socialistas. Sólo él tenía razón. Reflejando y alentando, una vez más, a un gran segmento del que había sido su pueblo, vio en Hitler, el hombre nuevo elegido por Dios, al salvador de una Alemania derrotada a traición.

Guillermo tuvo defectos aterradores y actuó al frente de un sistema político que adolecía de fallas profundas. Con todo, en última instancia, su mayor error fue entregar el poder a los halcones militares y civiles, mal llamados "conservadores" porque contemplaban un reordenamiento drástico de Europa.

Desde luego, Estados Unidos no es la Alemania imperial. Pero quizá podría extraer una lección de un país cuyos gobernantes en tiempos de guerra, además de reñir entre sí, causaron daños inconcebibles a su pueblo y al mundo con su comportamiento mendaz, sigiloso y paranoide. Las consecuencias de su liderazgo sólo se manifestaron más tarde, cuando el pueblo de una nación agraviada se volvió contra sí mismo en hondas divisiones y odios políticos y morales.

Hizo falta una catástrofe peor, un azote que marcó la historia mundial, para que ese pueblo aprendiera una lección. Ojalá que los norteamericanos aprendan más pronto la suya sobre los peligros y las locuras de una soberbia imperial desmedida.

© Project Syndicate y LA NACION

El autor es profesor emérito de Historia en la Universidad de Columbia (NY).

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25.1.08

- VIDA ARTIFICIAL -












Segunda etapa de investigación estadounidense

Crucial avance para el desarrollo de vida artificial


Produjeron el primer genoma sintético de una bacteria, una etapa clave para la creación de un organismo vivo artificial. Podría servir para la producción de biocombustibles y tratamiento de desechos tóxicos.

Por Jean-Louis Santini




Los científicos crearon un genoma cintético, crucial para crear la mayor estructura de ADN jamás fabricada por el hombre. | Fuente: CEDOC
Fotogalería Ampliar Investigadores estadounidenses del Instituto Venter produjeron el primer genoma sintético de una bacteria, una etapa crucial para la creación del primer organismo vivo artificial, cuyas aplicaciones potenciales son desde la producción de biocombustibles hasta el tratamiento biológico de desechos tóxicos.

Se trata de la mayor estructura de ADN -elemento base de la vida- jamás fabricada por el hombre, subrayaron los autores de esta investigación publicada en la revista Science de hoy.

"Este es un avance alentador para nuestros investigadores y esta disciplina", celebró Dan Gibson, principal autor del estudio, en el cual también participó Craig Venter, fundador del Instituto y controvertido pionero de la biotecnología. "No obstante, seguimos trabajando hacia el objetivo final de insertar un cromosoma sintético en una célula y lograr así la creación del primer organismo artificial", añadió.

Se trata, de hecho, de crear una bacteria nueva por completo, injertándole un genoma fabricado a medida para que pueda cumplir una función específica. "Hemos mostrado que es posible crear artificialmente grandes genomas y ajustar su tamaño, lo que abre el camino a potenciales aplicaciones importantes como la producción de biocombustibles", explicó el doctor Hamilton Smith, del Instituto Venter y uno de los coautores del trabajo.

También se podrían producir organismos artificiales para el tratamiento biológico de los desechos tóxicos o la secuestración del dióxido de carbono (CO2), aseguraron los autores del estudio. Esta investigación "representa la segunda de tres etapas hacia la creación de un organismo vivo enteramente artificial", precisó Dan Gibson.

La primera etapa fue franqueada en 2007 con la exitosa transferencia de un genoma de una bacteria a otra bacteria, convertida en una especie diferente en el proceso. Para la etapa final, sobre la cual ya trabajan los investigadores del Instituto Venter, intentarán crear una célula artificial de bacteria basada enteramente en el genoma sintético de la bacteria Mycoplasma genitalium que acaban de fabricar.

La bacteria M. genitalium posee uno de los genomas celulares más pequeños conocidos, con poco más de 580 genes, de ahí su interés para los investigadores. En comparación, el genoma humano cuenta con casi 30.000.

Estos investigadores explican que lograron "esta proeza técnica" produciendo químicamente los fragmentos de ADN de esta bacteria en su laboratorio, desarrollando nuevos métodos para ensamblarlos y reproducirlos.

Previamente habían despojado al genoma de los genes inútiles, conservando sólo aquellos estrictamente necesarios para las funciones biológicas. "Cuando comenzamos esta investigación hace varios años, sabíamos lo difícil que sería llegar a un resultado, ya que nos aventurábamos en territorio totalmente desconocido", subrayó Hamilton Smith.

Pero otros científicos son más cautos, estimando que Venter y su equipo todavía están lejos de poder crear vida artificial. Eckard Wimmer, profesor de biología molecular en el Departamento de Genética Molecular de la Universidad de Nueva York, se pregunta por qué el Instituto Venter no pudo ya, con este genoma artificial, recrear un organismo artificial.

Subrayó un comentario de los autores al final del estudio indicando que "el vector (genoma artificial) tal vez no era viable para transplantes experimentales". Una opinión compartida por Helen Wallace, bióloga y portavoz de GeneWatch Gran Bretaña, que estimó que aunque el equipo de Venter ha logrado una proeza técnica, no es vida artificial.

"Venter no es Dios (...) Está a un largo camino de crear vida", dijo, y estimó: "Es un tipo de ingeniería genética que permitiría a la gente realizar cambios genéticos mucho mayores, lo que significa que en el futuro se podrían crear organismos con nuevas secuencias de genes".

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23.1.08

- MEJOR ADMINISTRACION -










Una mejor administración de la ciudad


El gobierno de la ciudad de Buenos Aires ha enfrentado al comienzo de su gestión un conjunto de cuestiones que tienen que ver con la calidad y el costo de la administración del principal centro urbano del país. La concepción general de las iniciativas expuestas por las autoridades han sido correctas y responden a los deseos de la mayor parte de los habitantes, no sólo de Buenos Aires, sino seguramente de las zonas urbanas del resto del país. De ahí la importancia de sus resultados, ya que operarán como "efecto demostración" y facilitarán iniciativas similares en otras jurisdicciones.

El ordenamiento de las manifestaciones callejeras, como se lo hace en todos los países civilizados, no debiera haber despertado oposición. Sin embargo, los líderes piqueteros, algunos dirigentes gremiales y funcionarios nacionales, y políticos afines a éstos se opusieron. Parecen no entender que la sociedad está ya cansada de los cortes de rutas y calles que conculcan el derecho constitucional de circular libremente. Con objeciones cargadas de hipocresía, se acusó al gobierno de la ciudad de intentar afectar el derecho de expresión, cuando de lo que se trata es justamente de conciliar ambos derechos.

También ha habido resistencia a la no renovación de los contratos vencidos de 2400 personas. Estos empleados no tenían relación permanente con el gobierno porteño y en su gran mayoría desempeñaban tareas prescindibles o transferibles a otros empleados y funcionarios. Muchos de ellos no desarrollaban labor alguna y se encontraron casos en que ni siquiera tenían residencia en la Argentina. La jueza Elena Liberatore falló en primera instancia a favor del reclamo gremial de reincorporar, o más precisamente de incorporar a estas personas, que ya no tenían contrato vigente. El fallo ha sido apelado y la jueza fue acusada de hacer abuso de poder.

La misma jueza dio lugar a sucesivas acciones de amparo frente a la decisión de la ciudad, avalada por una ley de la Legislatura, de intervenir la obra social de los empleados de esta jurisdicción. Un objetivo de la intervención, entre otros, es permitir la libertad de elección de cualquier otra obra social, para superar la cautividad que rige actualmente. Se trata de un paso positivo y reclamado por los trabajadores, aunque obviamente rechazado por los dirigentes gremiales.

Estos dos conflictos entre el ejecutivo local y la Justicia han puesto en evidencia las dificultades que deberán enfrentarse toda vez que se encaren planes de racionalización en el sector público. Estos planes no debieran ser demorados, aunque su aplicación deba respetar la gradualidad y la necesaria introducción de medidas para evitar consecuencias sociales. Lo que no se puede hacer es desconocer la necesidad de reformas administrativas que permitan mejorar la calidad del gasto público y reducirlo en la mayor medida posible. La ciudad de Buenos Aires es un caso emblemático. Los vecinos y su ciudad no están bien atendidos y hay un evidente deterioro en muchísimos aspectos de la vida urbana. Mientras tanto, la cantidad de empleados públicos ha crecido constantemente al alcanzar en la actualidad alrededor de 120.000. La comuna de París, con una extensión y población similares y con funciones de alcance comparable, dispone de 47.000 empleados. Allí, la ciudad está limpia y bien mantenida, y los contribuyentes municipales ven retribuidos sus impuestos con servicios y obras incomparablemente mejores que los de los sufridos porteños.

Estas primeras acciones del gobierno de la ciudad merecen ser apoyadas, pero a la mayor brevedad debiera conocerse un programa integral de reforma administrativa. Esta reforma debería partir del diseño de una organización administrativa moderna y eficiente, que constituya el objetivo al cual deberá dirigirse la reforma en un proceso que minimice el costo social inmediato, pero logre, finalmente, inmensos beneficios para todos los vecinos y para el país.

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22.1.08

- GUGGENHEIM -




Catedrales del siglo XXI


Destino de los peregrinos culturales, el Guggenheim de Bilbao cumplió una década como modelo de exportación; el Prado se amplió y Nueva York estrena nuevo museo


Por Guisela Masarik
Para LA NACION



Cuenta la conocida anécdota del documental de Sidney Pollack (2005) que Frank Gehry, al entrar en el edificio ya terminado del Guggenheim, sólo acertó a exclamar: "¡Dios mío! ¿Cómo me permitieron hacer esto?". Por un instante, el arquitecto pareció dar la razón a quienes estaban en contra de instalar aquel museo hipermoderno y con forma delirante en medio de una ciudad industrial oscura y deprimida, que había apostado al arte contemporáneo para salir de la crisis.

Sin embargo, el Guggenheim de Bilbao ya estaba allí para quedarse, junto a la ría del Nervión, con su forma extraña, mezcla de buque encallado con flor de titanio, y no era hora de dudar sino de demostrar que no había sido baladí sortear tantos obstáculos como los que se presentaron desde los inicios de la idea. De creer en el milagro.

El milagro se hizo. Y superó las expectativas: en los diez años que cumplió en octubre último recibió más de 10 millones de visitantes -el 65%, extranjeros-, creó más de 4500 empleos, impulsó el turismo y reportó ganancias por unos 1500 millones de euros. Es el segundo museo más visitado de España, y hoy Bilbao ha resurgido: es parte del circuito artístico internacional; luce un puente de Santiago Calatrava y el subte de Norman Foster. Una verdadera avalancha llamada "efecto Guggenheim" que muchos países quieren imitar.

Le dicen "efecto Guggenheim" o "efecto Bilbao" al "poder transformador de una infraestructura cultural en el desarrollo de una ciudad a nivel económico, urbanístico, social y hasta psicológico", explicó a adn CULTURA el director general del museo, Juan Ignacio Vidarte, aunque insiste en que el Guggenheim no es el único artífice del cambio sino "un catalizador".

La clave, en efecto, "fueron el consenso y la habilidad para aunar muchas voluntades ", dijo. Al punto que lograron arrebatárselo a ciudades como Venecia y Salzburgo, donde la Fundación Solomon Guggenheim de Nueva York ya había posado sus ojos. "Aquélla fue una oportunidad histórica -recuerda- y nosotros fuimos los únicos con el terreno propicio". Traducido: por una vez, facciones políticas rivales dejaron de lado sus intereses para intentar sacar a la capital vasca de la marginalidad y el empobrecimiento en que se iba sumiendo. El municipio colaboró con un plan urbanístico acorde y desde Madrid le cedieron terrenos públicos necesarios para acabarlo.

Quizás esta confluencia les faltó a otros, por ejemplo, a Venecia, reflexiona Vidarte: "De estos proyectos pueden sacarse experiencias útiles, pero las condiciones son siempre diferentes".

Sin embargo, el efecto es lo suficientemente impactante como para que otros países quieran copiarlo: el Museo del Louvre planea un museo en Lens y otro en Abu Dhabi (Emiratos Arabes Unidos) y el Centro Pompidou lo proyecta en Metz, al tiempo que constantemente llegan al Guggenheim autoridades de ciudades de todo el mundo -entre ellas, de Buenos Aires- para aprender del modelo.

Eclecticismo

Al Guggenheim se le recrimina aún el arte que expone y la falta de una muestra permanente. Si en un principio se temió que con él llegaría la colonización artística, eso quedó respondido con 54 exposiciones en las que se demostró que sus paredes pueden encerrar de todo: Mark Rothko, Andy Warhol, Chillida; arte etnográfico africano y muestras de motocicletas o vestidos de Giorgio Armani. Por estos días expone muestras tan eclécticas como Chacun a son goût , de 12 autores vascos, y Art in the USA: 300 años de Innovación . Además, para celebrar la primera década, Daniel Buren intervino el Puente de La Salve con un arco de fórmica.

Entonces se reformuló la crítica: ¿allí, se expone de todo? "De ninguna manera -sonríe Vidarte-. Nuestra agenda está presidida por la calidad y la relevancia, pero no quiere decir que cualquier cosa encaje con el museo". Los ejes para decidir las exposiciones temporales son: "La obra integral de un artista, o un período concreto de la trayectoria de un autor -o estilo o colección o momento histórico-. El tercer criterio es presentar el arte sin restricción temporal, para acercar al visitante la idea de que es un flujo continuo, sólo dividido en capítulos para poder estudiarlo". Por ello se han mostrado ¡Rusia! Ocho siglos de arte y China: 5000 años , entre otras. "Y en 2009 -señala- tendremos arte argentino, con una exposición de Guillermo Kuitca."

-¿Por qué no hay muestras permanentes?

-Nuestro concepto de "permanente" no va unido al de "estática"; la realidad es que las colecciones de un museo a veces desbordan la capacidad física y nosotros hemos hecho del problema una virtud, y logrado ese dinamismo que hace cada año una colección diferente; vamos presentando de a poco la riqueza del fondo de nuestra colección y de las de los otros Guggenheim para que la visita sea siempre una experiencia única.

La frivolización

Y por último, mejor dicho ante todo, está la experiencia de ese edificio de 55 metros de alto, descripta por su propio folleto como "una serie de volúmenes interconectados, unos de forma ortognal (...) y otros curvados y retorcidos". Desde afuera fascina; desde adentro da vértigo y es imposible no observar la cara hechizada de quienes lo recorren.

Sobre esto también se ha opinado. En su libro El efecto Guggenheim. Del espacio basura al ornamento (Barcelona, Anagrama, 2007), el periodista vasco Iñaki Esteban critica la idea de "frivolización del arte", de edificios espectaculares rayanos en el parque temático, construidos para generar efectos extraculturales y donde "la contemplación del arte pierde su anclaje" y todo se convierte en moda.

Al parecer, hace 15 años el ambiente de ese barrio era lo más parecido al del Riachuelo de la Boca; hoy la zona es una belleza. Pero, ¿se va allí realmente por el arte? "En cuanto al edificio, juega un papel importante pero no es lo único; no hay edificio en el mundo al que se visite 10 millones de veces", rebate Vidarte.

"Y lo del parque temático -se enoja- es casi un insulto: un parque es una infraestructura de ocio que busca la diversión, mientras que el museo es un complejo cultural. El único punto de conexión es que la gente lo disfruta durante sus ratos de ocio. El Guggenheim busca educar y acercar la cultura plástica a nuestros visitantes; ésa es la misión número uno, y si no la cumpliéramos bien, todas las demás irían cayendo como un dominó."

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20.1.08

- HASTA CUANDO... -




La trata de personas


No existen estadísticas oficiales sobre el tema, pero aumentan de manera más que evidente los casos en que mujeres, sobre todo menores, son sacadas de sus núcleos familiares con diversos motivos, entre los cuales sobresale la iniciación forzada en la prostitución, usando diferentes recursos que van desde el engaño hasta la sustracción forzada.

A falta de datos totalmente confiables proliferan las historias personales que corren de boca en boca, con fidelidad o de manera distorsionada y a veces llegan a los medios de comunicación. Si a esto se agrega el creciente número de jóvenes que se escapan de sus hogares por muy diversos motivos, el panorama se vuelve de interpretación particularmente problemática.

En algunos de los casos relatados por sus protagonistas, cuando pudieron regresar a sus hogares como resultado de su decisión y de su astucia o de la ayuda externa, aparecen situaciones donde una jovencita sale de su casa por cualquier motivo, como visitar a un familiar, y se encuentra con un grupo que la captura para terminar vendida en algún lugar lejano, donde los actos que es obligada a realizar en nada responden a lo que puede y debe ser normal en una criatura de su edad.

Ante el aumento de casos, el Gobierno creó, en octubre último, el Programa Nacional de Prevención y Erradicación de la Trata de Personas y de Asistencia a sus Víctimas. Existen en el Congreso de la Nación distintos proyectos para tipificar y dar sanciones adecuadas a estos delitos.

El problema es complejo, porque las formas de agresión a las víctimas son múltiples y no siempre responden a un mismo patrón. Se vuelven especialmente graves con niñas y adolescentes no suficientemente alertadas acerca de los peligros que corren en las calles o en otros lugares donde los delincuentes ejercen su desdichada tarea de cacería humana, que no respeta absolutamente nada y no vacila en usar el temor y el terror para evitar que sus víctimas se animen a reclamar auxilio o denunciar la violencia de que son objeto.

Muchas son las entidades que, como parte de su tarea permanente, como en el caso de la organización Missing Children, o por el azar de diferentes situaciones logran resolver en forma feliz muchas situaciones. Lo que les resulta difícil evitar es el inmenso daño, en particular psicológico, que estas incalificables acciones generan. Una experiencia tan violenta como el robo de una adolescente deja, inevitablemente, huellas que no se pueden sanar con facilidad. Muchas madres hablan de "lavados de cabeza" realizados a sus hijas para adaptarlas a los estados que los malvivientes deciden para ellas.

Uno de los problemas que se generan a raíz de esta lamentable situación está relacionado con la falta de informaciones suficientes sobre lo que realmente ocurre, lo cual determina la confusión con otros episodios, que son execrables, pero responden a otras motivaciones, como es el caso de los secuestros extorsivos. Sería muy beneficioso que la población dispusiera de datos confiables acerca de lo que en verdad sucede, tanto para lograr una mejor prevención como para que las posibles víctimas encuentren la manera de estar alertas y saber actuar ante riesgos de tamaña naturaleza.

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18.1.08

- FUTURO JOVEN -




Un futuro para los jóvenes


Muchas veces, desde estas columnas, nos hemos ocupado de los jóvenes y del lugar que la sociedad argentina les ofrece. En el pasado reciente, y sobre todo por causa de la grave crisis económica que atravesó la Argentina, muchos de ellos se han visto muy perjudicados en su posibilidad de labrarse un futuro a través del estudio y del trabajo.

Por eso es de destacar la iniciativa emprendida hace pocos días por el gobierno nacional desde el Ministerio de Trabajo. El plan de capacitación Jóvenes con más y mejor trabajo -presentado la semana última en un acto en Casa de Gobierno, que encabezó la presidenta Cristina Fernández de Kirchner- busca contemplar la situación laboral de unos 600.000 jóvenes de entre 18 y 24 años; de ellos, 380.000 están inactivos por completo, es decir que no estudian ni trabajan, pero tampoco buscan activamente un puesto de empleo, al contrario de los otros 220.000, que sí son buscadores de empleo. Sin embargo, ambos grupos tienen en común el hecho de que se trata de jóvenes con un nivel de formación de hasta el ciclo secundario sin completar.

El plan se propone alcanzar sus metas entre 2008 y 2011, y está financiado por el Banco Mundial con 600 millones de pesos. Según especificó el ministro Carlos Tomada, el objetivo del plan es apoyar "a los jóvenes que no logran o tienen dificultades para insertarse en el mercado de trabajo para orientarlos, capacitarlos y actuar como intermediario con las empresas o municipios", y que logren un empleo.

La convocatoria a los jóvenes se canalizará a través de áreas especializadas en las oficinas de empleo que dependen del Ministerio y que están distribuidas en diversas localidades de todo el país. Allí se los informará y orientará sobre, por ejemplo, la realización de búsquedas de empleo. Finalmente, se los derivará a distintos cursos, según las necesidades de las demandas de las empresas de cada zona y "los intereses vocacionales de las personas".

En tanto realicen cursos de capacitación o completen su educación, los beneficiarios percibirán un ingreso mensual de entre 50 y 225 pesos, según las tareas, en concepto de pasajes y refrigerio, becas de estudio y asignaciones de estímulo, que podrá ser suspendido si el beneficiario no cumple con la asistencia a los cursos en los que se haya anotado.

Otra etapa consistirá en la realización de prácticas para calificar ante las compañías que participen del programa. La última etapa prevista es la del servicio de intermediación laboral: dar apoyo para que los jóvenes busquen un puesto en una empresa o para desarrollar iniciativas emprendedoras.

El plan implica un trabajo conjunto entre los gobiernos provinciales y 250 municipios, 500 instituciones de formación profesional, 700 organizaciones no gubernamentales y las áreas gubernamentales dedicadas al tema de la juventud, y 6000 empresas. A ellos se agrega también la Red de Responsabilidad Social Empresaria y Trabajo Decente, un grupo de cámaras sectoriales y compañías, que comenzó a trabajar en ese tema con la cartera laboral el año último.

Por cierto, el plan Jóvenes por más y mejor trabajo llevó dos años para su discusión y preparación, al cabo de los cuales el Banco Mundial dio la aprobación para el financiamiento. Como destacábamos más arriba, en nuestro país el segmento poblacional juvenil es el que tiene la tasa de desocupación más alta y, también, es el sector en el que menos mejoró la situación laboral desde el comienzo de la reactivación económica. A la dificultad de obtener trabajo se agrega el hecho de que luego de obtenido también se les hace difícil conservarlo.

Si hay una verdad que no puede ponerse en duda es que el crecimiento de un país depende en gran medida del desarrollo educativo y tecnológico de su juventud, que, en la Argentina es, sin duda, el sector más castigado. Por ello, si los pronósticos más auspiciosos se concretan y el gobierno nacional logra dar cumplimiento real a este plan, cuya sola descripción resulta muy alentadora, el país no sólo estará dando cabida laboral a 600.000 jóvenes con serios problemas de trabajo, sino que también contribuirá para que muchas de las empresas participantes encuentren también rápidamente la mano de obra capacitada que tan necesaria les resulta en estos momentos de sostenido crecimiento económico. Para no hablar del impacto espiritual que tendrá en toda la comunidad argentina saber que tantos jóvenes encontrarán por fin su lugar, con trabajo, capacitación y la ilusión de volver a tener como meta una vida digna.

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17.1.08

- GEOPOLITICA -




La tierra es plana, geopolítica ligera

El Pulitzer Thomas Friedman trafica cierto imperialismo detrás de su apología de globalización.

Javier Rombouts




Hay un viejo pero efectivo método para escribir un libro de análisis geopolítico ligero, entrador, best seller, acorde a los preceptos ideológicos del autor y que, por sobre todas las cosas, genere en el lector una aceptación alta de dichos preceptos. Si se quiere, algo muy parecido a la propaganda. Y tal vez no sea equivocado pensarlo de este modo.

Como sea, la ecuación primaria para este tipo de libro es la siguiente: establecer la base del trabajo sobre una verdad de perogrullo o, al menos, sobre un concepto difícil de refutar. Después, sólo resta mirar el costado de la foto que de alguna manera conviene y que fortalece la posición. Algo indispensable: un título con importante nivel de punch.

Thomas Friedman sabe de estas cosas. Es más: el columnista estrella del The New York Times –ganador de tres premios Pulitzer- tal vez sea uno de los periodistas en ejercicio que más sepa de estas cosas. Y en su libro La tierra es plana despliega todo su arsenal. Y, esto último, dicho literalmente.

Por supuesto, el título remite a Ptolomeo, a la idea arcaica de una tierra plana, sostenida por tortugas y elefantes. Pero está puesto en función del avance de las nuevas tecnologías y, por sobre todo, de la globalización como un hecho indiscutible. Esta mezcla de conceptos, el metatexto que se desprende de ellos, es atractivo. Desafortunadamente, también es el mejor punto de Friedman a lo largo de todo el trabajo.

Mi casa es tu casa

El autor parte del “aplanamiento” de la tierra. O, mejor, del aplanamiento de la economía y de la geopolítica entre los países en que se divide el planeta tierra. En resumen dice que la distancia entre las naciones es cada vez más pequeña. Y el motivo reside en que las nuevas tecnologías están haciendo posible que la geografía se vuelva irrelevante para decidir dónde situar un negocio.

Más adelante, como necesario desprendimiento de esta lógica, deduce un aplanamiento entre las empresas. Y asegura que sólo es necesario una buena idea para poner en marcha un emprendimiento. Incluso, para competir con las grandes multinacionales. Explica: si un producto es bueno, basta con eBay como cadena de distribución.

Este es el planteo. No mucho más. Después llegarán los ejemplos, tratados con un impecable estilo periodístico y con un notable concepto publicitario. Pero a no descuidarse, aunque parezca obvio en parte y en parte altamente discutible, no se trata de una tesis ingenua. Y mucho menos lanzada por casualidad.

Para comenzar, Friedman establece los motivos del aplanamiento terrestre. Y menciona, claro, Internet en primer lugar y, enseguida, algunos de sus derivados: el outsourcing y homesourcing, entre otros. Esto es: la vida y el trabajo cotidiano desde el escritorio de la propia casa. No más establecimientos donde ir a trabajar y, mucho menos, fronteras económicas entre los países. Desde la casa, el mundo. Pronto sabremos dónde está ubicada la residencia.

El autor agrega su propia cronología para explicar este fenómeno. El libro tiene en las primeras páginas el listado que detalla las “10 fuerzas que aplanaron la tierra”. Acá incluye tanto la aparición de Netscape en la bolsa de Nueva York como las primeras operaciones de outsourcing (subcontratación) y Offshoring (traslado de fábricas a países periféricos para abaratar costos).

Así deduce que la llegada de la fibra óptica y la banda ancha a ciudades como Bangalore (India) hicieron posible la existencia del Silicon Valley indio o, en sus propias palabras, “el turno noche de los trabajadores de los Estados Unidos”.

¿Se trata del planteo evidente, aunque discutible, de un fervoroso admirador de las nuevas tecnologías? ¿Es una alabanza epidérmica de los adelantos de la humanidad en materia de comunicaciones? ¿Es una mera campaña publicitaria a favor de Bill Gates, Nicholas Negroponte y Steve Jobs en formato de libro? De ningún modo: Friedman es bastante más inquietante.

La quinta columna

En su reconocido espacio del The New York Times del 18 de septiembre de 2003, Friedman afirmaba: “It’s time we Americans came to terms with something: France is not just our annoying ally. It is not just our jealous rival. France is becoming our enemy.” (”Es hora de que nosotros, estadounidenses, coincidamos en algo: Francia no es sólo un aliado molesto. No es sólo nuestro celoso rival. Francia está convirtiéndose en nuestro enemigo.”).

Durante el conflicto de los Balcanes, en esa misma columna, supo decir: “Twelve days of surgical bombing was never going to turn Serbia around. Let’s see what 12 weeks of less than surgical bombing does.” (”Doce días de bombardeo quirúrgico nunca iba a quebrar a Serbia. Veamos qué sucede si son doce semanas de bombardeo, algo menos que quirúrgico”)

Para la época del 11 de septiembre negro escribió: “Let’s all take a deep breath and repeat after me: Give war a chance. This is Afghanistan we’re talking about. Check the map. It’s far away.” (”Respiren profundo y repitan conmigo: démosle una oportunidad a la guerra. Estamos hablando de Afganistán. Fijense en el mapa. Está bien lejos”)

En su libro “Lexus and the Olive Tree”, afirmaba: “The hidden hand of the market will never work without a hidden fist. McDonald’s cannot flourish without McDonnell Douglas, the designer of the U.S. Air Force F-15. And the hidden fist that keeps the world safe for Silicon Valley’s technologies to flourish is called the U.S. Army, Air Force, Navy and Marine Corps.” (“La mano oculta del mercado nunca podrá funcionar sin un puño oculto. McDonald’s no puede florecer sin McDonnell Douglas, el diseñador del avión de la fuerza aérea estadounidense F-15. Y el puño oculto que mantiene al mundo seguro para que las tecnologías de Silicon Valley puedan florecer se llama Ejército de los Estados Unidos, Fuerza Aérea, los mariners de la Fuerza Naval”).

Aunque aparezca como un ingenuo fomentador de los best sellers tecnológicos, Friedman escribe La tierra es plana desde el mismo ángulo, con las mismas ideas con las que escribe sus columnas. Sólo que acá no les pide a sus compatriotas que avalen bombardeos o invasiones militares. No dice que un país está demasiado lejos a la hora de echar bombas. No habla de mano oculta y dura.

Así y todo, escribe lo mismo. Y no se trata de una contradicción. Sólo que, en este trabajo, la manera de avanzar es otra. Pero eso no supone desacelerar la marcha. En todo caso, si se quiere, se trata del silogismo del moderno conservador estadounidense. Y dice así: La tierra es plana y las fronteras desaparecen gracias a las nuevas tecnologías.
Las nuevas teconologías son nuestras, estén en California o en Bangalore.

Entonces, si la tierra es plana; la tierra es nuestra.

Si logo

En su libro No logo, la canadiense Naomi Klein analizaba las nuevas cadenas de construcción de valor del capitalismo, la aparición y el reinado de las marcas, la depreciación del producto como objeto en sí, y la consecuente tercerización de la producción hacia los países subdesarrollados.

Según su análisis, el valor otorgado al producto por la marca era la diferencia, porque aumentaba el precio final. Pero también el valor del producto hecho en países periféricos la marcaba porque disminuía los costos de producción. Para la empresa dueña de la marca, el negocio era (sigue siéndolo) la perfección del círculo. O, dicho en criollo, algo más que redondo. Para Klein –una reconocida militante de izquierda- la consecuencia elocuente era que este sistema hundía a millones de trabajadores bajo condiciones laborales miserables.

Friedman, en cambio, señala lo positivo de este escenario. A caballo de internet y la globalización, el autor habla de deslocalización de los negocios. Dice que con el paso de los años, cada vez importará menos en qué lugar del mundo se encuentre una empresa, porque desde cualquier sitio se podrá efectuar un negocio global. En todo caso, lo que no dice es dónde irán a parar las ganacias.

Lo cierto es que donde Klein sólo veía al viejo capitalismo disfrazado con ropaje moderno, Friedman observa un salto cualitivo, una suerte de abordaje cultural que debe cambiar la manera de pensar del empresariado mundial; su manera de vincularse para obtener mayores ganancias. Y libra a la suerte del mercado la profecía: “Los pequeños actuarán como grandes”. Ni una palabra sobre los puños ocultos que sostienen el mercado.

Es que en La tierra es plana, Friedman se presenta como un determinista tecnológico. Incluso, lo dice con esas exactas palabras. Y se reconoce convencido de que, a mayor “aplanamiento”, mejor mundo para todos. ¿Suena a tanda publicitaria? Lo es.

Según el autor, las poblaciones del Tercer Mundo podrán integrarse a este nuevo orden aplanado y menciona a la India y a China. Claro que no hace referencia –ni analiza- otros sitios distantes a pocos kilómetros de sus países ejemplos como Pakistán o Irán.

En todo caso, ese silencio es mejor que ciertos párrafos que incluye sobre Al Qaeda. Es que, en un arrojo filopolítico, Friedman define al grupo terrorista como “islamo-leninista”. Si se quiere, otro slogan publicitario que no resiste análisis.

Pero también, si se quiere, algo más: unir en un sólo concepto el mayor terror del siglo XX en el inconciente colectivo estadounidense con el mayor terror que los acecha desde comienzos del siglo XXI. Un único y enorme miedo, recorriendo la tierra plana; su tierra.

De otro modo, la definición es inentendible. Lo único seguro es que no fue puesta por descuido. La idea de vanguardia esgrimida por Friedman para reunir a Lenin y a Bin Laden es casi decimonónica. Extraño en un fundamentalista del futuro mirar tan lejos en el pasado.

Y no existe en el libro ningún otro punto de contacto que no sea la vaguedad de la “vanguardia”. De existir, seguro Friedman lo hubiese mencionado con el mismo énfasis que omitió los orígenes del grupo terrorista. Es que resulta difícil de creer que el columnista de The New York Times haya olvidado que Al Qaeda se formó gracias al aporte económico y militar de los Estados Unidos, durante la guerra que Afganistán mantuvo contra la Unión Soviética.

La tierra es plana, dice Friedman. No dice que lo será, afirma que el futuro ya llegó. Entonces, como si fuera un profeta, le pregunta a los estadounidenses: ¿Qué debe hacer Estados Unidos para que el aplanamiento del mundo no le quite sus actuales ventajas competitivas?

Tal vez, de la respuesta a esa pregunta dependa que la tierra siga siendo rendonda.

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16.1.08

- MONA LISA -




Resuelto el enigma de la Mona Lisa


Un grupo de estudiosos alemanes creen haber descubierto la identidad de la famosa modelo de Da Vinci



Un grupo de académicos alemanes de la Universidad de Heidelberg cree haber solucionado el enigma, de siglos de antigüedad, que hay detrás de la identidad de la 'Mona Lisa' en el celebérrimo retrato de Leonardo da Vinci, que se encuentra expuesto en el museo Louvre de París.

Ahora, los expertos de Heidelberg aseguran que unas notas apuntadas por el conocido del autor y trabajador del Ayuntamiento de Florencia, Agostino Vespucci, en los márgenes de un libro en octubre del año 1503 confirman de una vez por todas que Lisa del Giocondo es la modelo de uno de los retratos más populares del mundo.
Muchos historiadores han barajado la posibilidad de que la sonriente mujer sea la amante de Da Vinci, su madre o el propio artista. Sin embargo, el estudio de los académicos alemanes concuerda con la hipótesis más aceptada hasta la fecha, que afirma que la modelo del cuadro fue Lisa Gherardini, la mujer del poderoso mercader de Florencia Francesco del Giocondo.

El descubrimiento que realizó hace dos años el doctor Armin Schlechter, un experto en manuscritos, despeja "todas las dudas" sobre la identidad de la 'Mona Lisa' y aclara las "escasas pruebas" de los documentos del siglo XVI, que dejaban "muchas posibilidades" abiertas a la interpretación, según un comunicado emitido por la biblioteca de la Universidad alemana.
En las notas que Vespucci anotó en su libro sobre el orador romano Cicerón, comparaba a Leonardo con el artista de la antigua Grecia Apeles y relataba que el pintor florentino estaba realizando tres cuadros a la vez, uno de los cuales sería 'La Gioconda', que significa feliz o alegre, además de sugerir el sobrenombre de la supuesta modelo.

Los expertos ya habían fechado el cuadro en la misma época, por lo que ahora aseguran que el descubrimiento de Heidelberg es un gran paso adelante, ya que es la primera mención oficial que hace referencia a la mujer del mercader. El historiador de arte de la Universidad de Leipzig Frank Zoellner afirmó que "no hay ninguna razón para que persistan las dudas sobre la existencia de otra mujer" y que todos los libros escritos acerca del enigma de la identidad de la mujer, "eran innecesarios".
El comunicado de la biblioteca de la Universidad de Heidelberg explicó que la primera identidad con la que se vinculó a la 'Mona Lisa' la propuso Giorgio Vasari, un funcionario italiano, en torno a 1550, aunque ya existían dudas de la fiabilidad de este personaje, que hizo su afirmación medio siglo después de que fuera pintado el cuadro.

A pesar de que el descubrimiento ya se había publicado en el catálogo de la biblioteca poco después de producirse, había recibido muy poca atención hasta que un periodista decidió registrarlo.

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15.1.08

- ARGENGOOGLE -





Una compañía poco tradicional,


en un lugar lejano del Sur




¿Qué motivos impulsaron al gigante de las búsquedas por Internet a instalar una base de operaciones en Buenos Aires?

Ni el apego por su tierra natal, o el mejor posicionamiento chileno dentro de la región pudieron contra el instinto del mexicano Gonzalo Alonso (de 38 años), esa voz interna que le dictaba que era aquí, en la ex capital del cacerolazo, donde Google debía instalar la oficina regional que la empresa necesitaba para atender las necesidades del mercado hispanoamericano.

Y así fue que la tercera base de operaciones de este gigante en el mundo comenzó a funcionar en abril último. Las otras dos son California y Dublín. Tal vez para algunos la elección de nuestro país pueda sonar un tanto extraña. Pero Alonso, su director, encuentra motivos de sobra para fundamentarla. Sin embargo, reconoce que hablar bien de la Argentina frente a los argentinos es difícil. "No me dejan", se lamenta.

California, Dublín y ahora Buenos Aires. La decisión de instalar aquí su tercera oficina global sorprende. ¿Qué variables marcaron la diferencia?

"La decisión fue bastante compleja. El análisis me debe de haber tomado un buen año. Por un lado, analicé variables duras, pero también evalué aspectos que no se pueden cuantificar: cómo son los argentinos, qué está pasando ahora en el país, en qué nivel de navegación están Otra cosa importante es el sentido emprendedor que hay en la Argentina.

-¿Cómo fue recibida la propuesta de elegir a la Argentina como oficina global?

-Causó sorpresa, porque muchos pensaron que yo iba a ir por México. Pero entre más venía y más datos recolectaba, y más conocía a la gente, y más me involucraba con el país más me convencía de que éste era el lugar ideal. Yo creo que lo que hizo única esta decisión en gran parte son los argentinos.

-Sin embargo, muchos creen que las ventajas en el nivel de costos fueron decisivas para que la balanza se inclinara en favor nuestro

-El concentrarse en costos cuando tomas una decisión a largo plazo como ésta es un error. La realidad es que en nuestra región las crisis son comunes, así como los crecimientos económicos, y basar la decisión del futuro de Google en algo tan incierto como los "bajos costos" es hasta irresponsable.

-¿Por qué cree, entonces, que aquí se haya hecho esa interpretación?

-En mi experiencia, hablar bien de la Argentina frente a argentinos es difícil... No me dejan. Siempre parecen encontrar razones para plantear lo contrario. Este fenómeno "tango" es muy típico en la Argentina. Les es más creíble el que nos hayamos instalado en la Argentina por costos, y no por las otras razones que hemos platicado.

-¿Cuál fue el impacto regional de esta decisión? Tengo entendido que en Chile, por ejemplo, se sintieron muy decepcionados

-Chile sí fue una opción, pero la Argentina tuvo muchos más factores a favor que Chile.

-¿Qué encontraron aquí que no vieron en Chile o en otro país latinoamericano?

-La realidad es que cada país tiene características muy especiales. En Chile me preguntaron: ¿Y qué le viste de malo a Chile?, y la verdad es que no le vi nada malo, pero son muy pocos chilenos. La masa crítica la encuentras aquí. Y entonces me preguntaban: ¿Y por qué no lo hiciste en México, donde sí tienes masa crítica? Sí, pero no tengo este pool de talentos tan particular que he encontrado en la Argentina, ni ese espíritu emprendedor que sí he encontrado en la Argentina.

-Tengo entendido que la edad promedio del plantel no llega a los 30 años

-O sea que yo estoy quemado ( risas ). Contratamos gente muy joven, pero no es que targeteemos una determinada edad. Google busca lo mejor de lo mejor, y lo mejor de lo mejor está en diferentes estratos sociales, en diferentes ámbitos educativos, en diferentes edades, pertenencias, gustos, hábitos, y no nos importa eso, sino que sean lo mejor de lo mejor.

-Pero, ¿podría leerse que para Google lo mejor de lo mejor está emparentado con la juventud? Se trata de una empresa con tradiciones atípicas ligadas a preferencias y gustos juveniles

-Va muy ligado al tipo de empresa que somos. La tecnología es una industria de mucha aceleración y los que más fácilmente se adaptan a eso son los jóvenes. No somos una empresa que naturalmente vaya a atraer mucho talento del tipo tradicional, porque no somos una compañía tradicional. Aunque ha pasado, me cuesta mucho cerrar los ojos e imaginarme a un banquero trabajando en Google. Sí trabajan, pero no es el perfil típico.

-¿Y esto ocurre en todas las áreas?

-Mira, yo soy un comunicólogo, mexicano, viviendo en la Argentina y manejando toda la región. Y ahora hago mucho más de finanzas y de negocios que de lo que fui entrenado para hacer, que fue ser comunicólogo. En qué momento me pasó esto, no lo tengo claro, pero sí te puedo decir que si no fuéramos muy abiertos esto nunca hubiera pasado. En una compañía tradicional, un tipo de marketing nunca hubiera llegado a manejar una región.

Lorena Oliva
La Nación Tecnología

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14.1.08

- PARTICIPACION JUVENIL -




Jóvenes no tan apáticos


Entre tantos lugares comunes con los que se maneja habitualmente nuestra sociedad está ese tan remanido de que a los adolescentes y jóvenes argentinos no les interesa casi nada de cuanto ocurre en su comunidad. Es decir que se caracterizan por una generalizada apatía con respecto a participar de los grandes temas ciudadanos.

Por supuesto, la realidad es siempre demasiado compleja como para reducirla sólo a los datos que arrojan una o más encuestas, aunque a veces coincidan. Entonces, la prudencia y la rigurosidad informativa exigen estar atentos a todos los resultados.

Por eso es tan interesante contrastar un informe difundido hace unos quince días sobre las preocupaciones de jóvenes argentinos de entre 15 y 29 años, realizado en 10 provincias, y cuyas conclusiones son, por cierto, muy alentadoras sobre el perfil de estas personas, entre las cuales pueden estar algunos de los futuros dirigentes de la Argentina. En efecto, nos referimos a los resultados de la Campaña Nacional de Participación Juvenil "Votá y participá", organizada por la Plataforma Federal de Juventudes Argentinas, que reúne a más de 50 organizaciones no gubernamentales juveniles, y la Organización Iberoamericana de Juventud (OIJ). La iniciativa contó, además, con el auspicio de la Fundación Friedrich Ebert, MTV Music Televisión, el Programa para el Desarrollo de las Naciones Unidas (PNUD), la Fundación Avina y la Dirección Nacional Electoral del Ministerio del Interior, entre otros.

Los 8000 jóvenes consultados debían elegir, entre 25 frases, las diez más representativas o importantes para ellos. Con esas frases, los organizadores elaboraron un decálogo que, presentado oficialmente en Rosario el 19 de diciembre último, da cuenta de las principales preocupaciones e intereses juveniles.

No llama la atención que casi el 50 por ciento de las respuestas apunten al medio ambiente como una de sus preocupaciones centrales. El informe lo resume así: "Se muestra una juventud que piensa primero en su entorno, para luego ver los temas sectoriales". Entre estos últimos, un 39 por ciento de los consultados señaló que la familia es su "mejor respaldo"; un 38,5, que el trabajo le da "independencia"; "los jóvenes representamos el cambio", se ubicó en el cuarto lugar del decálogo, con el 37 por ciento de las menciones, y "la democracia no se negocia" obtuvo el 31,9.

Pero quizás uno de los datos más importantes que aportó esta encuesta es que la frase que alcanzó también un 31 por ciento de menciones fue "a los jóvenes no nos tienen en cuenta a la hora de definir cosas importantes". Justamente, la encuesta que aquí se describe nació como una iniciativa de las mismas organizaciones de jóvenes, que encuentran que no existen canales adecuados de participación para ellos porque las organizaciones tradicionales (sobre todo, los partidos políticos) no se los ofrecen. Quisieron demostrar así cuáles son los temas que sí les son propios en una agenda pública.

No es la primera vez que los jóvenes buscan crear sus propios espacios de participación. En abril de 2007, con la organización de la ONG Ecoclubes -cuyo ejemplo ha sido tomado en toda América latina, en los Estados Unidos y en algunos países de Europa-, se realizaron las Primeras Jornadas Internacionales de Agua y Juventud, y uno de los principales reclamos de los casi 450 jóvenes reunidos en Buenos Aires fue muy similar a éste: también ellos expresaron que no sienten que se les preste atención cuando dan ideas o proponen soluciones a las organizaciones o a los dirigentes políticos.

Los resultados de esta campaña serán transmitidos por los voceros juveniles en los próximos meses del año actual, no sólo al sector político, sino a todos los sectores de la sociedad, para demostrar que quieren participar y tratar de incidir en la búsqueda de una mejora en la calidad de vida de la sociedad argentina.

Muy lejos de la apatía, estos jóvenes, representativos de muchos de quienes integran nuestra comunidad, están dando un ejemplo de participación ciudadana que va más allá de su inclusión en un partido político. Los tiempos han cambiado muchísimo, en el mundo y en la Argentina, de manera que va siendo hora de escuchar la palabra de los más jóvenes, porque de ellos es realmente el futuro del país.

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13.1.08

- LIVERPOOL -



Liverpool, feliz de ser la capital de la cultura


La ciudad inicia una serie eventos para festejar su título de ciudad europea de la Cultura; para la apertura actuará el ex Beatle Ringo Starr en un concierto al aire libre.
Liverpool, ciudad portuaria, cuna de la Beatlemanía pero antaño uno de los centros del comercio de esclavos, empieza hoy doce meses de actividades culturales con un concierto al aire libre ante el edificio Saint George Hall, en cuyo tejado actuará Ringo Starr.





El título de ciudad europea de la Cultura, que ya ostentó la escocesa de Glasgow, le fue concedido a Liverpool en 2003 en reconocimiento a sus trabajos de regeneración urbana. Unos 350 eventos están programados para el 2008, que se prevé que atraigan a 1,7 millones de visitantes más que en años anteriores. Según la Agencia Regional de Desarrollo del Noroeste (NWDA), la zona de Merseyside, donde está Liverpool, puede ingresar unos 69 millones de euros por la llegada de turistas.

La Apertura del Pueblo, como se llamó a la fiesta de inauguración, se llevará a cabo esta noche con la actuación del ex Beatle en el emblemático edificio neoclásico, en el que se podrá escuchar a otros artistas como Dave Stewart -ex componente de Eurythmics-, The Wombats, The Bunnymen y Pete Wylie. Se espera que este concierto reúna hasta 30.000 personas y actuarán más de seiscientos intérpretes, entre ellos guitarristas locales, coros y escolares liverpudlianos.





Las celebraciones continuarán mañana sábado con el concierto denominado "The Musical" en el nuevo auditorio Echo Arena, con capacidad para 11.700 personas, en el que volverá a actuar Starr acompañado por Dave Stewart y la Orquesta Filarmónica de Liverpool. En este concierto actuarán intérpretes como The Bunnymen, The Farm, Riuven, The Wombats y Pete Wylie, además de escolares.

A lo largo del año habrá eventos de música, danza y teatro, entre las muchas actividades programadas. El 1 de junio será el turno de otro ex Beatle, Paul McCartney, para rendir tributo a su ciudad, ya que participará en un macroconcierto en Anfield, el estadio de Liverpool, donde cantará ante unos 35.000 asistentes que ocuparán el campo de juego, mientras millones de espectadores podrán seguir el recital por televisión en todo el mundo.





Según los organizadores, este recital pretende celebrar el estatus de Liverpool como capital internacional del pop, el rock y la música contemporánea. Los políticos locales creen que la capitalidad cultural servirá para relanzar su ciudad, pero la prensa británica ha recordado que el ayuntamiento tiene un déficit de casi cuarenta millones de euros, de los que gran parte corresponden al programa de festejos.

"Con el comienzo de las celebraciones como capital de la Cultura , los ojos del mundo estarán en el noroeste de Inglaterra y es importante que aprovechemos esta oportunidad única en la vida para mostrar al mundo lo que tenemos por ofrecer", dijo el director ejecutivo de mercadotecnia de la NWDA, Peter Mearns.





Liverpool, con una población de 450.000 habitantes, sigue siendo una de las ciudades más pobres del Reino Unido, si bien está en fase de rápido crecimiento gracias, en gran parte, al turismo por la atracción que siguen generando los Beatles en todo el mundo.

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11.1.08

- LA CULPA ES DEL CALOR -





IMPULSAN UN NUEVO MODELO STALINISTA





Buscan justificar el relevamiento de acondicionadores de aire

La empresas Edesur y Edenor, y el Suterh indicaron en una solicitada que el objetivo de la medida, pedida a los encargados de edificios, es "tener información de la demanda real"; Alberto Fernández dijo que no es obligatorio responder el cuestionario



En medio de la resistencia que ocasionó la medida, las empresas distribuidoras de energía Edenor y Edesur, y el sindicato de trabajadores de edificios (Suterh) anunciaron hoy en una solicitada la puesta en marcha del relevamiento de la cantidad de equipos de aire acondicionado que funcionan en cada edificio.

La iniciativa, que desató una ola de críticas de abogados constitucionalistas y asociaciones de consorcistas, había sido acordada en una reunión entre el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, y el secretario general del Suterh, Víctor Santamaría.

En la solicitada, publicada sólo por los diarios Página 12 y Crónica , se afirma que el objetivo del relevamiento es obtener información "actualizada" que permita a las empresas distribuidoras "determinar la demanda eléctrica real en zonas que pueden sufrir eventuales cortes de suministro, para enviar grupos electrógenos con capacidad necesaria para atender la emergencia, hasta que se restablezca el servicio plenamente".

La solicitada sostiene que los firmantes están "convencidos de que esta convocatoria encontrará como siempre en los trabajadores de edificios el eco esperado, en una demostración más de su compromiso permanente de promover a través de campañas y acciones concretas el uso racional de la energía y los recursos no renovables".

De acuerdo con la solicitada, que lleva el título "Porque cuidar la energía es una tarea de todos, los trabajadores de edificios van a dar una mano", se explica que "se acordó que en los próximos días llegará un formulario tipo dirigido a los trabajadores de edificios para que, voluntariamente, especifiquen en ella datos genéricos referidos a la cantidad de equipos de aire acondicionado que funcionan en sus edificios".

Se indica que la labor se enmarca en "el Plan de Contingencias para la atgención de fallas localizadas en el suministro eléctrico".

Sin obligación. En tanto, el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, afirmó hoy que los vecinos "no están obligados" a responder el cuestionario.

"Si no quiere no conteste, no está obligado", respondió el funcionario cuando se le planteó, en una entrevista con la FM Global Station, por el censo que harían los encargados.

Insistió Fernández que los inconvenientes de los últimos días en la región metropolitana, en medio de altas temperaturas, se debieron "a un problema de distribución de energía" y comentó que y se está trabajando con las empresas Edenor, Edesur y Edelap para cambiar el cableado.

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10.1.08

- GENEROSIDAD -




Una generosa presencia humanitaria


Somalia ha sido el escenario de un dramático episodio que, felizmente, concluyó bien. Como suele ocurrir, un suceso inesperado descubre franjas de realidad desconocidas que a la vez nos admiran y nos sobresaltan. De manera breve, esto es lo que ocurrió al producirse, hace pocos días, el secuestro de una médica española y una enfermera argentina, pertenecientes a la entidad de Médicos Sin Fronteras (MSF), que cumplían una misión de elevada calidad humanitaria en una comarca distante y riesgosa, ubicada en el cuerno de Africa.

Las conmovedoras noticias acerca del destino de ambas profesionales, en tanto se efectuaban las tratativas de su liberación, tuvieron el mejor desenlace esperado y las dos protagonistas pudieron regresar a sus respectivos países sanas y salvas.

Lo acontecido acercó a la opinión pública al conocimiento del interminable calvario que padece la población somalí, asolada por cruentas guerras y dictaduras, que ha vivido escasos años de paz y, en cambio, muchas hambrunas y carencias, que la afectaron gravemente, para desembocar en estos años en un estado anárquico. Así es como en ese territorio semidesértico, las expectativas de vida apenas rondan el medio siglo y el 20 por ciento de sus niños muere antes de cumplir cinco años. La desnutrición hace estragos allí, y los pequeños viven en campos de refugiados en los que escasean el agua, la leche y los recursos sanitarios.

En ese castigado país estaba operando un grupo de MSF, organización creada en Francia en 1971 por profesionales persuadidos de que el derecho a la salud es universal y, por lo tanto, todos merecen los beneficios de la asistencia médica, al margen de cualquier condicionamiento de raza, religión, nacionalidad.

Esa institución de tan generosos objetivos concurre allí donde más se la necesita. Su bautismo en la acción propuesta por sus fundadores se produjo en Biafra, durante la terrible guerra allí librada entre 1967 y 1968. Muy pronto, MSF ganó un justo reconocimiento internacional por su labor y ello culminó con el Premio Nobel de la Paz, que se le adjudicó en 1999, "por ser pionera en el trabajo humanitario en varios continentes".

Hoy desarrolla sus programas en 84 países, mediante el aporte de 3000 profesionales de ambos sexos (médicos, enfermeros, matronas, logistas, técnicos de laboratorio, administrativos) enrolados voluntariamente en las 18 sedes de la organización distribuidas en distintos países, que a su vez ayudan a unos 26.000 colaboradores locales. Desde su apertura en 2001, la oficina de MSF en la ciudad de Buenos Aires envió a profesionales sanitarios a más de 75 países.

La médica española Mercedes García y la enfermera argentina Pilar Bauzá Moreno son dos de los miembros de los MSF, cuya labor no se agota en lo estrictamente sanitario, pues, a la vez que dispensan una valiosa ayuda profesional, también trasmiten un cálido sentimiento a los pacientes y defienden los derechos humanos de poblaciones gravemente desprotegidas. Por todo esto, ambas mujeres y, especialmente Pilar, por ser compatriota nuestra, se hacen acreedoras al justificado reconocimiento de los argentinos. Podemos agregar que su presencia profesional y su acción generosa allí donde han actuado llenan de legítimo orgullo y reconfortan la condición humana.

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9.1.08

- LA PROTESTA -




La protesta, un derecho francés


Por Alicia Dujovne Ortiz



PARIS

Hace poco leí una sabrosa biografía de François Villon, escrita por Francis Carco, más conocido por su dominio del argot de los bajos fondos parisienses en los años cuarenta que por el de los modismos populares en la Edad Media. Sabroso por la historia de ese tumultuoso poeta francés que, tras una vida aventurera, terminó en la horca, este libro también lo es, porque refleja un mundo medieval picante e insumiso, en el que los estudiantes y el pueblo de los gueux (los harapientos) pillan, roban, incendian y se pelean alegremente con una policía tan cruel como incapaz de contenerlos.

No he sido la única en recordar la historia francesa, frente a los últimos acontecimientos de principios de diciembre en un suburbio de París. Todos conocemos los hechos: un coche policial; dos chicos de quince y dieciséis años a bordo de una minúscula motoneta; el choque de inusitada violencia, instantáneamente mortal para los chicos, y que el barrio, acostumbrado a las bravuconadas permanentes de la fuerza pública contra todo muchacho con cara de inmigrante, no considera accidental; y después, el estallido, el garaje incendiado con todos los automóviles adentro, la hermosa biblioteca municipal transformada en cenizas. Lo más novedoso, en este caso, ha sido la aparición de las armas de fuego que, por primera vez, el suburbio ha dirigido contra la policía. Decenas de uniformados heridos y algunos muertos no representan un balance habitual. Las armas estaban allí, en el barrio, y todos lo sabían, así como todos coinciden en admitir que, al dispararlas, los amotinados han transpuesto un umbral.

La mención de los gueux no es inocente. Tenemos la costumbre de respetar ciertas revoluciones ideales y de mostrarnos despectivos ante ciertas revueltas humanas, demasiado humanas, como si hubiera movimientos populares de dos tipos, unos limpitos, y otros, no. Recordemos, en nuestro país, la expresión de un diputado radical al ver avanzar a la multitud rumbo a Plaza de Mayo, en octubre de 1945: “Aluvión zoológico”. Eran obreros, sin duda, pero obreros reales, vale decir, de los que sudan cuando hace calor. En realidad, fue el propio Marx, quien introdujo la diferencia, al privilegiar al heroico proletariado y desdeñar al lumpen proletariat de los desocupados, sospechosos y malhablados. Por desgracia, el aumento mundial del desempleo está borrando los límites entre unos y otros, y cada vez resulta más difícil ponerles a los primeros la coronita de buenos revolucionarios, y a los otros, las orejas de burro del simple voyou, o atorrante, como acaba de llamar a los revoltosos Nicolas Sarkozy, utilizando para ello un neologismo, voyoucratie o atorrantocracia, sacado del vocabulario de Jean-Marie Le Pen.

¿A qué categoría pertenecían los revoltosos de los que hablaban el cardenal de Retz, en 1648, (“el movimiento fue como un incendio súbito y violento, que empezó en el Pont-Neuf y se extendió a toda la ciudad. Hubo en París más de 200 barricadas en menos de dos horas”), o Flaubert, en 1848, (“los árboles de los bulevares, los faroles, los bancos, las rejas, los picos de gas, todo fue arrancado y derribado”)? ¿La Comuna de París fue más valorizada en su momento por el hecho de haber surgido de una ideología, o siguió siendo desestimada como el producto de la “clase peligrosa”, esos pobres que cargan con el epíteto de “vándalos”, tan útil para no prestar oídos a sus reclamos? El único que en ese entonces defendió a los incendiarios fue Víctor Hugo, en un magnífico poema que Bernard-Henri Lévy nos recuerda en su reciente libro, previo a los últimos disturbios y titulado Ce grand cadavre à la renverse (ese gran cadáver caído de bruces), sobre la decadencia de la izquierda a la que él, pese a todo, sigue considerando su familia.

La coincidencia entre el poema y los recientes acontecimientos es asombrosa. La Comuna había incendiado la biblioteca de las Tullerías, y el poeta encara a uno de los amotinados para reprocharle su “crimen inaudito”. Esos libros eran “tu propia llama”, le dice, la que debía guiarte con su luz hacia la libertad y el progreso. “Salvo que (Víctor Hugo) tiene la honestidad de preocuparse por la respuesta del incendiario –escribe Lévy–.Y éste le contesta “No sé leer”. Sólo un humilde “no sé leer”, que al mago, al Profeta, al hombre de las Luces, convencido de que abrir una escuela equivale a cerrar una prisión, le corta el aliento”.

BHL, como también se lo llama a ese filósofo tan de moda como mundano, pero que pese a ello, suele tener razón, ha evitado todo comentario público sobre las dramáticas escaramuzas de diciembre. Es probable que su silencio se deba a que los balazos ya resultan duros de tragar. En todo caso, su análisis de las revueltas anteriores, las que estallaron en 2005 a causa de una historia diabólicamente parecida a la que hoy nos ocupa (un coche de policía que persigue a dos adolescentes de origen inmigrante, que corren a refugiarse en un lugar electrificado y mueren electrocutados), sirve, en mi opinión, para esclarecer tanto aquella como ésta, y, sin ser agoreros, para tratar de entender las próximas, que la ausencia total de comprensión del fenómeno por parte de un buen sector de la sociedad francesa acaso vuelva inevitables.

Al estallar los disturbios de 2005, dice Lévy, muchos de sus colegas escritores se apresuraron a emplear el término maldito: barbarie. Las hordas de jóvenes encapuchados fueron asimiladas a las bandas fascistas y al Ku Klux Klan. También a él, por supuesto (¡y cómo no compartir su reacción!), las quemazones de colegios, guarderías, autobuses o, nuevamente, bibliotecas le parecieron “bárbaras”, en la medida en que no expresaban un pensamiento, sino un aullido de odio ajeno al uso de la palabra, una tormenta que recaía ciegamente, sobre todo lo que la sociedad les había dado a esos jóvenes para impulsarlos a avanzar. Sin embargo, su reflejo fue otro: por una parte, preguntarse, también él, si los levantamientos del pasado, más tarde blanqueados en los manuales de Historia, no conllevaron el mismo nihilismo y la misma violencia (“los movimientos sociales no siempre tienen cara de movimiento social”) y, por otra, buscar la parte de responsabilidad que a cada cual le toca. Al respecto me alegro de que este autor no dude en pronunciar valientemente una palabra desahuciada, sobre todo en momentos en que tanto se habla de posiciones “desacomplejadas” para justificar, por ejemplo, la falta de arrepentimiento ante la colonización o la insensibilidad ante la pobreza. Esa palabra es “vergüenza”.

Nunca se repetirá bastante que las banlieues de las ciudades francesas son guetos. No sólo de las francesas, por supuesto: es suficiente un viajecito a La Matanza para encontrar lo mismo, con más miseria, pero con igual acantonamiento en zonas de exclusión donde, para quedar al margen, basta con poseer cierto tipo de cara y vivir en cierto tipo de casa. Para hacerlo sencillo, digamos que uno de cada dos jóvenes de los suburbios, en Francia, está desocupado.

Contrariamente a lo manifestado por quienes le niegan a esta crisis todo carácter social, en ese medio en el que han estallado las chispas se concentra la más alta proporción de desempleados del país. Un medio en el que se vive la sensación de un exilio interior, hecho de frustraciones ante las promesas no cumplidas y ante la falta de igualdad en el goce de las oportunidades y en el ejercicio de los valores que caracterizan a la sociedad francesa, y en el que los hijos y los nietos de trabajadores, inmigrantes o no, nacen y crecen “determinados por una condición que los otros les asignan bajo forma de estigma”, como escribe Robert Castel en su libro La discriminación negativa.

Dentro de esa condición, responder de modo irracional a un supuesto “accidente”, sentido, con razón o sin ella, como una de tantas provocaciones policiales de corte xenófobo sufridas a diario, no deja de contener su lógica. El principio de toda revuelta es, precisamente, abandonar el lenguaje para pasar al acto. Nadie nos va a endilgar una perorata cartesiana en el instante de encender la mecha. En lo que a mí respecta, ni apruebo ni justifico lo ocurrido, pero comparto el sentimiento de vergüenza, un sentimiento de naturaleza ética que hallo importante rescatar.

También encuentro indispensable desechar las amalgamas fáciles, que diabolizan a toda la banlieue en su conjunto, frunciendo la nariz e imaginando batallones de barbudos fundamentalistas que, como lo acaba de declarar el ex ministro de educación Jules Ferry, se han entregado a un “ataque sistematizado contra los símbolos de la cultura occidental”.

Sin pretender tampoco angelizarlos, lo cierto es que ninguno de los iracundos es miembro de Al-Qaeda, por lo menos hasta hoy, ni tampoco, a excepción del grupito que enarboló las armas, forma parte de una mafia. En general, tanto en 2005 como ahora, se trata de muchachos desesperados que, ante la muerte de sus compañeros, a la que no creen casual, sólo atinan a romper como lo hacen los niños cuando destrozan un juguete, porque se enojan con los grandes.

¿Puro instinto desatado, entonces, pura explosión insensata? Ya lo he escrito en estas mismas páginas y quiero repetirlo: estas revueltas suburbanas no son ni senegalesas ni marroquíes; son francesas. En ese sentido, responden a un ideario más interiorizado de lo que pareciera. Las escuelas y bibliotecas a las que estos jovencitos han incendiado, acusándolas, sin proclama estructurada, pero acusándolas al fin, de haberles mentido con su libertad, su igualdad y su fraternidad, están precisamente en el origen de la rabia.

Herederos de prestigiosas revoluciones que les han legado sus convicciones sin que ellos mismos lo admitan de manera consciente, se quejan de que no se los deje ser enteramente lo que son –franceses–, con una fuerza que se inscribe dentro de una formidable tradición: la del país donde han nacido.

Es por eso que he leído con una consternada atención el artículo del escritor franco-árabe Tabah Tounsi, publicado por el diario Libération. Entre algunos consejos valiosos “a los jóvenes a los que les duele Francia”, tales como liberarse de la victimización y de la autoexclusión, Tounsi añade: “Los poderosos terminarán por abdicar si nosotros somos los mejores, ya que, como bien sabes, a competencia igual no serás tú quien gane”. Confieso que al leer esto pegué un respingo.

Ese mismo consejo ha sido dispensado durante siglos por las familias judías. Condenados a destacarse en la escuela para salvarse de varias otras condenas, los jóvenes judíos, por lo menos los de Europa del Este, acumularon sobre sus cabezas nuevos resentimientos. Durante mi viaje a Kishinev, una historiadora moldava me explicó seriamente que el pogrom de 1903 se había debido a que los judíos eran aborrecidos... por ser los mejores.

Ese es el motivo por el que una de las mayores reivindicaciones para los israelíes consiste en convertirse en un pueblo como cualquiera, ni mejor ni peor, igual. Sin duda, deseamos que los jóvenes franceses de origen árabe o africano sean excelentes estudiantes, pero no para hacer buena letra, logrando así el reconocimiento social que en cualquier forma se les debe y que, de acuerdo con las leyes de la República que les han inculcado, tienen derecho a exigir.

Todo el mundo estudia para progresar, pero, paradójicamente, verse obligados a alcanzar semejante grado de superación implicaría plegarse a una desigualdad de oportunidades que su propia educación francesa les impide aceptar. Aunque esta protesta suburbana se haya vuelto criminal por obra de unos cuantos excitados provistos de armamento y habituados a usarlo, en términos generales la encuentro bastante menos incoherente de lo que aparenta ser. La prueba es que algo ha conseguido: la investigación sobre la verdad del extraño choque en que dos pibes inocentes perdieron la vida sigue su curso, por fin inocultable. ¿Ahora quién se atreverá a amordazarla?

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8.1.08

- ADMISION -



Derecho de admisión

Por Félix V. Lonigro
Para LA NACION - Opinión



Uno de los derechos que los seres humanos tenemos por el solo hecho de existir es el de la igualdad. Así como el derecho a vivir, el de gozar de buena salud física y psíquica, de un buen nombre y honor, el de la intimidad y privacidad, el de la libertad ambulatoria y también el de pensar y creer, el derecho a la igualdad es considerado personalísimo, y no necesitamos que un constituyente o legislador nos lo conceda para poder gozar de él.

Este derecho natural a la igualdad debe ser entendido en un sentido civil (todos somos iguales ante la ley y ante los gobernantes), y en un sentido social (no hay habitantes más importantes o privilegiados que otros, independientemente de la profesión, cargo, título o situación económica de cada uno). Pero además es el tronco común de algunas otras potestades o facultades, tales como el derecho a no ser discriminados, y el derecho de admisión y permanencia en un ámbito determinado.

A la luz del actual proyecto de ley presentado por la Defensoría del Pueblo de la ciudad de Buenos Aires para obligar a los colegios privados a que fundamenten cualquier decisión por la cual no aceptan o no renuevan vacantes de alumnos, el derecho de admisión cobró nuevamente protagonismo, y probablemente muchos lo coloquen, conceptualmente, en las antípodas del derecho a la igualdad. La cuestión por dilucidar, entonces, es si existe compatibilidad entre el ejercicio del derecho de admisión por parte de un colegio privado y el ejercicio del derecho a la igualdad y a educarse por parte de los ciudadanos.

Un análisis jurídico sobre el particular exige tener presente que no hay derechos que puedan ser ejercidos en forma absoluta, porque de lo contrario existiría la posibilidad de que muchos, al querer ejercerlos, terminaran perjudicando a terceros o dañando la moral y las buenas costumbres de la sociedad, lo cual constituiría un claro abuso del derecho.

En este sentido, el Código Civil de la Nación dice expresamente que la ley no ampara el ejercicio abusivo de los derechos, los que, por lo tanto, pueden ser limitados, restringidos y regulados a través de la ley, aunque esa reglamentación, para ser constitucionalmente válida, no debe alterar los derechos, cuya regulación efectúa.

Por otra parte, es indispensable no perder de vista que cuando el Congreso dicta leyes para regular la convivencia social, necesariamente recorta o limita el ejercicio de los derechos de algunos en beneficio de otros. Ahora bien: cuando esas leyes reglamentarias de los derechos utilizan parámetros arbitrarios tales como el sexo, la religión, la raza, la posición económica, LA NACIONalidad o las características físicas, se convierten en discriminatorias. Del mismo modo, ningún integrante de la sociedad puede limitar el ejercicio de los derechos ajenos. Menos aún utilizando los criterios señalados, porque si lo hicieran los estarían ejerciendo abusivamente, y además estarían cometiendo el delito previsto en la ley 23.592.

Las autoridades de cualquier colegio privado, como también el dueño de un lugar al que accede el público (bares, restaurantes y otros) están facultados para impedir el ingreso de alumnos o público, respectivamente, en la medida en que los fundamentos no sean arbitrarios ni discriminatorios. En este caso estarían ejerciendo el derecho de admisión de un modo razonable, y si bien al hacerlo podrían producir una limitación del derecho a la igualdad, ella no sería ilegal ni antijurídica. En cambio, un ejercicio irrazonable del derecho de admisión o permanencia genera la incompatibilidad con el derecho a la igualdad, y es entonces cuando debe cesar.

No es cierto que el ejercicio del derecho de admisión sea, en sí mismo, inconstitucional, porque afecta intereses ajenos; por el contrario, como todos los derechos puede ser ejercido razonablemente y puede prevalecer sobre otro que sea incompatible con la admisión o permanencia de quien pretenda ejercerlo.

La convivencia social exige la existencia de leyes que restrinjan los derechos de algunos para evitar el mal de los otros, así como de jueces que, producida la colisión de esas potestades, pongan las cosas en su lugar. Después, quien considere que ha sido perjudicado tiene abierta la vía judicial para reclamar por los daños y perjuicios pretendidamente ocasionados. Al fin y al cabo, la existencia de las leyes y de los jueces sirven para hacer posible la convivencia social, es decir, para compatibilizar de la mejor manera posible el ejercicio civilizado de los derechos por parte de todos los integrantes de la comunidad.

El autor es profesor de Derecho Constitucional en la Universidad de Buenos Aires.

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7.1.08

- CBC -






Tendencias en el CBC






Datos recientes referidos al número de inscriptos en el largamente controvertido Ciclo Básico Común (CBC) de la Universidad de Buenos Aires (UBA) muestran cambios de naturaleza cuantitativa. Tales referencias pueden ser interpretadas como nuevas tendencias en las respuestas de los estudiantes en cuanto a la decisión de sus pasos al finalizar la escuela media y elegir la orientación de sus estudios en el nivel superior.

Por una parte se observa en el último quinquenio una declinación en el número de inscripciones en el citado CBC, que ha pasado de 71.021 (2003) a 55.983 (para 2008), siendo relativamente constantes las cifras en el trienio 2006/08 (alrededor de 56.000). Por otra parte, aunque los nuevos alumnos siguen optando preferentemente por las carreras llamadas tradicionales (medicina, abogacía, psicología, contador público y administración, en este orden), la cantidad de inscriptos para cada una de ellas ha disminuido. Ha crecido, en cambio, el interés por el estudio de las ingenierías (informática, industrial, química, civil, electrónica, mecánica, electricista y naval, en este orden), que sumadas ocupan el cuarto lugar en "la tabla" de las elecciones vocacionales. También se puede destacar un mayor número de inscripciones, en pequeña escala, en ciencias geológicas, ciencias ambientales y sociología, y también merece señalarse la iniciación satisfactoria de carreras como la tecnicatura en Producción Vegetal Orgánica o la licenciatura en Producción de Bioimágenes.

Para el criterio de las autoridades del CBC lo más significativo de los cambios apuntados es la estabilización que se viene dando en lo que concierne al número global de inscriptos. En cuanto a la disminución registrada (aproximadamente 15.000 matriculados), se abren al menos dos hipótesis por confirmar. Una se vincularía con la existencia de una oferta laboral que, por razones de subsistencia, absorbe mayor cantidad de jóvenes y los aleja del estudio, aunque sea provisionalmente. La otra se puede relacionar con informaciones actualizadas hace pocas semanas: el aumento continuo, durante una década, en la cantidad de inscripciones en las universidades privadas. Gravitaría en esta elección de otras casas de estudios el clima político imperante en algunas facultades de la UBA, que afecta la regularidad de las clases y el consecuente aprovechamiento del tiempo. Sin constituir eso una novedad, los reiterados episodios de presiones y violencia que han impedido el funcionamiento de las actividades del rectorado y de algunas facultades constituyen lógicos factores de desaliento para muchos.

Sin que se lo relacione directamente con las observaciones que se desprenden de la evolución de las inscripciones en el CBC, se anticipa para el año actual una reestructuración administrativa del ciclo básico, que tendría condición estatutaria de facultad, con un consejo directivo y las facultades de voto para los profesores.

Teniendo en cuenta que la misión de la universidad se va renovando en el tiempo y en el espacio social, una instancia como el CBC puede concebirse como una etapa que, al preparar al nuevo estudiante en contenidos de conocimientos, también debe generar un espíritu, una actitud y una conducta coherentes con la alta formación que se promete, más allá de una mejor articulación organizativa.

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6.1.08

- INDICE -




Indec:


sospechas confirmadas



Las dilaciones en la elaboración del nuevo índice que medirá el costo de vida y los desplazamientos de más técnicos en el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) constituyen muy malas noticias, que parecen confirmar la escasa voluntad oficial para devolverle a ese organismo la seriedad perdida.

En los últimos días, fue desplazado el responsable del área de Ingreso de Datos del Indice de Precios al Consumidor (IPC) del organismo, Luciano Belforte. Una semana antes, ocurrió lo mismo con el coordinador de Informática del IPC, Emilio Platzer.

De esta manera, suman 15 los técnicos sancionados en el Indec. Muchos de ellos denunciaron la manipulación del IPC en la causa judicial abierta por la presunta violación del secreto estadístico.

Entretanto, y mientras se espera el índice correspondiente al último mes de 2007, las estadísticas del organismo nacional no dejan de sorprender. La inflación nacional de noviembre, según el Indec, se ubicó en apenas el 0,4 por ciento, menos de la mitad de lo que se registró en el área metropolitana, donde había sido del 0,9 por ciento, con el curioso agregado de que, de acuerdo con los datos oficiales, no hubo inflación o hubo deflación en no pocas provincias.

Desde septiembre último, se abrió una polémica con la inflación de Mendoza, ya que el Indec comenzó a anotar allí registros de aumentos de precios notoriamente inferiores a los medidos por los responsables de las estadísticas en la provincia.

Con la asunción del nuevo gobernador de Mendoza, Celso Jaque, las controversias entre ambos índices parecen estar destinadas a desaparecer definitivamente. Para confirmarlo, el mandatario mendocino emitió una señal contundente: el reemplazo de la titular de la Dirección de Estadísticas e Investigaciones Económicas (DEIE), Patricia Giménez, pese a la fuerte sospecha de que fue, en realidad, el Indec el organismo que alteró las cifras en la provincia.

El fiscal de Investigaciones Administrativas, Manuel Garrido, ha solicitado que se citara a prestar declaración a Ana María Edwin, directora del Indec; a Beatriz Paglieri, funcionaria a cargo de la Dirección del IPC, y a Guillermo Vidal, empleado del Indec cuyo nombre de usuario informático habría sido utilizado para efectuar adulteraciones. Es de esperar que, de comprobarse su participación en los hechos, los funcionarios involucrados reciban la sanción correspondiente, al igual que aquellos con responsabilidad política que ordenaron y permitieron que dichas maniobras se consumaran.

La manipulación de los índices estadísticos para satisfacer las necesidades del gobierno nacional ha causado una severa crisis de confianza y credibilidad respecto de los datos que suministra el Indec, en especial entre los inversores, tanto locales como del exterior, que poseen títulos públicos que se indexan por el costo de vida, varias veces alterado. A tal punto que, si se compara el índice de aumento de precios minoristas oficial, que concluirá 2007 en torno del 8,5 por ciento, con las estimaciones privadas, que rondan el 20, el Estado dejará de pagarles a los bonistas algo más de 6000 millones de dólares, una cifra equivalente a la deuda con el Club de París.

Ello provoca y seguirá provocando una retracción en la llegada de inversiones al país, la postergación de soluciones a los problemas de financiamiento, lo cual incidirá negativamente en toda la sociedad, mucho más que si se hubiese reconocido el aumento real de precios producido.

Es de desear que la nueva conducción económica advierta la importancia de restablecer la credibilidad perdida en el Indec, deje de alentar la manipulación de las estadísticas y realice con urgencia los cambios indispensables.

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5.1.08

- MALOS MANEJOS -




Hubo 86 periodistas muertos el año pasado

Creció la censura en sitios de Internet



Con un aumento del 244% de periodistas muertos en los últimos cinco años, contar la historia es ya un oficio de muy alto riesgo para hombres y mujeres que llevan adelante su labor, principalmente en Asia (especialmente Medio Oriente), Africa y América latina. La organización francesa Reporteros sin Fronteras (RSF) dio a conocer su balance del año último y el saldo trágico y preocupante es de 86 periodistas muertos y 887 encarcelados.

Así, en 2007 dos o más periodistas fueron detenidos por día en algún país en conflicto, a los 86 muertos se suman otros 20 colaboradores de medios que perdieron la vida . Los amenazados o agredidos fueron 1511 y el número de periodistas secuestrados ascendió a 67. Hasta el día de hoy permanecen detenidos 135 periodistas (33 casos en China y 24 en Cuba, entre otros países).

La novedad más inquietante, sin embargo, provino de Internet. Hubo 2676 sitios y blogs cerrados o suspendidos, al tiempo que 37 bloggers fueron detenidos y otros 21, agredidos. La mayoría de los sitios censurados eran foros de discusión. Según el informe, China, Birmania y Siria intentan convertir la Web en una intranet para controlar sus contenidos. China se convirtió en 2007 en el mayor censor de la Web en todo el mundo y Birmania, durante la frustrada "revolución azafrán", cortó hasta las conexiones de celulares.

Si se observa un mapa del mundo, se advierten rápidamente los países más peligrosos para el ejercicio de la profesión. En Medio Oriente y la región del Magreb fueron asesinados 48 periodistas, frente a 17 casos en Asia y 12 en Africa. El informe señala que Irak, Somalia y Paquistán se han convertido en los países más mortíferos para la prensa.

El número de amenazados se reparte de otro modo. América se encuentra a la cabeza, con 626 reporteros agredidos, seguido de Asia, donde los amenazados suman 562, sin duda con China a la cabeza. Ocupa el tercer lugar Africa, con 145 reporteros en esa condición. Oficialmente, la entidad francesa ha dicho: "En ningún país han matado nunca tantos periodistas como en Irak. Desde la invasión norteamericana en marzo de 2007, al menos 207 periodistas murieron en ese país".

Reporteros sin Fronteras señaló que ni en las guerras de Vietnam o los Balcanes, ni las masacres de Argelia y el genocidio de Ruanda produjeron la muerte de tantos periodistas.

Tras reclamar la acción de Estados Unidos y de las autoridades de Irak para que la masacre de reporteros cese, la entidad señaló que "los periodistas iraquíes no son víctimas de balas perdidas, sino que los grupos armados los toman deliberadamente como objetivos". También se refirió a la situación en Paquistán, donde "los periodistas se encuentran bajo el fuego cruzado del ejército, los grupos islamistas y las organizaciones criminales".

La buena noticia del año fue Colombia, según el informe, pues no murió ningún periodista en ejercicio de su labor.

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3.1.08

- TREN BALA -




Cuánto costará el tren bala


Desde que se presentó la maqueta del proyecto de construcción del Tren de Alta Velocidad (TAVE) que unirá la ciudad de Buenos Aires con Rosario, en un primer tramo, y con Córdoba después, surgieron diversas controversias respecto de la viabilidad de la obra. Tanto por su precio como por el financiamiento y el diseño de la traza, el proyecto estuvo desde un principio signado por la desconfianza. Sin embargo, la iniciativa avanzó: el Grupo Veloxia, consorcio integrado por la empresa francesa Alstom, la española Isolux Corsan y las argentinas Iecsa (Grupo Socma) y Emapa, se convirtió en adjudicatario de las obras por haber sido el único oferente.

La Secretaría de Transporte, por medio de un comunicado, señaló que el consorcio estará a cargo de la construcción de las vías, la electrificación, las obras de señalamiento y de comunicaciones, y la provisión de material rodante para el primer tren de alta velocidad que tendrá la Argentina. Pero también se aclaró que la adjudicación quedará condicionada a la aprobación por parte de los organismos técnicos y jurídicos pertinentes del Ministerio de Economía, de la estructura financiera presentada en la oferta por el consorcio y de la oportuna suscripción del contrato de formulación integral del proyecto.

El consorcio presentó una oferta de 1320,5 millones de dólares. Pero hay quienes afirman que costará mucho más. Según especialistas del sector, esa cifra corresponde al valor actual de la obra, que surge de calcular los flujos de fondos con una tasa de descuento del 12 por ciento anual fijada por la Secretaría de Transporte.

El grupo adjudicatario ofreció financiar, a través del banco Societé Générale Corporate and Investment Banking, el 80 por ciento a una tasa del 5,2 por ciento anual en un plazo de 16 años, aunque ello no ocurriría de inmediato, ya que, según sostienen quienes están cerca de la negociación, el dinero del banco francés no llegaría hasta que el gobierno argentino acordara con el Club de París, algo que el propio ministro de Economía, Martín Lousteau, ha señalado "que es importante, pero no urgente".

Otras son las cifras, mucho más abultadas, que se consignaron en el presupuesto nacional de 2008, aprobado por el Congreso. En efecto, de acuerdo con la Planilla Anexa al artículo 11 sobre "Contratación de obras o adquisición de bienes y servicios que inciden en ejercicios futuros", la construcción del Corredor Ferroviario Buenos Aires-Rosario-Córdoba TAVE tiene asignados 60 millones de pesos en 2008; 485 millones, en 2009; 972 millones, en 2010, y un "Resto" de 10.110 millones, lo que suma un total de 11.627 millones de pesos.

Emprendimientos como el anunciado deberían hacerse en el cuadro de una política de transporte integral, tendiente a una distribución razonable de los recursos disponibles en función de una escala de prioridades determinadas con criterio técnico. Los trastornos en ferrocarriles están causando enormes problemas a millones de usuarios, rehenes de conflictos gremiales y malas prestaciones, y es allí donde debería ponerse el esfuerzo para solucionarlos.

Indudablemente, los anuncios de obras faraónicas -trenes de alta velocidad a Rosario- Córdoba y a la ciudad de Mar del Plata- han sido más activos que el avance de proyectos para mejorar los ferrocarriles suburbanos, especialmente en algunas líneas críticas, como las ex San Martín, Sarmiento y Roca.

Es de esperar que las autoridades correspondientes aclaren cuál será el costo final que estiman para la obra del "tren bala" a Rosario y Córdoba, y cuál el costo de mantenimiento. En cuanto a las tarifas, éstas deberían ser altas para recobrar la inversión, a no ser que requieran otro importante subsidio estatal para hacerlas accesibles a todo el público usuario.

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2.1.08

- DELITO Y VIOLENCIA -




La violencia delictiva no decrece


Comienza otro año en la Argentina sin que nada haya mejorado en materia de disuasión, prevención y represión de la violencia delictiva. A pesar del forzado optimismo de ciertas estadísticas oficiales, el delito no ha decrecido ni en la ciudad de Buenos Aires ni en su conurbano.

Parece que nada ni nadie logra ponerle freno, como lo prueban otros análisis sobre los cuales no influye la necesidad política de disimular las cuestiones que le son ingratas al poder porque le restan adhesiones. Nos referimos, por ejemplo, a los resultados de la última encuesta de victimización que elabora mensualmente el Laboratorio de Investigaciones sobre Crimen, Instituciones y Políticas (Licip), dependiente de la Universidad Torcuato Di Tella, hecha sobre la base de relevamientos realizados en hogares en las principales ciudades y regiones del país. Según este estudio, a todo lo largo de 2007, un 34,1 por ciento de hogares argentinos fue víctima de hurtos, robos o asaltos, la mayoría mediante la utilización de violencia. De hecho, más del 50 por ciento de esos delitos fueron "robos con violencia hacia las personas". Lamentablemente, comparados con los datos de encuestas anteriores, éstos delatan una tendencia al incremento del robo con violencia sobre los asaltados. Así, si bien la ola de robos contra ancianos no alcanzó la magnitud de la registrada en 2005, el año último asombró la alta tasa de mortalidad registrada en este rubro de la estadística delictiva.

Aunque algunos funcionarios persistan en seguir hablando de la "sensación" de inseguridad, lo cierto es que la sociedad descree de ellos y de sus irónicos comentarios. Los preocupados y los temerosos no se equivocan, y estadísticas como las mencionadas más arriba contienen, día tras día, pruebas irrefutables de la comisión de un vasto catálogo de hechos policiales. La lista es incluso limitada, porque hay un considerable porcentaje de los afectados por esos atropellos que no los denuncian, visto que en gran proporción la denuncia no surte efecto.

No es una sensación la certeza de que las fuerzas policiales y de seguridad aún no han sido capaces de resolver los asesinatos de tres policías bonaerenses, a pesar de que fueron cometidos dentro de una dependencia de esa fuerza y del indisimulado interés del presidente Kirchner por el pronto esclarecimiento del triple y sanguinario homicidio.

Todo esto ha contribuido, en cambio, a que vastos sectores de la población hayan hecho radicales cambios en sus costumbres cotidianas. Muy pocos son hoy los que salen de sus casas convencidos de que están ciento por ciento a salvo de los atropellos delictivos.

En la ya mencionada encuesta de victimización, es importante señalar que, en cuanto a las soluciones factibles de empezar a ponerle remedio a esta enfermedad social, es mayoritario el rechazo por la pena de muerte. En mayo último, el 41,2 por ciento de los entrevistados había interpretado que la medida esencial debería ser el incremento de la presencia policial, eliminar la corrupción enquistada en esas fuerzas y mejorar la capacitación de su personal. En cambio, el 16,1 por ciento entendió que las soluciones básicas deberían consistir en el mejoramiento del sistema judicial y en la aplicación de leyes y penalidades más severas.

En suma, nada novedoso. Se trata de iniciativas que se vienen reclamando infructuosamente desde hace mucho tiempo. La aprensión, el abandono y el rencor son, como se ha advertido más de una vez en esta columna editorial, malos consejeros. Pueden inducir a la autodefensa -ya ha ocurrido, aunque han sido episodios esporádicos- y a la justicia por mano propia. Toda vez que ello ocurra, será muy tarde para lamentarlo.

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31.12.07

- FELIZ 2008 -

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30.12.07

- 7 CLAVES -




Siete claves

para asomarse a 2008


Por Néstor O. Scibona
Opinión - La Nación



Pocas veces hubo tantas coincidencias entre economistas de distintas corrientes acerca de las oportunidades y los problemas que presenta la economía argentina de cara al año que está próximo a comenzar. Para la mayoría, 2008 se perfila como otro año de crecimiento significativo, pero con mayores dudas sobre el impacto de la inflación, el déficit energético, la calidad de la inversión y el financiamiento externo. Según cómo se combinen estos elementos dependerá una de las principales asignaturas pendientes del modelo, que es la desigualdad en la distribución del ingreso y el lento avance hacia una mayor inclusión social. De ahí que un repaso de estas claves permita asomarse a las principales perspectivas económicas del próximo año, el primero de la gestión de Cristina Kirchner:

Crecimiento: cada vez más economistas privados se animan a agregarle algunas décimas al crecimiento del PBI, que estiman en torno del 7%. El Banco Central prevé una expansión del 7,2% y el Ministerio de Economía se estira hasta el 8%. En estas proyecciones gravita el alto efecto de arrastre de 2007, que alcanza a 3,3 puntos, ya que este año cierra con un aumento del producto del 8,5% y un nivel de actividad a pleno, con muchos sectores industriales operando al límite de su capacidad instalada. También el escenario de altos precios internacionales para las exportaciones agrícolas, aunque con un alto grado de intervención estatal en los mercados.

Inflación: es la gran amenaza para la economía y una de las mayores incógnitas ante la ausencia de índices confiables para medirla. Según distintas estimaciones privadas, la verdadera inflación minorista de 2007 se ubicó en un rango del 14 al 24% anual y nadie puede decir que estén equivocadas, aunque dupliquen o tripliquen la previsión oficial. Lo mismo ocurre con las expectativas para 2008, debido a las presiones que genera el recalentamiento económico. Es una mala señal que el ministro de Economía afirme que el tema ocupa pero no preocupa al Gobierno, porque implica conformarse con un nivel alto de inflación, que corre el riesgo de realimentarse y afectar el ritmo de actividad con el correr del año. Ninguna política para frenar la inflación puede ser implícita ni abstracta, por más que el Gobierno busque no agregarle combustible mediante un mayor superávit fiscal (mediante retenciones) y una desaceleración marginal del fuerte aumento del gasto público (50% en 2007) y los subsidios estatales, junto con una expansión monetaria inferior a la de este año. Tampoco se encontró un mecanismo eficaz para disociar los altos precios internacionales de los alimentos y la energía del mercado doméstico, sin poner en peligro la inversión. La inercia de este año es un problema, al igual que la distorsión de precios relativos, algunos de los cuales -como combustibles (que subieron más de 30% en los últimos meses de 2007) y tarifas de transporte (que se ajustarán entre 15 y 20% a comienzos de 2008)- han comenzado a ser ajustados. El probable lanzamiento de un nuevo índice de precios al consumidor que medirá la inflación para los sectores de menores ingresos (dejando de lado rubros como medicina prepaga, colegios privados, combustibles, productos estacionales, TV por cable, garajes, turismo, esparcimiento, etc.) sólo contribuiría a enmascarar el problema pero no a resolverlo, a riesgo de realimentar expectativas indexatorias.

Salarios: la política salarial es otra cuestión clave, asociada a la aceleración inflacionaria, ya que puede acentuar la puja distributiva. Hasta ahora, los gremios con mayor capacidad de presión obtuvieron adicionales en función de la inflación pasada, para no perder poder adquisitivo. Pero se desconoce si serán a cuenta o la base de la futura negociación para 2008. Como nadie sabe dónde está parado, ni la rentabilidad es similar para todos los sectores, la discusión en paritarias se presenta como una nebulosa, en medio de internas sindicales (dentro y fuera de la CGT) y con la perspectiva de conflictos que pueden subir el nivel de "ruido" de la economía. Otro tanto ocurre con los salarios del sector público y los haberes de los jubilados, no incluidos en el presupuesto del año próximo. También será un problema para muchas empresas, que enfrentan una escasez de personal calificado, la negociación salarial con empleados fuera de convenio (gerentes, ejecutivos, profesionales, etc.) que sufrieron fuertes aumentos de precios este año, no registrados por el Indec. A ello se suma la progresiva eliminación de los tickets y la elevación de los aportes a las AFJP.

Inclusión social: el tema está presente en todos los discursos, pero no en las acciones oficiales. El empleo en negro se mantiene en el 40% (equivale al 75% del empleo en las pymes de hasta 8 trabajadores) y no hubo avances en sistemas de blanqueo para bajar costos laborales, ni tampoco en una nueva ley de accidentes de trabajo.

Energía: la oferta de generación eléctrica seguirá corriendo detrás de la demanda y se mantendrá el déficit en las épocas pico de consumo, que se estima en el 20%. La incorporación de nuevas centrales en 2008 apenas permitirá reducirlo en el 5%; pero eso equivale en el mejor de los casos a mantener la situación estable, ya que la demanda viene creciendo en la misma proporción y el impacto del nuevo plan de racionalización por ahora será casi marginal. Tampoco está resuelto el abastecimiento de gas natural en invierno (se requerirán fuertes importaciones de gasoil, fueloil y diésel oil a precios más altos), ni un esquema para aumentar las inversiones en el sector, cuyas necesidades trepan a 4500 millones de dólares anuales en los próximos años. Algo similar ocurre con la infraestructura física (caminos, puertos, transporte aéreo) para que acompañe el crecimiento y la competitividad de la economía.

Inversión privada: la novedad del nuevo año puede estar en la identificación de cuellos de botella en las principales cadenas de valor, a través de acuerdos sectoriales para promover nuevos proyectos de inversión. La carta que se reserva el Gobierno son créditos a largo plazo (10 años) a tasa subsidiada. La duda es si creará un nuevo banco público o si el Banco Nación o el BICE canalizarán la asistencia a través de la banca privada. Tampoco habría que descartar incentivos fiscales a nuevas inversiones.

Financiamiento externo: la negociación con el Club de París se estancó y la crisis financiera internacional complica el panorama. Si el cuadro no se modifica, el Tesoro deberá echar mano de excedentes del sector público y acentuar la dependencia financiera de Venezuela para cubrir vencimientos del orden de los 6000 millones de dólares en 2008. Habrá más demandas de créditos del BID y el Banco Mundial. La situación es un contrapeso para el sector privado.

Con todos estos elementos sueltos, el Gobierno deberá arremangarse para mantener el crecimiento de largo plazo y evitar que la inflación arruine las expectativas. En otras palabras, necesitará coordinar políticas y fijar reglas, que no es lo mismo que centralizar decisiones aisladas en la Casa Rosada.

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29.12.07

- UOCRA -




Una disculpa hipócrita


La seccional Capital de la Unión Obrera de la Construcción (Uocra) difundió, mediante una solicitada, un pedido de disculpas, junto con la solicitud de solidaridad y comprensión por las molestias causadas durante las acciones de protesta realizadas el 19 del actual en la ciudad de Buenos Aires. El texto de casi un cuarto de página tuvo negativa repercusión entre las decenas de miles de personas afectadas por los más de treinta piquetes simultáneos que provocaron cortes del tránsito, y sonó a pura hipocresía.

Con el pretexto de crear conciencia sobre el incumplimiento de elementales medidas de seguridad en la construcción de edificios y de pronunciarse por la memoria de los trabajadores fallecidos en accidentes de trabajo, la Uocra de la ciudad de Buenos Aires organizó y puso en la calle los piquetes que impidieron el andar del tránsito automotor por las avenidas General Paz, Libertador y 9 de Julio, entre otros pasos no menos importantes. Las consecuencias fueron las previsibles y ya conocidas por quienes deben resignarse a soportarlas sin siquiera tener derecho a protestar: caóticos atascamientos vehiculares, personas demoradas para concurrir a cumplir obligaciones apremiantes y hasta ambulancias haciendo sonar en vano sus sirenas en angustiosa y casi siempre infructuosa petición de paso. Los revoltosos se apoderaron de las calles por la fuerza y lo hicieron absolutamente convencidos de su impunidad, sustentada por la complaciente actitud del gobierno nacional ante esta clase de manifestaciones, apenas disimulada por las tibias críticas que hizo el jefe de Gabinete, Alberto Fernández.

Según consignó la Uocra en su solicitada, 158 trabajadores de ese gremio perdieron la vida en accidentes de trabajo ocurridos durante el último año. Y en tres jornadas laborales del mes actual murieron dos obreros que operaban en altura, en tanto que otros tres quedaron atrapados en una excavación. Por eso, insistió la Uocra, los piquetes fueron realizados para que los empleadores "respeten las normas de prevención y seguridad, y para que el gobierno porteño ejerza de manera efectiva su responsabilidad de inspección y control".

Las justificadas demandas del gremio se han visto lamentablemente desvirtuadas por la artera conducta con que fueron expresadas y por el abuso en perjuicio de la paciencia y de las urgencias de cientos de miles de personas.

De avalarse tan siniestra metodología de protesta, cualquier grupo con algún reclamo por hacer estaría habilitado para actuar del mismo modo. Cuesta imaginar en qué se convertiría la vía pública y hasta dónde quedarían reducidas las leyes y la propia Constitución nacional si todos imitáramos la actitud de la Uocra en pos de despertar la conciencia ciudadana sobre nuestros problemas, aun cuando más tarde pidiéramos disculpas por las molestias ocasionadas.

Es tal la ceguera, o la soberbia, de quienes incurren en estos actos vandálicos, que hasta no reparan en que sus intransigentes comportamientos para nada provocan adhesiones, sino encendidas manifestaciones de rechazo y de crispación.

Y es tal el grado de anomia al que hemos llegado, merced a un Estado ausente a la hora de garantizar el orden público, que se ha arribado al absurdo de que algunos parezcan creer que se pueden transgredir las leyes con la condición de pedir disculpas posteriormente.

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28.12.07

- PAQUISTAN -



Paquistán,

al borde del abismo



Conmoción mundial ha provocado el brutal asesinato de la ex primera ministra paquistaní Benazir Bhutto, cuya candidatura para las elecciones legislativas del 8 del mes próximo deparaba una remota esperanza, pero esperanza al fin, de reencauzar la débil democracia en ese país, severamente dañada por el régimen de Pervez Musharraf.

El crimen de la líder del Partido Popular de Paquistán, al término de un mitin político, echa ahora un manto de duda sobre el futuro de una nación que ha quedado al borde del abismo, enclavada en una región especialmente delicada por la presencia de grupos terroristas.

Bhutto, primera ministra entre 1988 y 1990 y entre 1993 y 1996, fue la primera mujer en la historia que accedió a la jefatura de gobierno de un país islámico. Tenía 54 años. Había vuelto del exilio en Inglaterra, en donde se educó, con la firme intención de retomar el poder en elecciones democráticas. A su regreso, el 18 de octubre último, la caravana de bienvenida que paseaba por Karachi, su ciudad natal, fue blanco de un ataque suicida en el que murieron más de 140 personas; ella salió milagrosamente ilesa.

Tras su asesinato, perpetrado ayer con premeditación y alevosía, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas convocó a una reunión de urgencia para tratar la compleja situación de Paquistán, cuyo presidente, aupado tras la voladura de las Torres Gemelas por George W. Bush como señal de gratitud por haber facilitado el ingreso de las tropas norteamericanas en Afganistán para la guerra contra el régimen talibán, se mantiene en el poder en forma ilegal después de haber purgado a la Corte Suprema por haber impugnado las elecciones en las cuales resultó ganador en octubre último.

Musharraf irrumpió en el gobierno el 12 de octubre de 1999 por un golpe de Estado tras el cual prometió un plan de "construcción nacional". Ocho años después, por haber oído los reclamos de la oposición, relevó a los jueces no afines a él, incluido el presidente del máximo tribunal, y dictó, desde el 3 de noviembre hasta el 16 de este mes, el estado de excepción. Se valió de él para asfixiar al Poder Judicial y restringir la libertad de expresión en medio de disturbios y de detenciones arbitrarias de aquellos que no comulgaban con el gobierno, como Bhutto y su rival, Nawaz Sharif, también opositor.

Con el país al borde del caos, Musharraf presentó su renuncia a la jefatura del ejército, motivo por el cual no podía presentarse en las elecciones, pero ese gesto no alcanzó para serenar los ánimos, así como tampoco alcanzó el pacto que suscribió con Bhutto por el cual ella iba ser la primera ministra y él iba a seguir siendo el presidente.

Nada alcanzó, en realidad. Ni las detenciones a las que Bhutto fue sometida antes del magnicidio ni, desde luego, este trágico desenlace que, en el corto plazo, socava toda posibilidad de que se restaure la democracia en Paquistán. En el país conviven partidos organizados y fundamentalistas islámicos a los cuales tanto Musharraf como Bhutto han acusado en reiteradas ocasiones de provocar el caos. De ahí la conveniencia del pacto entre ellos, avalada por la comunidad internacional como una vía para reducir el apoyo popular a esos grupos marginales y para fortalecer a los partidos.

Prueba del riesgo que esta situación entraña es el establecimiento en la frontera entre Paquistán y Afganistán de una suerte de Estado independiente de facto que, en la jerga popular, responde al nombre Al-Qaedastán , en obvio tributo a la banda de Osama ben Laden. En esa zona, el ejército paquistaní ha perdido decenas de soldados y afronta serios problemas con aquellos que pertenecen a la etnia pashtún, oriundos de la región. La respuesta han sido atentados terroristas en los centros urbanos del país.

A su vez, entre la gente, Ben Laden y los talibanes tienen índices de aprobación iguales o mayores que Musharraf, lo cual también da un indicio del riesgo de que un país dotado de un arsenal nuclear, acosado por atentados suicidas como el que terminó con la vida de Bhutto, continúe a la deriva.

Paquistán no es un país más. Alberga un peligroso arsenal nuclear, al igual que la India, vecino con el cual mantiene desde la separación entre ambos, en 1947, una enconada disputa por la región de Cachemira.

Es imperioso que, en estas penosas circunstancias, la comunidad internacional, tantas veces criticada por su inacción o por su acción tardía, contribuya a encarrilar la democracia de un país que, en una región de por sí explosiva, parece sentado sobre un barril de pólvora a punto de estallar.

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26.12.07

- CAMBIO CLIMATICO -




Sin solución para el cambio climático


Después de prolongadas e infructuosas negociaciones, la conferencia convocada en Bali, Indonesia, por la Organización de las Naciones Unidas (ONU), para lograr un consenso de cara a un nuevo tratado sobre que limite especialmente las emisiones de gases que provocan el calentamiento global no deparó el resultado deseado. El problema sigue sin solución.

El tratado anterior, conocido como Protocolo de Kyoto, aprobado en 1997, tuvo el mismo propósito, pero fue resistido especialmente por los Estados Unidos. Esa posición frustró el éxito de ese primer paso, que tendía a mitigar una cuestión que compromete en forma severa el equilibrio del medio ambiente.

Al culminar las jornadas de Bali, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, formuló una dramática alocución en la cual puso el mayor énfasis en destacar las consecuencias irreversibles de cualquier demora en la aprobación de las medidas que se esperaban de la asamblea, de más de 180 países.

"Estamos en una encrucijada -dijo Ban-. Un camino conduce a un acuerdo amplio sobre el cambio climático y el otro, a la extinción. La elección es clara."

Las expectativas sobre la reunión de Bali eran moderadas, pues se concentraban en llegar a establecer puntos básicos de coincidencias que permitieran elaborar un documento que iba ser formalizado en 2009 para entrar en vigor en 2012. Ese año caducará el Protocolo de Kyoto. Sin embargo, las diferencias sobre la forma y la metodología de reducción del empleo de combustibles fósiles generó vivas confrontaciones.

No sólo obró la posición conocida del mayor país industrial, los Estados Unidos, duramente criticados por las asociaciones ambientalistas y por el ex vicepresidente Al Gore, quien acusó a su propio país de obstruir los posibles acuerdos. También China y la India, como grandes economías emergentes, se rehusaron admitir límites para sus emisiones.

Con elocuencia, Gore calificó el calentamiento global de "urgencia planetaria" y afirmó que corresponde a esta generación, y no a la venidera, entablar una lucha contra el problema. Esta generación, de hecho, tiene el imperativo moral de hacerlo.

No pocas voces han advertido que los científicos dijeron qué iba a suceder, pero los responsables políticos hicieron caso omiso de ello. Es la actitud que adoptó Europa con el ascenso al poder de Adolf Hitler y el III Reich en Alemania, agregó Gore, recientemente distinguido con el Nobel de la Paz junto con el Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático de la ONU.

Más allá de las advertencias, que no fueron pocas, el propósito de dejar fijados límites cuantitativos para la emisión de gases -entre el 25 y el 40 por ciento menos de lo que eran en 1990- no pudo acordarse.

Finalmente, los representantes de la comunidad internacional arribaron a conclusiones de carácter general que no implican compromisos en sentido estricto para ningún país. Se reconoció la necesidad "de efectuar severas reducciones de las emisiones mundiales", enunciado abstracto que permitió salvar el estancamiento de los debates y dejar un camino apenas insinuado para 2009, en Copenhague, donde se tendrá que decidir sin más postergaciones el tratado que ha de reemplazar al Protocolo de Kyoto.

En Bali quedó asentada la demanda de poner límites a la emisión de gases por el uso de los combustibles fósiles, generadores del llamado efecto invernadero y, asimismo, quedó asentada la necesidad de reducirlas, lo cual deberá ser cuantificable y demostrable.

Puede observarse que los problemas previos a la conferencia subsistieron sin solución, pese a las expectativas, los discursos y los debates invertidos en ella. Es evidente que la lógica de los planteos económicos y políticos, y la conciencia ambientalista residen en órbitas distintas.

El riesgo está a la vista. La opinión pública debe gravitar para que la comunidad internacional, más allá de los intereses particulares, tome conciencia del peligro al que está expuesto el planeta si los líderes no logran un acuerdo sobre esta materia.

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25.12.07

- UNIVERSIDADES -















Avance de las universidades privadas


Las universidades privadas argentinas tuvieron su origen en la ley 14.557/58, que estableció las condiciones en que funcionarían esos establecimientos. Muy debatidas en esos años, las actitudes y los prejuicios adversos fueron cediendo, y aunque estaban autorizados para emitir títulos y diplomas académicos, sus graduados todavía no estaban habilitados para el ejercicio de la profesión elegida.

De eso resultaba, entonces, la existencia de una contradicción, ya que el Estado reconocía, por una parte, la idoneidad de los estudios que se cursaban en las universidades privadas y, por otra, negaba la posibilidad de trabajar en función de la capacitación adquirida. Esa situación fue resuelta finalmente por la ley de la enseñanza privada universitaria (17.604/67), que permitió coordinar sin predominio, en el nivel universitario, la enseñanza estatal con la privada, y así sus graduados pudieron contar con la requerida habilitación para el ejercicio profesional.

El sistema privado se compone hoy de 41 universidades y 14 institutos universitarios y ha crecido un 47% en la última década. El ingreso anual es, en la actualidad, de 73.000 alumnos. La mayoría de ellos estudia ciencias sociales (58%) y, en orden decreciente, los siguen quienes se preparan en ciencias aplicadas (17%), ciencias humanas (15%), ciencias de la salud (9%) y ciencias básicas (1%).

De esos datos y de muchos otros informa un trabajo que fue emprendido a pedido del Consejo de Rectores de Universidades Privadas (CRUP) y elaborado por Juan Carlos Bello, Osvaldo Barsky y Graciela Jiménez, titulado Las universidades privadas en la Argentina. Mediante este texto es factible seguir y analizar la evolución de esas casas de altos estudios.

De manera general, es señalada en él su diversa condición, tanto en calidad como en tamaño, cuotas de alumnos y sueldos docentes. Son subrayadas también la alta concentración en carreras de bajo costo o la baja inversión en el campo de la investigación, punto débil que demanda corrección. Al mismo tiempo, son consignados otros aspectos positivos, como las mejores tasas de rendimiento académico y la mejor proporción en la relación docente-alumno.

El 54% de las universidades privadas carece de ingreso selectivo, el 43,5% de sus estudiantes trabaja y la mitad de este conjunto lo hace más de 40 horas semanales. La preocupación de las autoridades por el rendimiento de sus alumnos y su iniciación laboral se traduce en mayores recursos de seguimiento psicopedagógico, en el incentivo de las bolsas de trabajo y la oferta de pasantías. Estas casas de estudio se sostienen en un 90% por los ingresos de los aranceles, pues no han contado con aportes del Estado, que sólo recientemente abrió líneas de fondos para proyectos de universidades privadas. Hay en ellas un proceso de crecimiento gradual (47% en una década), que absorbe a 233.821 alumnos, lo cual significa para el congestionado sistema universitario estatal un verdadero desahogo.

Grandes universidades privadas en otros países perduran secularmente con pleno reconocimiento y constituyen por su obra educativa paradigmas latentes para nuestras casas de altos estudios, de las cuales cabe esperar un desarrollo continuo que dé paso a valiosos logros en el nivel de la enseñanza superior.

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23.12.07

- ADICCIONES -




Prevenir adicciones desde la escuela


Un acto de contenido atractivo tuvo lugar en un teatro de Villa del Parque semanas atrás. Fue para celebrar la culminación de una experiencia de la cual participaron unos 600 alumnos del nivel primario, quienes llevaron adelante un programa de educación preventiva contra las adicciones al alcohol y al tabaco.

Los niños y niñas, pertenecientes a 12 establecimientos del Distrito Escolar 16 de esta ciudad, participaron con entusiasmo de una tarea propuesta por el Sedronar y la Fundación por la Calidad y la Participación.

El trabajo cumplido ha sido valioso y acorde con los criterios vigentes en la enseñanza para encarar la prevención de las adicciones.

Es oportuno señalar que, hasta la segunda mitad del siglo XX, el papel de la escuela ante el problema de las toxicomanías precoces carecía de relieve. La evolución dramática que han seguido posteriormente las adicciones de numerosos adolescentes, cuya iniciación en dichos hábitos se produjo en la infancia, llevó a buscar la contribución de la escuela para enfrentar una cuestión cuya gravedad fue creciendo. Se ensayaron así programas y técnicas diversas, sin alcanzar los resultados esperados, de manera que, en el campo de la pedagogía de la prevención, muchas dudas quedaron pendientes.

A menudo las iniciativas puestas en marcha pecaron de ingenuas frente al poder de captación que desarrollaron los productores de bebidas alcohólicas o de cigarrillos, o ante la facilidad con que quienes expenden estos productos burlan las normas vigentes que prohíben su venta a menores.

Los fracasos de aquellos programas escolares mostraron la necesidad de buscar otros caminos más ajustados a la realidad, que permitieran a los menores ganar en autonomía para saber discriminar entre lo bueno y lo malo que se les ofrece para consumir, y para elegir por sí mismos lo beneficioso y rechazar lo dañino.

Ese enunciado de carácter general no dio pie a un consenso suficiente en un plano concreto. Para lograrlo se apreció el valor positivo de incorporar información correcta, aunque con mesura, porque se pudo comprobar también que, si la información pone especial énfasis en los perjuicios de las adicciones, con frecuencia conduce a resultados opuestos a los deseados, ya que la curiosidad y el espíritu de contradicción de los adolescentes podría tentarlos a probar lo negativo. En suma, es necesario informar con sobriedad, pero no basar sólo en eso las campañas o programas.

Para avanzar hacia mejores logros, las propuestas se dirigieron a comprometer también la dimensión afectiva de la personalidad. Eso llevó a percibir la necesidad de tomar en consideración el ámbito sociocultural con su tramado de valoraciones y el contexto de situaciones precisas en las cuales los menores participan. Sobre esa base se hace más fluido decantar actitudes modeladoras de la conducta, razón por la cual se ha centrado en los alumnos el eje del trabajo de la educación preventiva, canalizada a través de juegos de roles, debates, resolución de problemas dramatizados en cuadros breves y otros recursos.

Esa calidez y espontaneidad de experiencias estuvieron presentes en la jornada final de los alumnos del Distrito Escolar 16. Es de confiar en la continuidad de programas de esta naturaleza, que deben ser seguidos por una evaluación crítica, a fin de perfeccionar una experiencia que se presenta como promisoria.

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21.12.07

- REGISTRO -




Registros unificados, remedio eficaz


La licencia para conducir y la idoneidad de su titular son elementos esenciales en cualquier proyecto destinado a restablecer en niveles de razonabilidad la cuestión de la seguridad en el tránsito. Los altísimos índices de accidentes viales y de mortalidad que por esa exclusiva causa han venido distinguiendo negativamente a nuestro país, son indicio de que la mera posesión de un licencia para conducir - "el registro"- no siempre equivale a estar plenamente habilitado para conducir automotores en forma correcta.

Controles de velocidad mediante radares fijos y móviles en rutas y autovías, fiscalización de los niveles de alcoholización de los conductores y difusión de la educación vial son algunos de los recursos contemplados en el Plan de Seguridad Vial de la provincia de Buenos Aires. Una iniciativa tendiente a enfrentar la gravísima crisis que atraviesa el tránsito en todo el país y, en especial, en ese distrito.

Pero con ser eficaces esas medidas no bastan para corregir el descontrol manifiesto en esta materia que tanto dolor y tantas pérdidas de vidas y materiales le viene provocando al conjunto de nuestra sociedad. Por esas sobradas razones, aquella provincia ha puesto en marcha un sistema centralizado de emisión de licencias de conducir, que serán confeccionadas por el Ministerio de Gobierno bonaerense, en su taller de impresiones de seguridad.

El nuevo registro único hará posible el cruce de información, antes de emitirlo, entre el Registro Unico de Infractores de Tránsito (RUIT) de esa jurisdicción y el Registro Nacional de Antecedentes de Tránsito (Renata), lo cual les vedará el acceso a ese documento a los inhabilitados para conducir. La precaución no es menor: bien es sabido que en más de un municipio bonarerense los registros son otorgados con amplia y desembozada prodigalidad, inconducta manifiesta que ni siquiera se toma el trabajo de reparar en las consecuencias que podría llegar a tener.

Casi de sobra está decir, entonces, que la iniciativa es altamente positiva, Y lo será todavía más si esa positiva modalidad fuese hecha extensiva a toda la jurisdicción nacional. Al margen de las ventajas que reportaría su adopción, sin duda se convertiría en una clara demostración de que, por fin, se habría llegado a unificar por lo menos un criterio de la lucha contra la inseguridad vial.

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19.12.07

- HOSPITALES -




Positiva intervención en hospitales


Es de público conocimiento que, salvo escasas excepciones, los hospitales dependientes del gobierno local atraviesan una etapa crítica. Están agobiados por problemas de infraestructura, la carencia de insumos, la falta de personal y la sobreafluencia de pacientes, muchos de ellos llegados desde el conurbano bonaerense e incluso de paises limítrofes.

Se trata de razones sobradas para que el domingo último provocase honda preocupación la noticia de que la Maternidad Sardá haya tenido que derivar casos de urgencia por falta de médicos anestesistas que cubriesen la guardia. Tan grave fue la situación que se la consideró en emergencia hospitalaria y tres embarazadas a término tuvieron que ser derivadas a otros hospitales.

Difundida por los propios profesionales de ese establecimiento, la información sumó un agregado no menos alarmante: según las mismas declaraciones, en el hospital Alvarez igual dificultad habría provocado desenlaces mortales para los fetos en algunos partos complicados.

Casi es obvio subrayar que con la salud pública no se juega. Menos aún en esta particular circunstancia, porque casi la mitad de los alumbramientos atendidos en la citada maternidad requieren intervenciones quirúrgicas con la participación de anestesistas.

Reconfortó los ánimos inquietos con justa razón, entonces, la veloz y positiva intervención de las flamantes autoridades sanitarias del gobierno porteño. Al día siguiente, el ministro de Salud, Jorge Lemus, incorporó 50 médicos anestesistas a fin de paliar aquel déficit.

A fin de cuentas, el sobresalto -ya era el tercer domingo que ocurría la anomalía anestesiológica- resultó ser aleccionador en más de un sentido. Ya fuese desde el punto de vista de la salud pública o, también, desde el ángulo de lo exclusivamente administrativo, dejó en claro, por si hiciese falta, que ciertas necesidades no pueden quedar sometidas a la lentitud con que funcionan los engranajes burocráticos. Por el contrario, no bien se producen exigen imperiosamente determinaciones inmediatas y concretas que aporten soluciones capaces de superar y dejar atrás cuanto impedimento entorpezca una salida razonable.

Daría la impresión de que el gobierno de la ciudad no debería pasar por alto las enseñanzas que se desprenden de este episodio, al parecer definitivamente superado. Hay cuestiones cuya atención no admite demoras, teniendo en cuenta que los vecinos están hartos de reclamarles en vano a los funcionarios que se preocupen por solucionarlas.

Está bien que las autoridades celebren reuniones de gabinete a la vista de todo el mundo y que el propio jefe de gobierno haga inspecciones imprevistas; resulta alentadora la preocupación por crear organismos que, es de presumir, habrán de facilitar el arduo trabajo de administrar esta megalópolis, y que una de las primeras medidas haya pasado por la realización de un censo sobre niños en situación de calle.

Pero no debe olvidarse que los porteños tienen fijadas sus inmediatas aspiraciones en apremios más sencillos, aunque no por ello menos urgentes. En lugar de los anuncios preferirían comprobar que empiezan a vivir en una ciudad limpia, a transitar por aceras bien embaldosadas y calzadas libres de pozos, a poder enviar sus hijos a escuelas sin desperfectos edilicios y, cuando lo necesitan, a poder concurrir a un hospital con la certeza de ser atendidos con idoneidad, eficiencia y presteza.

Es de esperar que la celeridad con que fue cubierta la falta de anestesistas sea una señal de que sus autoridades han comprendido que la población porteña aguarda más hechos y menos palabras.

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17.12.07

- PORNOGRAFIA -




Pornografía infantil,

el mal aberrante



La pornografía infantil es un problema global creciente que, lamentablemente, ya está instalado en la Argentina. Sus contenidos más peligrosos no se encuentran sólo en sus fotografías y filmaciones, sino también en sus escritos. Los textos que acompañan a los reportajes o las imágenes donde es expresada hasta la saciedad la apología de la violación, de los abusos y de la incitación a la violencia sexual son defendidos como prácticas naturales.

Este delito es responsable de la explotación sexual de miles de niños y niñas distribuidos por todo el mundo, utilizados para confeccionar fotografías y videos que van desde la exhibición de sus cuerpos hasta la violación y la tortura. Pero, por otra parte, repercute sobre la niñez que cae en sus garras al incitar e invitar constantemente a sus consumidores para que lleven al terreno de la realidad sus "fantasías". Muchos de estos pedófilos y pederastas terminan, más tarde, produciendo su propio material pornográfico con otros niños.

Hay una estrecha relación entre la corrupción de menores y la pornografía: muchos detenidos por este motivo tenían en su poder fotografías y videos con frecuencia realizados por mano propia y empleados tanto para el uso personal como el comercial. La vida de los niños explotados mediante este aberrante delito queda afectada para siempre, no sólo como consecuencia de los abusos, sino también porque quedan marcados. Las imágenes de esas prácticas aberrantes pueden convertirse en permanente amenaza para chantajear de por vida a la víctima y así forzarla a continuar esa repugnante relación y guardar el secreto.

La cooperación entre los países debe ser incentivada como la principal herramienta utilizada para combatir la pornografía infantil. Sin embargo, todo consenso internacional en nivel de gobiernos implica un proceso que demanda largo tiempo; por lo general, años. Asimismo, las investigaciones policiales sobre pornografía infantil a menudo se ven entorpecidas en algunos países por instructivos que prohíben los métodos basados en la infiltración y la provocación. Los organismos policiales de esos países no pueden, por ejemplo, infiltrar a las redes de pedófilos para desbaratarlas.

Combatir la pornografía infantil es un desafío que debe ser asumido por las autoridades nacionales, provinciales y municipales con total decisión y responsabilidad. No menos importante será el rol de los padres de familia, que deben estar alertas ante el uso que sus hijos hacen de Internet y dispuestos a dialogar con ellos sobre la necesidad de acabar con este tipo de prácticas que constituyen terribles abusos y las peores formas de maltrato y abuso contra los niños. Resulta impostergable, entonces, tomar conciencia de que hay que actuar de manera coordinada y conjunta para terminar con la impunidad de estos criminales, capaces de convertir a la niñez en mercancías y juguetes de un placer enfermo y perverso que degrada y humilla a quienes son más débiles y vulnerables.

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16.12.07

- EDUCACION -




Nuestra crisis educativa


Hace ya muchas décadas que la educación en la Argentina sufre un proceso de degradación que la ha llevado a niveles desconocidos y alejados de la época en que fue valorada como una de las mejores de América.

Debe valorarse, en tal sentido, que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, en su primer discurso oficial ante la Asamblea Legislativa, haya admitido que nuestra educación pública dista de ser la de décadas atrás, cuando la figura del maestro despertaba un especial respeto y admiración, y cuando existía plena conciencia en los alumnos y sus padres sobre la necesidad e importancia de dedicar horas y horas al estudio. No menos positivo ha sido que la primera mandataria cuestionase las metodologías de protesta docente que suelen tener como cautivos a los estudiantes, que pierden muchos días de clase por año.

Varios han sido los factores que contribuyeron a esta deplorable situación. Los valores de la sociedad cambiaron y no se les otorga la importancia debida al esfuerzo y al conocimiento; el sistema de evaluación no favorece a quienes más se destacan; la vocación de los docentes no siempre existe y esto va en detrimento del nivel de enseñanza.

Además, hubo décadas de desinversión en el área educativa, reiterados conflictos gremiales que redujeron sensiblemente los días de clase, resquebrajamiento de la autoridad docente, desigualdades entre las escuelas y creciente deserción escolar, entre muchas otras causas.

La reciente difusión de los resultados del informe del Programa Internacional de Evaluación para Estudiantes (PISA, por sus siglas en inglés) muestra que los argentinos empeoraron su rendimiento en la comprensión de textos con respecto a la última participación del país en dicha encuesta. El estudio, realizado durante 2006 entre alumnos de 15 años de 57 países señala que la Argentina ocupa el puesto 53° en las evaluaciones de textos, con 374 puntos, resultando el peor rendimiento entre los países latinoamericanos, por detrás de Chile, en el lugar 38° con 442 puntos; Uruguay, en el 42°, con 413; México, en el 43°, con 410: Brasil, en el 49°, con 393, y Colombia, en el 51°, con 385 puntos. Muy lejos quedó de Corea (556 puntos) y de Finlandia ( 547), los primeros de la tabla.

El rendimiento de los estudiantes argentinos dejó mucho que desear, ya que también los resultados fueron malos en matemática, donde la Argentina obtuvo 381 puntos, finalizando en el puesto 52°, y en ciencias, en el 51°, con 391, superando sólo a Brasil y Colombia, entre los países de la región. Los estudiantes con mejores rendimientos en matemática se sitúan en Corea, Taiwan, Finlandia, Suiza y Bélgica.

En lectura y comprensión de textos, Corea tiene el mayor número de estudiantes con mejor nivel, seguido por Finlandia, Nueva Zelanda y Canadá. La Argentina, en cambio, concentra la mayoría de los estudiantes de más bajo nivel junto con Túnez, Indonesia, Montenegro, Colombia, Brasil y Bulgaria, entre otros.

Para mejorar los estándares globales de la educación, será necesario encarar seriamente la jerarquización de la carrera docente, creando una capacitación permanente que permita innovar y adaptarse a los cambios de la época actual. Asimismo, el presupuesto nacional deberá tener como uno de los ejes principales a la educación, contemplando salarios docentes más altos y mejores condiciones de trabajo, con las familias que acompañen activamente el proceso enseñanza-aprendizaje.

La imperiosa necesidad de que el sistema educativo argentino experimente una transformación curricular responde a una realidad que apremia y golpea de frente a las nuevas generaciones que se forman en el sistema educativo de nuestro país, con flojos resultados de aprendizaje, contenidos desactualizados y sin correspondencia con una economía que ha venido experimentando de manera vertiginosa cambios sustantivos y nuevas exigencias para la educación.

Este proceso transformador reclama consecuentemente la actualización de contenidos, la capacitación y competencia especializada del magisterio en los diversos niveles, así como un aporte sustantivo de los nuevos procesos cognitivos, pedagógicos y metodológicos, que ayuden a mejorar y hacer más eficiente el aprendizaje de los estudiantes.

Pero, por sobre todas las cosas, requiere que la sociedad toda, con sus dirigentes incluidos, despierte de su letargo para que las promesas y el palabrerío con el que habitualmente nos llenamos la boca hablando de educación se traduzca en acciones claras y coherentes que transmitan a las nuevas generaciones la convicción sobre la real preocupación por el estado de la enseñanza.

Como alguna vez señaló en este diario el académico Guillermo Jaim Etcheverry, la ignorancia de los jóvenes es nuestra propia ignorancia y el hecho de que ellos no comprendan lo que leen en los libros, que casi no leen, no implica que no comprendan lo que les enseña la sociedad, vinculado con la cultura del facilismo y del mínimo esfuerzo.

Superar esta nefasta situación implicará la construcción de una política de Estado que valore la cultura del esfuerzo y que no sea estropeada por los pésimos hábitos de una dirigencia política que terminan fomentando una contracultura en la cual reina la anomia.

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14.12.07

- RESPUESTAS -




Corrupción sin respuestas


Más allá de las derivaciones que tendrán las severas expresiones de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner sobre las presuntas "operaciones basura" montadas en su contra en los Estados Unidos, el tema de fondo, la corrupción, no deja de ser una materia pendiente, y preocupante, en la Argentina. Y no por juicios ajenos, sino por la percepción de los argentinos mismos.

La primera mandataria, al igual que dos de sus ministros, criticó a los Estados Unidos a raíz de los dichos del fiscal federal de Miami, Thomas Mulvihill, que entiende en la causa vinculada con el escándalo de la valija decomisada al empresario venezolano Guido Antonini Wilson en el aeroparque metropolitano. En ella, como se sabe, llevaba casi 800.000 dólares cuyo origen era Venezuela y cuyo destino, según el fiscal, era el financiamiento de la campaña electoral de la presidenta argentina.

El jefe de Gabinete, Alberto Fernández, invocó una "acción de inteligencia americana, tratando de enturbiar la presencia del presidente venezolano, Hugo Chávez, en la Argentina". Sin explicar absolutamente nada sobre el origen y el destino del dinero en cuestión, procuró desviar la atención hacia una presunta intencionalidad política del gobierno de George W. Bush en contra del gobierno kirchnerista.

Es grave. Como también es grave que, a pesar los declamados deseos oficiales de mantenerse alejados de las sospechas y los actos de corrupción, dos recientes estudios hayan puesto de manifiesto que la percepción de la sociedad argentina sobre ese ítem dista mucho de lo que ansía y pretende el Gobierno.

En efecto, según el Barómetro Global 2007, elaborado por Transparencia Internacional, el 70 por ciento de los argentinos cree que, durante el gobierno de Néstor Kirchner, el Estado ha sido "muy poco efectivo" en combatir la corrupción. Tan poco efectivo que muy pocos confían en que algo cambie en el gobierno de su esposa. El 90 por ciento de los encuestados cree que en los próximos tres años se mantendrá o se incrementará la corrupción en el país.

La percepción sobre la corrupción empeoró en comparación con los datos de 2005 y 2006 del estudio, que se realiza simultáneamente en 60 países a través de Gallup Internacional. En la Argentina, la sensación de ineficacia creció 10 puntos en un año; la desconfianza en el futuro, casi 20.

El 42 por ciento de los consultados argentinos considera poco efectiva la lucha contra la corrupción y el 28, muy poco efectiva. Pero hay otro dato aún más preocupante: sólo el 11 por ciento cree que en los próximos tres años disminuirán los niveles de corrupción. En cambio, el 34 por ciento cree que se mantendrán iguales, el 32 por ciento piensa que aumentarán un poco y el 16 por ciento vislumbra que crecerán mucho. Los más pesimistas son el doble que hace dos años.

Otra investigación, encargada y coordinada por la Oficina Anticorrupción (OA) y financiada por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y la embajada británica, que lleva por título "Resetear la sociedad. Ideas de los jóvenes sobre la corrupción", determinó que el 96 por ciento de los jóvenes porteños percibe a la corrupción como muy grave o grave tanto en ámbitos privados como públicos. La mayoría de ellos afirma que las leyes se pueden violar porque nadie las cumple ni las controla y que en el país se respetan muy poco los derechos de los ciudadanos. Más grave aún es que alrededor del 70 por ciento justifique la trasgresión de la ley, en tanto que el 37,5 por ciento admite que razones como la falta de sanción de las infracciones y de su cumplimiento justifican ir contra la ley.

Por la extensión del fenómeno, por la gravedad de sus efectos y por su naturaleza sistémica, la corrupción debe ser combatida con un sentido estratégico. Es una tarea transversal que atraviesa cada una de las acciones de gobierno. En primer término, es necesario precisar el objetivo central del esfuerzo: la finalidad no es erradicar la corrupción -tarea casi imposible- sino erradicar la impunidad. Cada presunto violador de la ley debe saber que probablemente será descubierto y si lo es, que será procesado y castigado, si así correspondiese.

La corrupción es uno de los obstáculos más importantes para el crecimiento sustentable de la economía, la creación de empleos y el combate contra la desigualdad y la pobreza. Asimismo, aleja la inversión, encarece los productos finales, hace ineficiente al gobierno y deja impune la violación de la ley. Un problema tan grave y tan complejo requiere para ser resuelto la voluntad y decisión de todos los actores del país (Gobierno, empresas, sindicatos, organizaciones civiles y ciudadanos). En definitiva, lo que deberá buscarse es que la práctica y la cultura de la corrupción sean definitivamente sustituidas por la práctica y la cultura de la legalidad.

Frente a un caso concreto de corrupción, como el originado por la valija proveniente de Venezuela, el Gobierno no debe desviar la atención hacia interpretaciones políticas con las cuales pretende tomar distancia del hecho en sí, sino aclarar en detalle los hechos, de modo de aportar su grano de arena para cambiar la percepción negativa que, por omisiones de esta clase, tienen sus ciudadanos y asimilan los extranjeros.

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12.12.07

- BUROCRACIA -









Eficaz herramienta antiburocrática


La burocracia es enemiga de la eficiencia. Por esta razón, merece ser recibida con beneplácito la noticia de que el gobierno de la ciudad de Buenos Aires dispuso que las gestiones destinadas a habilitar locales comerciales puedan ser hechas por medio de Internet.

Para medir correctamente la importancia de ese novedoso procedimiento, bastaría con recordar cuán enquistados supieron estar los mecanismos burocráticos en las diversas oficinas de la ex municipalidad porteña y, por ingrata herencia, en las de su sucesor, el gobierno de la ciudad autónoma de Buenos Aires. Precisamente, las habilitaciones de locales comerciales fueron uno de los primeros trámites sometidos a procesos de agilización, entre otros motivos para ponerles freno a ciertos actos de corrupción que solían distinguirlos en forma negativa.

Ahora, años después de aquellas reformas, un nuevo sistema informático hará posible que las habilitaciones puedan ser gestionadas a distancia mediante la aplicación de modernos recursos tecnológicos. De acuerdo con las autoridades de aplicación, el renovado sistema implica varias ventajas para el solicitante, quien no tendrá que presentarse en las oficinas gubernamentales, salvo en el tramo final de su gestión; estará facultado para ingresar en el sistema, consultar el expediente y seguir paso a paso cada una de sus alternativas, y se evitará tener que recurrir a la intermediación de gestores, casi siempre caros e ineficaces.

Los más entusiastas divulgadores del nuevo procedimiento alegan que un trámite que otrora demandaba entre 30 y 60 días "saldrá" en tan sólo una semana. Esta merma no es desdeñable.

Además, mantener el expediente al alcance de sus ojos le permitirá al peticionante de la habilitación comprobar de manera más estricta cuáles son las etapas que va superando su trámite y cuál es el tiempo que deberá transcurrir antes de que tenga resolución.

La posibilidad de que el peticionante ejerza ese control se constituirá también en un acicate para los funcionarios y el personal que se encargan de formalizar las habilitaciones. Un control, externo y sumamente interesado, será fiscal de su empeño.

Todos los organismos del Estado tendrían que estar dotados y capacitados para operar en la misma forma, siempre y cuando así lo permitiera la naturaleza de su labor. No sólo serían agilizados en medida apreciable las gestiones administrativas y los procedimientos para llevarlos a cabo, sino que el público, beneficiario o víctima, según la mayor o menor eficiencia de estos recursos, empezaría a volver a confiar en instituciones cuyo prestigió tocó fondo por causa casi exclusiva de la incapacidad de sus burocratizados organismos.

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11.12.07

- CINE ARGENTINO -




Arde el cine argentino

Por Manuel Antín
Para LA NACION



Permítaseme la metáfora, Troya ardiendo es una miniatura si la comparamos con los ardores que han corrido por el medio cinematográfico en los días finales de un gobierno que, por decisión electoral, es reemplazado por otro. Solicitada va, solicitada viene y el correo electrónico que expande las llamas de un modo inusitado. No basta para aquietar los ánimos el momento excepcional que vive nuestro cine. Cantidad de estrenos, producción en número incomparable como ningún otro tiempo anterior o posterior a la llegada de la democracia en 1983, prestigio internacional sostenido y renovado anualmente. Y ahora, por fin, como para demostrar, por si fuera menester, que el cine argentino vive en plenitud, la lluvia de opiniones que se contradicen en cadena, muy respetables por otra parte, y que adquieren mayor o menor valor según el ángulo desde el que se analice la cuestión.

Eso sí, es verdad, muchas películas no reciben la adhesión del público. No es un fenómeno casual ni aislado ni único ni, por lo tanto, exclusivamente argentino. Les sucede a muchas cinematografías, incluso aquéllas muy poderosas de las que a estas tierras llegan sólo los éxitos.

En nuestro país, muchos de los fracasos podrían justificarse en la carencia, a veces absoluta, de promoción previa. La publicidad no vende cualquier cosa, pero carecer de toda promoción no es de ningún modo saludable. Son aspectos en los que hay que detenerse a pensar, más allá de la calidad mayor o menor de los títulos que llegan a las pantallas, no siempre sensibles a transgresiones inesperadas y sorprendentes. Además, lo de la calidad es opinable y no todos pensamos lo mismo de las mismas películas.

Poco acostumbrado a tantos éxitos y fracasos, el medio cinematográfico empieza a dividirse y a tomar partido en una dirección o en otra. Bienvenidas las llamas si contribuyeran a consolidar una industria que, es verdad, si vamos a compararla con la de Hollywood, todavía no existe. Y no porque abunden mentes fantasiosas, no se dedicarían al cine si el mundo fuera definitiva y comprobadamente un dos más dos son cuatro. Con un criterio tan cerrado, el arte no tendría historia. El cinematográfico y el que fuere. El arte tiene su punto inicial en el riesgo, en la improvisación y en la desobediencia a las normas convencionales. Y, casi siempre, a espaldas del consenso generalizado. Bastante tenemos con la realidad, y es bueno y además aconsejable que no nos resignemos a las matemáticas, aunque más no sea en algunos determinados aspectos de nuestras vidas. Las matemáticas son útiles en la vida real, pero cuando se trata de los sueños y de las fantasías son inaplicables.

No analicemos tanto ni intentemos que todo sea a nuestro parecer y a nuestra medida. Como en otras cinematografías, en la nuestra hay gente sensata en abundancia, y de la otra también en abundancia. Es admirable que así sea. Avancemos juntos. Dejemos que cada uno saque sus propias conclusiones, esto va a ocurrir inexorablemente. No tratemos de decantar lo que la armonía del tiempo va a decantar lo queramos o no. No quiero ponerme como ejemplo aquí, llegando a los finales del tiempo. Lejos de mi intención semejante fantasía. Pero alguna vez fui sospechado de no tener éxito, por lo menos repetidamente. Y aquí estoy, más feliz que amargado, muchísimos años después. Sin pensar que nadie tiene razón salvo yo, sino que todos la tienen y yo también.

Señores, hay lugar para todos. Súbanse o apéense sin molestar a los que quieren subirse, o a los que prefieren apearse, o a quienes felizmente ya están confortablemente instalados. El tiempo no se detiene. Deténganse a desmenuzar el pensamiento lúcido de alguien a quien no puede considerársele fracasado, Federico García Lorca, que respecto de los fracasos afirmaba que no siempre la culpa era de la obra, que muchas veces fracasaba el público.

Ni tanto ni tan poco, entonces.

Calma. Calma. Los tiempos recién están comenzando.

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10.12.07

- ALERTA CLIMA -




Alerta por los cambios del clima


Una voz tan autorizada como la del secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, se ha levantado para instar a los dirigentes políticos a preocuparse por la búsqueda y la aplicación efectiva de soluciones para el tan debatido tema del cambio climático. Su pedido concreto es un reclamo para que los países –particularmente los más industrializados– limiten las emisiones de carbono. Esas emisiones, como bien se sabe, contribuyen a aumentar las temperaturas medias de la atmósfera terrestre, con todas las consecuencias negativas que eso determina.

"El mensaje no puede ser más sencillo: los peligros son reales y hay medios asequibles para combatirlos", resaltó Ban Ki-moon en una reunión del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático, que se realizó en la ciudad española de Valencia. Ese grupo, que acaba de recibir el Premio Nobel de la Paz, junto con el ex vicepresidente norteamericano Al Gore, elaboró un conjunto de conclusiones entre las que se afirma que el calentamiento global avanza a un ritmo vertiginoso y que los peores escenarios que se pueden imaginar son tan terribles como los que se ven en muchas películas de ciencia ficción.

En el documento se resalta que un aumento de más de dos grados en la temperatura de la atmósfera generaría catástrofes irreversibles: el deshielo de los glaciares, el anegamiento de las zonas más bajas del planeta, la desaparición de pequeños Estados insulares, etc. También se prevén sequías con efectos no menos severos. Lamentablemente, los más afectados por el cambio climático serán los países en vías de desarrollo, donde aumentarán los niveles de pobreza y marginación.

Se trata de un llamado de atención muy riguroso si se considera que sólo en los últimos cien años el crecimiento de esa temperatura fue de cerca de 0,7 grados. Tomando en cuenta este problema acuciante, se ha diseñado una serie de pasos que tienen por meta limitar las emisiones de dióxido de carbono de manera ordenada. Hacia 2050, por ejemplo, las emisiones globales de las industrias deberán ser entre un 50 y un 65 por ciento menores que las de 2000.

El problema del cambio climático ha adquirido una dimensión realmente grave, y es necesario promover el uso de formas más eficientes de energía y disminuir la emisión de gases que contribuyen al calentamiento global. Incluso los países que han contribuido en menor grado al calentamiento del planeta siguen teniendo vigente el deber de promover actividades que generen menos emisiones contaminantes y el uso de energías que contribuyan a una forma más sustentable de vida.

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7.12.07

- DINERO -



Dinero joven


Según una encuesta realizada por la Universidad de Bologna en Buenos Aires, existen seis tipologías de jóvenes porteños en cuanto a su relación con el dinero, el ahorro y el sistema bancario. Además, más del 90 por ciento considera vital al ahorro, independientemente del grupo al que pertenezca. Todos los resultados se obtuvieron mediante el análisis y la interpretación de las respuestas brindadas por los jóvenes.

La encuesta “Los jóvenes porteños y el dinero” se realizó durante el mes de octubre entre 600 hombres y mujeres de entre 18 y 35 años en reconocidos bares y restaurantes de la Ciudad de Buenos Aires. Su principal objetivo fue definir la relación de esos jóvenes con el dinero, el ahorro y el sistema bancario.

Las respuestas de los entrevistados fueron decodificadas mediante un modelo del lenguaje de impronta freudiana. Se seleccionaron palabras clave y se analizaron por disciplinas específicas como la Semiometría. Esta acción formó parte de las actividades de extensión del nuevo Master en Investigación de Mercado y Data Mining de la Universidad de Bologna en Buenos Aires.

Los resultados

La encuesta dio vida a seis tipologías de jóvenes, cuyas características se presentaron de manera clara. Estas seis tipologías se autoformaron a partir de la información obtenida, mediante la adopción de técnicas de data mining. Los ítems sobre los cuales se basa esta clasificación están ligados directamente al imaginario existente entre los jóvenes porteños en relación al dinero, evaluado por medio de la calificación de afirmaciones como “El dinero hace más atractivas a las personas”, “Permite estar a la moda”, “Permite pertenecer a un cierto ambiente social”, “Otorga poder”.

La primera conclusión ubica a los jóvenes encuestados en seis categorías distintas según sus valores, expectativas y comportamiento en relación al dinero. La denominación de los grupos es un tanto curiosa: tiene nombres de animales -según sus comportamientos- seguidos por una característica del grupo en relación al dinero: desde el delfín materialista en permanente movimiento, con sentido crítico y fascinación por el dinero, del estilo de los jóvenes de Europa del Este, que le dan al dinero un valor extra además del material; hasta la hormiga con familia, avara y sin vida social activa, que no es generosa ni en términos materiales ni de relaciones; pasando por otros grupos como el de los más jóvenes, estudiantes -el grupo más numeroso de la muestra- que asocian el dinero con la posibilidad de ahorro y de formar una familia, con la seguridad y la tranquilidad; o el grupo de los emprendedores o empresarios, muy productivos, que asocian el dinero con la capacidad de construir o hacer, desde una perspectiva individualista; o el grupo de los casados que gasta en vacaciones y en el hogar, y asocian el dinero al poder, la moda, la atracción, pero no al trabajo o la producción; o, por último, el grupo más numeroso: compuesto sobre todo por mujeres, es el grupo del consumismo que no asocia el dinero al trabajo, sino al ascenso social, a la movilidad y al acceso.

La segunda conclusión tiene que ver con el ahorro: más del 90 por ciento de los jóvenes que participaron de la encuesta considera que entre el 10 y el 30 por ciento de los ingresos debería poder ahorrarse para vivir bien. Esta característica contrasta notablemente con los comportamientos y valores de los jóvenes europeos y americanos, cuya tendencia de consumo es muy alta. Para los investigadores, este punto es llamativo en un país en el que los ahorros fueron motivo de una profunda crisis años atrás. A pesar de eso, los jóvenes valoran altamente el ahorro, e, incluso tienen relación con el sistema bancario y confianza en el ahorro formal.

La tercera conclusión se enfoca al sistema de valores sobre la vida en general de los jóvenes entrevistados. De esta manera, se construyeron cinco grupos de personas, que no tienen que ver con sus valores respecto al dinero y el ahorro. La metodología utilizada para obtener este resultado fue la selección y valoración de palabras afines por parte del encuestado. Así, se definieron los grupos de mujeres optimistas, tecnocracia masculina, los más jovenes, emprendedores sin título universitario y jóvenes consumistas que ahorrarían si tuvieran un hijo. Las asociaciones de palabras revelaron una gran dicotomía placer/deber.

Los autores del estudio fueron Furio Camillo, director científico del Master en Investigación de Mercado y Data Mining; Christian Haedo, coordinador académico del Master en Investigación de Mercado y Data Mining; y Andrés Farall, tutor técnico del Master en Investigación de Mercado y Data Mining.


Verónica Fernández Ceriani
Revista Infobrand

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5.12.07

- RUSIA TODAY -


El mejor heredero de los zares


Como era previsible, el partido Rusia Unida, liderado por el presidente Vladimir Putin, se impuso en forma contundente en las elecciones parlamentarias de la Federación Rusa, celebradas el domingo último.

Rusia Unida obtuvo el 64,2 por ciento de los votos, lo que equivale a haber ganado nada menos que 315 de las 450 bancas de la Duma (Cámara de Diputados). En rigor, el triunfo resultó aplastante. Sus dos aliados más próximos, el derechista Partido Liberal Democrático y el izquierdista Rusia Justa, ambos cercanos al Kremlin, obtuvieron en conjunto el 16 por ciento de los sufragios, lo que significa haber conseguido 78 escaños. Entre los nuevos diputados del Partido Liberal Democrático, aparece insólitamente Andrei Lugovoi, acusado por los británicos de haber envenenado con polonio, en Londres, al ex agente ruso Alexander Litvinenko.

La primera minoría de la Cámara baja rusa correspondió al cada vez más alicaído Partido Comunista, que logró solamente el 11,6 por ciento de los votos; apenas 57 bancas.

De esta manera, el partido de Putin tendrá una amplia mayoría parlamentaria, con la cual podrá realizar en el futuro eventuales reformas constitucionales.

Las elecciones fueron calificadas de irregulares por los observadores occidentales. Es cierto: la campaña electoral, dominada por el monopolio y el control mediático de Moscú, estuvo plagada de favoritismos, restricciones a la oposición y groseras manipulaciones de los movimientos electorales. La oposición, algunos de cuyos líderes fueron perseguidos y hasta arrestados, como el ex campeón mundial de ajedrez Gary Kasparov, no tuvo en ningún momento igualdad alguna de oportunidades.

El buen resultado electoral obtenido por Putin sugiere que el pueblo ruso lo premió claramente en lo que se ha considerado un plebiscito sobre su popularidad. La gente parece estar satisfecha con la gestión, sobre todo por haber devuelto al pueblo ruso la autoestima que perdió tras la crisis de los noventa.

Desde 1999, la economía rusa, empujada por el fuerte aumento de los precios de los hidrocarburos, creció un 70 por ciento en términos reales. Lo hizo con la ayuda de ingresos extraordinarios provenientes de las exportaciones de hidrocarburos, que, en ese período, generaron unos 750 mil millones de dólares.

En el exterior, si bien se reconoce que Putin ordenó a su manera a la antes desquiciada Rusia, existe una inocultable preocupación por el aumento del autoritarismo bajo su mandato, reflejado en una inusual acumulación de poder en torno del Ejecutivo, que está en manos de la llamada chekisti (agentes a las órdenes de los servicios de inteligencia), a la cual Putin no es ajeno por haber pertenecido a la extinta KGB (Comité para la Seguridad del Estado).

Hay, no obstante, rumores preocupantes que sugieren divisiones o clanes dentro de ese grupo, lo que proyecta una cuota de incertidumbre sobre el futuro de una etapa de progreso socioeconómico que, hasta ahora al menos, podría denominarse "la era de Putin".

Constitucionalmente, Putin no puede ser reelegido en los comicios presidenciales de marzo próximo, pero hay quienes especulan con que mantenga buena parte del poder desde un nuevo cargo. Otros aventuran que, tras el resultado logrado ayer, buscaría reformar la Constitución en busca de un tercer mandato.

Al igual que Hugo Chávez en América latina, con la ayuda de un barril de petróleo a casi 100 dólares y, en su caso, del aumento del precio del gas, vital para Europa, todo es posible si de Putin, el mejor heredero de los zares, se trata.

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3.12.07

- COTIDIANO -





Violencia familiar:


mostrar lo oculto




El 25 de noviembre último se conmemoró en todo el mundo el Día de la No Violencia contra la Mujer, lo cual se tradujo en notas en todos los medios periodísticos, en seminarios y jornadas especiales dedicados al tema, y en muchas actividades más que sería imposible contabilizar.

Promover la igualdad de género y el ponderamiento de la mujer, es decir, el tercero de los Objetivos de Desarrollo del Milenio para 2015, es uno de los que menos se cumple en estos tiempos. Lo señalan las estadísticas mundiales: la violación de los derechos humanos más extendida, consentida e impune que existe es la que se perpetra contra mujeres y niñas.

Este fenómeno que, por supuesto, tiene siglos, sólo comenzó a verbalizarse cuando la Organización de las Naciones Unidas (ONU) implantó en 1999 el ya mencionado Día de la No Violencia contra la Mujer. ¿Por qué el 25 de noviembre? Porque en esa fecha, pero de 1960, el entonces dictador de la República Dominicana, Rafael Trujillo ordenó asesinar a las activistas políticas Patria, Minerva y María Teresa Mirabal. El hecho de ser mujeres influyó especialmente en sus muertes.

La situación en la Argentina no es muy diferente de la mundial, aunque nuestro país haya suscripto el año último el protocolo facultativo de la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (Cedaw, por sus siglas en inglés).

En la Argentina, según datos actuales del Consejo Nacional de la Mujer, entre el 75 y el 90 por ciento de las víctimas de violencia familiar son mujeres y en el 80 por ciento de los casos los victimarios son sus parejas. Para reconfirmar estos datos, el 20 del mes último, Amnesty International presentó un petitorio de 14 puntos dirigido al gobierno nacional en el que reclama que se adopte como política de Estado la lucha contra la violencia familiar (que muchas veces también es institucional, ya que desalienta a las mujeres a denunciar). Según el informe de ese organismo internacional, en 2006 crecieron las denuncias de casos de violencia contra la mujer en la Capital y en la provincia de Buenos Aires.

Otras cifras son igualmente alarmantes. La organización no gubernamental Red Solidaria reporta 240 asesinatos anuales de mujeres en el país, lo cual equivale a decir que muere una cada 36 horas. También, según datos recientes de la Secretaría de Derechos Humanos de la provincia de Buenos Aires, el 70 por ciento de los llamados que recibe la línea 911 es por situaciones de violencia de género, lo cual equivale a entre 9000 y 11.000 casos por mes. Todo esto sin contar a los cientos de mujeres y niñas que han desaparecido, presas de las redes de prostitución que proliferan en el norte del país, o que han sido víctimas del gatillo fácil, como lo han denunciado en innumerables oportunidades las Madres del Dolor y las que luchan por el No a la Trata.

Sin embargo, por una vez las estadísticas, si son bien interpretadas, abren un camino a la esperanza. Para los especialistas, el hecho de que hayan aumentado las denuncias por violencia familiar se debe también a que hay más información y espacios de contención; a que las campañas de sensibilización y prevención han crecido en eficacia y, finalmente y muy importante, a que hay más reglamentación; por ejemplo, en la provincia de Buenos Aires, la ley 12.569, promulgada en 2000 y reglamentada en 2005.

En agosto último, en el editorial "Violencia familiar: un mal denigrante", destacábamos el hecho de que la Corte Suprema de Justicia de la Nación hubiera resuelto abrir una oficina de violencia doméstica en el mismo Palacio de Justicia, que atiende los 365 días del año, las 24 horas, para brindar información, orientación y un primer asesoramiento legal, médico y psicológico a las víctimas del maltrato familiar, todo bajo la supervisación de la jueza Elena Highton de Nolasco. La misma magistrada juzgó en ese momento que esto sólo era un buen comienzo para empezar a hacer visible lo invisible. Y de eso se trata: de que cada vez sea más difícil que esta situación se perpetúe y burle todas las estrategias desarrolladas para acabar con ella.

En este sentido, los medios debemos redoblar la tarea de comunicadores, al denunciar caso tras caso, para contribuir a que la sociedad argentina no siga de espaldas a una realidad perversa y reveladora del grado de enfermedad interna que la posee. Porque la violencia familiar no atañe sólo a las víctimas y a sus victimarios; este flagelo socava también los pilares de la comunidad en cuyo seno se desarrolla, hasta llevarla a su desaparición segura.

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1.12.07

- VECINOS -




Uruguay:


dar vuelta la página




Un conflicto insólito desde sus orígenes, como el desatado entre la Argentina y Uruguay, ha adquirido ribetes tan sorprendentes como desconsoladores.

¿Quién iba a imaginar, antes de que comenzara, que uno de los dos gobiernos podía evaluar la posibilidad de cerrar los tres pasos de la frontera terrestre ante la posibilidad de que activistas del otro país cometieran atentados e incluso estuvieran dispuestos a inmolarse como terroristas islámicos, de modo de hacerse oír con sus reclamos? Nadie, desde luego, pero el viceministro de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente de Uruguay, Jaime Igorra, deslizó esa posibilidad ante al temor de que los asambleístas de Gualeguaychú, pioneros en los bloqueos de puentes, pasaran a mayores.

Tal advertencia, en la cual se incluyó desde amenazas de disturbios hasta atentados concretos contra la pastera Botnia, debería convocarnos a la reflexión sobre la facilidad con la cual, por falta de diálogo entre los gobiernos y de una visión política compartida que vaya más allá de la coyuntura, se ha llegado a este extremo, lindante con el absurdo.

Una relación bilateral como la argentino- uruguaya, única en el mundo por la hermandad y la historia compartida de sus pueblos, no merece estar en un callejón sin salida ni quedar a merced de mensajes admonitorios de un lado o del otro que, en última instancia, no hacen más que fomentar la desconfianza y los reparos frente a un hecho irreversible.

El gobierno argentino, dócil desde el comienzo con asambleístas que olvidaron que el pueblo no delibera ni gobierna sino por medio de sus representantes, debería ordenar la situación local antes de contentarse con la presunción de que la demanda por el aparente incumplimiento del Estatuto del Río Uruguay, presentada ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya, podría tener entre julio y septiembre de 2009 un fallo favorable y, así, se revertiría la situación. En ese caso, seamos sensatos: difícilmente Uruguay se vería obligado a desmantelar la pastera y permitir su reinstalación en otro sitio.

Todo lo que se puede esperar es un llamado a reforzar los controles ambientales del río Uruguay, lo cual, en realidad, están haciendo ambos gobiernos por su lado como si fueran perfectos desconocidos. Ya no es tiempo de buscar coincidencias ideológicas entre el clan Kirchner y Tabaré Vázquez, o de creer que los dos Fernández (Alberto, jefe de Gabinete argentino, y Gonzalo, secretario general de la Presidencia uruguaya) serán capaces de reencarrilar una relación que, por causas y efectos ajenos al sentir de los pueblos, se ha perdido en la nebulosa de la protesta, la réplica y, en algunos casos, la fuerza.

Sin hacer alarde de ninguna concesión, el gobierno de Tabaré Vázquez respetó los tiempos políticos de su vecino de la otra orilla. Esperó hasta el desenlace de las elecciones presidenciales argentinas para habilitar la planta. La orden, empero, coincidió con la XVII Cumbre Iberoamericana, lo cual ahondó aún más las diferencias.

Agotada la gestión de buena voluntad del rey Juan Carlos I de España, en la cual la facilitación del diálogo no prosperó, ambos gobiernos deberían plantearse ahora la necesidad de entablarlo por sí mismos, despojados de compromisos electorales que, en el caso argentino, pudieron haber empañado la candidatura de Cristina Fernández de Kirchner.

Con su inminente asunción como presidenta de la República, se abre un ciclo y se presenta una oportunidad que, en verdad, no deberían estar precedidos de la amenaza de los asambleístas, por un lado, y de las advertencias del gobierno uruguayo, por el otro, frente a la posibilidad de que, en medio de tanta tensión, una chispa provoque un incendio.

Es hora de rescatar la agenda positiva entre ambos países, aquella que ha caracterizado a argentinos y uruguayos como hijos de una misma madre en foros y organismos internacionales, aquella que se nutrió en la resistencia conjunta al invasor extranjero cuando nadie pensaba que unos y otros iban a fundar dos repúblicas independientes, aquella que no distingue nacionalidades en Buenos Aires y Montevideo. Es hora, entonces, de dar vuelta esta página, la más oscura de una vida, más que una historia, compartida.

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30.11.07

- PATRIMONIO -




Defender el patrimonio arquitectónico



Quienes tienen genuina y ya añeja preocupación por el destino del patrimonio arquitectónico y paisajístico porteño han recibido con franco alivio la ley, aprobada hace pocos días por la Legislatura local, que dispone proteger los edificios patrimonialmente valiosos y suspender por un año la demolición de los inmuebles calificados como "edificios representativos".

Se ha dado un paso adelante en una cuestión de importancia mayor y en la cual el inmovilismo estaba conduciendo en forma irremediable a la pérdida de bienes irrecuperables.

En contra de la tendencia a defender los edificios e incluso las áreas históricas, imperante desde hace muchísimo tiempo en casi todo el mundo, en nuestra ciudad y en nombre de un falso progresismo, casi siempre mero encubridor de intereses inmobiliarios, fueron arrasados inmuebles y zonas urbanas que daban testimonio fiel de las diversas fisonomías que tuvo la metrópoli desde el tiempo de los virreyes hasta promediar el siglo XX.





Esa devastación fue impiadosa: se encarnizó de tal manera con lo erróneamente "viejo" que hoy sólo quedan mínimos vestigios de la Buenos Aires de entre fines del siglo XVIII y las cuatro o cinco primeras décadas del XIX.

A pesar de esa actitud impiadosa, el patrimonio edilicio porteño aún es un auténtico muestrario de estilos arquitectónicos y modalidades constructivas. Hay quienes sostienen, y no sin razones de peso, que tan infrecuente diversidad es, sin duda, uno de los principales atractivos de esta urbe convertida en una suerte de imán que atrae a gran cantidad de turistas.

Ni siquiera esa certeza concreta ha logrado poner a salvo tan interesante riqueza edilicia ante el auge de la construcción en altura y la consiguiente necesidad de liberar terrenos para aprovechar esa tendencia.

Sobran los ejemplos de construcciones históricamente valiosas y ya desaparecidas: ha sido el caso de las demoliciones del teatro Odeón y su solar contiguo -esquina sudeste de Corrientes y Esmeralda-, convertidos en una playa de estacionamiento, y de la denominada "Casa de Millán", la más antigua construcción del barrio de Flores, derribada en apenas 24 horas para eludir cualquier intento de preservarla.





Llegados a ese punto, ruidosas movilizaciones vecinales, sumadas a las autorizadas opiniones de expertos locales y extranjeros comenzaron a promover un bienvenido cambio de mentalidad a ese respecto. Tal preocupación fue la puntada inicial de la intervención legislativa que ahora ha quedado consagrada en la norma mediante la cual se dispone la protección de los inmuebles considerados de interés patrimonial y la suspensión de las demoliciones de edificios inventariados por la Subsecretaría de Patrimonio en la categoría de "edificios representativos".

Avance significativo que no puede ni debe quedar en soledad. Las autoridades que, al parecer, todavía no han comprendido en forma integral cuál es el valor intrínseco de nuestro patrimonio arquitectónico, deberían darle respaldo con otras disposiciones. Por caso, la promoción de la conservación y aprovechamiento de los edificios históricos, el esclarecimiento de sus valores, el aliento a la construcción en zonas desprovistas de edificios patrimonialmente valiosos, la formalización de estímulos tangibles que beneficien las políticas preservacionistas y la orientación de las inversiones a modalidades de construcción no destructivas de los inmuebles ediliciamente valiosos.

La memoria y la entidad requieren testimonios que permitan visualizarlas. Es menester agudizar el ingenio de manera tal que puedan congeniarse sin inconvenientes ni tropiezos el legítimo derecho de propiedad y la no menos justificada inquietud colectiva de que nuestra ciudad enaltezca su tan valioso pasado.

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29.11.07

- EDUCACION -




Educación:


sin cambios a la vista



Por Nélida Baigorria
Para LA NACION
Caricatura: Huadi




El 20 de octubre se publicó en LA NACION, con el título “La mediocridad educativa en América latina”, un artículo del periodista Andrés Oppenheimer. Después de un viaje por los estados asiáticos, documenta la alta calidad de sus sistemas educativos y la compara con la mediocridad de los de América latina. Ejemplifica cómo, en busca de la excelencia, en la India, los niños, cuyos padres desean inscribirlos en jardines de infantes deben rendir examen para obtener la admisión y establece, entonces, la diferencia con lo que ocurre en América latina, donde en muchos países de la región “hay tan poco énfasis en la calidad de la educación que uno puede ir desde el jardín de infantes hasta las grandes universidades, como la Universidad Autónoma Nacional de México o la de Buenos Aires, sin jamás haber tenido que aprobar un examen de admisión”. Agrega el autor que ese trabajo de investigación y cotejo surgió a raíz de un informe del Banco Mundial sobre la calidad de la enseñanza en América latina, cuya calificación incluyó “una crítica devastadora”.

Siete días después, el seis de noviembre, este diario publicó otro trabajo atinente a la cuestión educativa, escrito por Claudio Escribano, enviado especial al Foro Iberoamérica, en Santiago de Chile. En las exposiciones de los representantes de los distintos países hubo coincidencias absolutas en cuanto al valor de la educación para el desarrollo de los pueblos y el perfeccionamiento humano. El columnista, con gran acierto, destaca la intervención del politicólogo argentino Natalio Botana cuando recordó, en el Foro, que desde 1840 Manuel Montt –presidente de Chile, además de protector de Sarmiento– sostenía que sin educación gratuita, obligatoria y laica no se construye ciudadanía.

Sergio Ramírez, ex vicepresidente de Nicaragua, habló del carácter de la brecha en este momento histórico: “Antes los extremos de la desigualdad iban de quienes tenían más a quienes tenían menos. Ahora, entre quienes saben más y quienes saben menos”. En cuanto al criterio sustentado por los representantes del mundo empresario, Escribano tomó nota de las palabras del paulista Roberto Teixida al referirse a los avances que en el terreno educativo se están produciendo en la gestión del presidente Lula da Silva. “Antes, los personajes más importantes de un gobierno eran el ministro de Economía y el presidente del Banco Central; ahora son los ministros de Educación y Salud.”

La lectura de estas definiciones de políticos, intelectuales y empresarios exhuma de nuestros recuerdos la ardua lucha que durante décadas libramos muchos argentinos en defensa de la educación popular como primer motor para investir de dignidad la vida personal y garantizar, simultáneamente, el avance del país hacia el desarrollo y el estado de bienestar de su pueblo.

Sin embargo, y pese a la incesante brega, nunca pudimos vencer la progresiva destrucción de nuestro brillante sistema educativo. Nacido a fines del siglo XIX, su concepción filosófica parecería ser hoy el numen que inspira a las naciones que están a la vanguardia del mundo y a aquellas, cuyas armas básicas para derrotar el subdesarrollo son las que brinda la educación de su pueblo.

El ejemplo de la pequeña Finlandia, que encabeza la nómina de las naciones con la mejor calidad de enseñanza –además, brindada por el Estado–, debería inducirnos a un acto de contrición por el bien perdido.

¿Qué lugar ocupa la Argentina frente a países que, hasta ayer colonias o protectorados, mueven todos sus recursos para asegurar el derecho humano concretado en el lema “educación para todos”? ¿Se cumple en nuestra tierra la categórica certeza del empresario brasileño en el sentido de que el ministro de Educación es el funcionario más importante del gabinete presidencial? ¿La educación popular es prioridad auténtica en la gestión del Gobierno, lo fue en las enunciaciones electorales de todos los candidatos o se trató sólo de un recurso dialéctico y de buen tono para atraer los votos que se juzgan imprescindibles, con el fin de saciar las enfermizas ansias de poder que aquejan a tantos políticos al margen de todo compromiso ético?

El 28 de octubre, los argentinos nos pronunciamos, en un proceso electoral extraordinariamente complejo, en el que la hibridación de los partidos políticos tradicionales y la denigrante aparición de las listas colectoras determinaron que gran parte de la ciudadanía dudara tanto antes de emitir su voto como para no haber tenido, en absoluto, el fervor cívico de otros comicios. La campaña previa fue opacada por la ausencia de debates para confrontar ideas. Hubo una medrosa actitud de ciertos candidatos ante temas que pudieran generar la repulsa de grupos de presión poderosísimos y, con ella, frustrar su acceso a una banca o a un cargo ejecutivo. Todo ello impulsó a que la cuestión educativa se diluyera en el discurso retórico con los ditirambos y los lugares comunes que por su vacuidad revelan que nada habrá de cambiarse. Tal vez, alguna estructura que no afecte el gobierno de la educación y el principio de la subsidiariedad del Estado.

En efecto: en la campaña electoral todos hablaron del “cambio”. Hasta se asistió a una sorprendente transformación en la personalidad de ciertos candidatos. En lugar de la incontinencia verbal ríspida y agresiva, que parece no producir réditos en las urnas, se escogió un tono de templanza, por consejo, sin duda, de algún asesor de imagen que conoce el pensamiento de los clásicos griegos acerca de la necesidad de practicar esa virtud en el ejercicio de la función pública.

¿Se trataron, acaso, los aspectos filosóficos que establecen la teleología del proceso educativo? Con millones de argentinos que no han concluido la escuela primaria o que padecen alguna de las formas de analfabetismo, ¿podrán elegir los padres la educación que quieren para sus hijos, cotejar planes de estudio, exigir garantías de calidad pedagógica? ¿Qué ocurriría con esas familias desguarnecidas si el Estado democrático, en aras del principio de subsidiariedad, no siguiera el mandato constitucional y no ejerciera el derecho inalienable de garantizar para todos los habitantes la igualdad de oportunidades?

¿Se conoce alguna propuesta acerca del hombre que queremos formar, de la armónica correlación entre ciencias y humanidades, de los fines y objetivos de la educación, del Estatuto del Docente, de las camarillas corporativas vitalicias que ejecutan a pie juntillas las teorías abstrusas surgidas de gabinetes que no conocen aula, tiza y pizarra, porque se movieron siempre en el mundo de los contratos con organismos nacionales o internacionales de donde proceden sus frondosos currículos, del destierro del facilismo, que destruyó el hábito del trabajo, fomentó la indisciplina, apañó la violencia, suprimió las mesas examinadoras para la promoción final, humilló al docente con sugerencias indecorosas, siempre subrepticias, para ocultar el fracaso escolar y la deserción con la presencia en clase de repetidores e insolentes; de la calidad de la enseñanza, los aportes estatales y la competencia de los títulos “oficiales” que otorga el sector de propiedad privada?

No hay respuesta para estos interrogantes porque no figuraron en la agenda del proselitismo político. El sociólogo Filmus y sus adláteres de Flacso –institución de la cual el Ministerio de Educación semeja una filial– ya han consumado su objetivo con dos leyes de las que fueron “partícipes necesarios” o ejecutores (la ley federal, en 1993, y LA NACIONal, en 2006). En ambas el principio de subsidiariedad del Estado queda en resguardo, y fue perfeccionado en la última con nuevas atribuciones, para despejar el camino hacia una total privatización de la enseñanza. Tal es el logro soñado por las corporaciones educativas de propiedad privada, sean éstas religiosas o laicas.

El artículo de Oppenheimer también nos incluye. Seguiremos con nuestra mediocridad educativa, porque la mayoría relativa del pueblo ha dado el beneplácito con su voto, y la oposición, fragmentada, no se ha expedido. Por otra parte, el designado ministro de Educación, profesor Juan C. Tedesco, ha manifestado públicamente que su aceptación del cargo no es sino la continuidad de un proyecto que acompañó desde su jerarquía de viceministro de la gestión anterior. También destacó que en la ley nacional de educación y en los demás instrumentos legales vigentes están las disposiciones para cumplir los objetivos que se aspira alcanzar con el paso de los años.

Mientras tanto, el sociólogo Filmus y la señora Giannettasio –que colaboró con evidente celo en la gestión de la ministra Decibe, durante la presidencia de Carlos Menem, cuyas políticas apoyó, para hacer luego lo mismo con las del presidente Kirchner– no descenderán al llano. Por el contrario: ocuparán bancas en el Congreso y, desde ahí, en su tarea parlamentaria, podrán elaborar nuevos parches legislativos, nuevos engendros pedagógicos asistidos por los “elencos técnicos” que saldrán indemnes de la catástrofe educativa que dilapidó el esfuerzo de un siglo.

La autora es miembro correspondiente de la Academia de Ciencias Sociales de Mendoza.

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27.11.07

- PREVENCION -




Mejor prevenir que curar


Las autoridades porteñas se han preocupado por recuperar algunas de las plazas de nuestra ciudad y por regalarle el parque Colón al gobierno nacional para que lo utilice como jardín de la Casa Rosada, al tiempo que se han desentendido de graves irregularidades que ocurren en varias de ellas. Es el caso, por ejemplo, de la plaza Libertad, ocupada por intrusos no siempre inofensivos.

Ubicada en la manzana delimitada por Libertad, Paraguay, Cerrito y Marcelo T. de Alvear, la plaza Libertad es un paseo pequeño, muy bonito y bien diseñado. Su ubicación céntrica la hace especialmente valiosa en esta lucha por el espacio verde, en pugna constante con la errónea invasión del cemento que pretende avasallar la fisonomía urbana.

Hacia la esquina de Libertad y Paraguay, junto a un añoso gomero, hay un hueco con tapa, supuestamente destinado a guardar herramientas. En 2006, ese espacio, bastante amplio por cierto, fue ocupado como vivienda por un grupo de individuos, lo cual motivó las quejas del vecindario. Allí, los intrusos dormían y cocinaban, además de lavar sus ropas en las fuentes y ponerlas a secar en la reja que la rodea. Asimismo, mendigaban y bebían abundantemente.

La peregrina invasión terminó en forma pésima. Durante la primavera última, una mujer joven osó cruzar la plaza por la noche: fue atrapada, arrastrada hacia el hueco y violada por seis malhechores.

La cavidad estuvo clausurada un tiempo con las fajas judiciales de rigor. Ahora ha vuelto a quedar abierta y ocupada. No sólo eso, sino que frente al teatro Coliseo, entre un matorral y una pared de cemento que allí existen, se ha improvisado otra vivienda precaria, cuyos ocupantes también rompen la armonía del paseo, extendiendo mantas y ropas para su lavado y secado sobre las plantas y cercos propios de la plaza.

El problema de los sin techo y la marginación que los afecta es muy grave y de ningún modo nos deja indiferentes. Lo agudiza el problema del alcoholismo, porque muchas de esas personas se niegan a concurrir a los lugares que el Estado, la Iglesia o las organizaciones no gubernamentales les ofrecen para refugiarse por la noche.

El derecho a la asistencia debida y la libertad de la cual hacen gala al negarse a ser ayudados si se los priva del consumo de bebidas alcohólicas no deberían autorizarlos a invadir el espacio público recreativo y estético, rompiendo con el sano objetivo que las plazas y paseos tienen en las ciudades.

Es menester que el gobierno local se haga cargo de esta situación irregular y encare una campaña de preservación de la belleza estética, junto con el suministro de atención médica, psicológica y social de quienes ocupan los paseos para albergarse o dormir. A nadie se le escapa que se trata de una cuestión vinculada hasta con la inseguridad delictiva, como lo prueba el aberrante delito cometido en la plaza Libertad.

Tanto en esta plaza como en todos los demás espacios verdes debería primar el sabio dicho "mejor prevenir que curar".

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26.11.07

- DESIGUALDAD -



Asimetrías sociales pendientes


La sostenida recuperación económica que ha experimentado la Argentina en los últimos años ha permitido, entre muchos aspectos positivos, reducir los elevados índices de pobreza, indigencia y desempleo que amenazaban la estructura económica y social del país. Sin embargo, pese a estos avances, persisten importantes asimetrías sociales que fueron puntualizadas por el Centro de Informaciones de las Naciones Unidas, que tiene la misión de difundir la marcha de los llamados Objetivos de Desarrollo del Milenio, cuyas metas deberían ser alcanzadas en 2015.

Los países signatarios de esa declaración se comprometieron a tomar diversas medidas en la lucha contra la pobreza, el analfabetismo, el hambre, la falta de educación, la desigualdad entre géneros y la degradación del medio ambiente; otro de los objetivos pasa por la adopción de medidas para disminuir la deuda, incrementar la asistencia y permitir a los países más pobres el acceso a sus mercados y tecnología.

Si bien uno de los integrantes del Consejo Nacional de Coordinación de Políticas Sociales indicó que "en general la Argentina va a cumplir las metas propuestas", admitió que algunas de ellas serán difíciles de alcanzar, como la erradicación de la indigencia. Erradicar totalmente la indigencia -actualmente se la sitúa en el 8,2 por ciento de la población- no es un fin fácil de conseguir, ya que no se trata únicamente de crear más empleos, sino también de insertar en el mercado de trabajo a personas con un nivel bajo de instrucción.

Como ejemplo, puede señalarse que entre los beneficiarios de los planes Jefes y Jefas de Hogar (en un 70 por ciento mujeres) hay un 20 por ciento que tiene estudios primarios incompletos, un 37 por ciento con primario completo y sólo un 11 por ciento con secundario completo. Asimismo, seis de cada diez beneficiarios tienen por lo menos dos hijos y carecen de cónyuge, por lo que les resulta aún más difícil salir a buscar trabajo al no tener con quién dejar a los chicos.

También empeoraron algunos indicadores educativos, en particular en la provincia de Buenos Aires, donde en los últimos seis años creció un 130 por ciento la deserción de alumnos en el secundario, donde también se duplicaron los repitentes entre los estudiantes secundarios y en tercer año uno de cada cuatro alumnos deja de estudiar. En materia de minoridad, el informe señala que el 40,5 por ciento de los menores de 14 años de todo el país son pobres, lo que totaliza 2.250.000 niños, de los cuales el 14,3 por ciento es indigente, aunque en el noreste argentino la situación social es aún peor, ya que allí el 60 por ciento de los niños es pobre.

Entre las brechas que se registran se mencionó que la expectativa de vida en la Argentina es de 73,7 años, pero varía desde un mínimo de 69,9 en Chaco hasta 75,9 en la ciudad de Buenos Aires. Asimismo, se indicó que el 7,8 por ciento de la población porteña tiene las necesidades básicas insatisfechas, mientras que en Formosa ese porcentaje trepa hasta el 33,6 por ciento. En tanto, la mortalidad infantil oscila entre el 6,7 por mil en Tierra del Fuego y el 22,9 por mil de Formosa, provincia que en varios rubros tiene los peores registros.

Estas asimetrías regionales y problemas estructurales en cada región condicionan la posibilidad de lograr una mejoría social pareja en todo el país. Se indicó, entonces, que el ingreso per cápita medio familiar, según datos del primer semestre de 2006, es de 952 pesos en Tierra del Fuego y 911,3 en la ciudad de Buenos Aires, pero se reduce sensiblemente en otros distritos, siendo de apenas 310,1 pesos en Jujuy y de 275,1 en Chaco.

El crecimiento económico y el progreso social, en un marco institucional y legal sólido y previsible en todos los niveles de gobierno, son aspectos interdependientes e indisolubles del mismo proyecto de construcción de sociedades prósperas, solidarias y equitativas.

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25.11.07

- ANTARTIDA -





Nuestra

presencia

antártica






En la primera semana de diciembre, los vicecancilleres de la Argentina y Chile se reunirán en Buenos Aires para discutir una estrategia común frente al reclamo que Gran Bretaña elevará ante las Naciones Unidas en demanda de un millón de kilómetros cuadrados de lecho marino. Lo hará con la intención de extender su plataforma continental marítima antártica, basada presuntamente en las islas del Atlántico Sur. Es decir, con la disputa de soberanía que mantiene con nuestro país. Si prospera, procurará llevar su área de dominio hasta las 350 millas marinas.

Ese demanda se superpone con las porciones de la Antártida, cuya soberanía reclaman tanto la Argentina como Chile. El Reino Unido fundó originalmente sus temerarias e insólitas pretensiones antárticas en las Cartas patentes , emitidas en forma unilateral desde 1908.

La actitud británica contradice expresamente lo dispuesto por el Tratado Antártico, suscripto en Washington el 1° de diciembre de 1959; de él forman parte la Argentina, Chile y el Reino Unido. Ese tratado no sólo congeló las disputas de soberanía sobre el territorio antártico; dispuso que "no se harán nuevas reclamaciones de soberanía territorial en la Antártida ni se ampliarán las reclamaciones anteriormente hechas valer" mientras estuviera en vigor.

Los británicos invocarán como fundamento de sus nuevas pretensiones las disposiciones de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, por la cual se creó la Comisión de Límites de la Plataforma Continental en las Naciones Unidas. Ese órgano debe examinar los datos y otros elementos de información que puedan ser presentados por los Estados ribereños respecto de los límites exteriores de la plataforma continental, cuando ésta se extienda más allá de las 200 millas marinas.

La actitud británica será seguramente respondida por la Argentina y Chile en virtud de su presencia en la Antártida. Está previsto que esta semana viaje a esos confines el director nacional del Antártico de la Cancillería argentina, acompañado por un grupo de legisladores; entre ellos, el presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara de Diputados,

El canciller Jorge Taiana, según trascendió, también podría ir próximamente a la Antártida, lo cual podría ser imitado por la presidenta electa.

Es hora de reafirmar que la cuestión es de suma importancia para nuestro país. La Argentina es el primer país que tuvo un ciudadano nacido en la Antártida: Emilio de Palma, en enero de 1978. Chile, por su parte, fue el primer país cuyo presidente pisó ese suelo, en 1948

Es ponderable que la Argentina y Chile, con la cuota de serena madurez que las circunstancias imponen y superados los desencuentros que en otro tiempo crearon tensiones sumamente graves entre ambos países, estén dispuestos a defender en forma coordinada sus respectivos intereses, amenazados ahora por las pretensiones del Reino Unido.

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22.11.07

- SIN TECHO -




Vivir en la calle


El número de los "sin techo" no decrece en la ciudad de Buenos Aires. Por el contrario, según un relevamiento hecho por el propio gobierno porteño, la cantidad de gente que duerme en las calles se incrementó un 30 por ciento con respecto a un año atrás.

Entre la noche del lunes 5 y la madrugada del martes 6 del actual se contabilizaron 1029 personas que viven en la vía pública, con todo lo que esto significa en términos de dignidad humana. A la nula calidad de vida que conlleva vivir en situación de calle debemos sumarle el problema de insalubridad (entre el 50 y el 60 por ciento padece alguna patología psiquiátrica) e inseguridad para sí mismos y para los demás. En 2006 se habían registrado 793 casos. El informe fue realizado por el programa Buenos Aires Presente y la Dirección General de Sistemas de Atención Inmediata.

De acuerdo con el mencionado relevamiento, también se comprobó que la mayor población está ubicada geográficamente en las zonas más densas en términos comerciales (el Centro, Monserrat, Congreso, Once y San Cristóbal), porque allí pueden hacerse con más facilidad changas para intentar ganarse la vida.

El gobierno de la ciudad ha reanudado en abril último el servicio del Proyecto de Acceso a la Salud para la gente en situación de calle. Los médicos que atienden a esas personas señalan que es muy importante establecer un vínculo afectivo con ellos porque se encuentran en un grado extremo de vulnerabilidad emocional, lo cual los lleva a aislarse de una sociedad que, de alguna manera, los considera "descartables". A tal punto llega su situación de soledad que la mayoría de las veces se niegan a dejar de vivir en la calle, porque ésta se ha transformado en su único "hogar", aunque esto resulte increíble de comprender y aceptar.

Como muy bien lo describió el funcionario porteño a cargo de la dirección general del Sistema de Atención Inmediata del Ministerio de Derechos Humanos y Sociales de la ciudad, Favio Pirone, si estas personas pasan mucho tiempo en la calle terminan habituándose de tal manera que entran en una etapa de autodestrucción y pérdida de la autoestima de la cual ya no pueden volver.

Pero también alarma a los profesionales que el número de personas en situación de calle no sólo no haya disminuido sino que esté en aumento, al tiempo que crece la cantidad de "sin techo" crónicos. El relevamiento realizado determinó que de las 1029 personas 747 son hombres; 124, mujeres, y en 158 casos no se pudo determinar el sexo de la persona, ya que el estudio es por observación y muchos dormían cubiertos con mantas o cartones durante la recorrida.

No representa ningún consuelo saber que, en este tema, Buenos Aires no se diferencia de otras capitales o grandes ciudades del mundo. También, como era de suponer, la reacción de los dirigentes locales ante los datos arrojados por el informe fue entrecruzarse acusaciones y responsabilidades.

Lo cierto es que, ahora, las autoridades electas que asumirán en diciembre anuncian que paliarán esta situación concentrando y potenciando los programas de emergencia en una única área, en primer lugar; también, fortaleciendo la estructura de los paradores adonde son llevados los homeless para mejorar los servicios que brindan, y, finalmente, tratando de modificar su situación de manera que puedan reincorporarse a la sociedad.

El respeto por la vida humana no admite discriminaciones de ningún tipo. Por eso es responsabilidad de cada uno de los miembros de una sociedad que haya gente viviendo en la calle, no importa la cantidad. Y si bien, como lo hemos destacado tantas veces, es deber indelegable de los funcionarios encarar su cuidado y protección a través de adecuadas políticas de Estado, también lo es de la ciudadanía exigirles que cumplan con ese deber. Cuantos más habitantes de esta ciudad estén en la calle, sin tener otro lugar donde vivir, más evidente se hará la situación de injusticia que rige las relaciones interpersonales dentro de esta comunidad.

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20.11.07

- BOSQUES -





Moratoria para la tala de bosques


Los bosques de la Argentina siguen cayendo bajo las topadoras a ritmo galopante. Se ha estimado que, en promedio, las provincias del norte argentino se despojan de sus bosques a razón de media hectárea por minuto, mientras el Senado discute esta misma semana los detalles de una ley nacional para detener el desmonte a través de una "moratoria forestal".

Pocos ciudadanos de esta Buenos Aires eminentemente urbana saben que las tipas que engalanan muchas de las calles porteñas, los jacarandaes que en estos días lucen su explosión azul de flores o los lapachos, de bellísima floración rosada pocos meses atrás, conforman en las provincias norteñas verdaderas masas forestales junto con el algarrobo, tal vez el árbol nativo más difundido en el país, el quebracho y varios centenares de especies menos conocidas, pero muy valiosas.

El valor de los bosques no radica sólo en su belleza, sino en que estos complejos ecosistemas albergan más vida que ningún otro -los científicos tienen la certeza de que aún no han sido descubiertas todas las especies de los bosques argentinos-, resguardan los suelos de la erosión, protegen arroyos y ríos, y por ende la calidad del agua.

La ley de bosques tiene el apoyo de más de veinte organizaciones ambientales y sociales, encabezadas por la Fundación Vida Silvestre Argentina, la Fundación Ambiente y Recursos Naturales y Greenpeace. Logró la adhesión de casi un millón y medio de firmas de ciudadanos. Dispone del empuje de autoridades de alto rango del ejecutivo nacional, como la secretaria de Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable y el presidente de Parques Nacionales, y recibió media sanción de la Cámara baja por mayoría cercana a la unanimidad. Recientemente, se han sumado voces de adhesión desde organizaciones de corte netamente agrícola, que reconocen que al mundo ya no le gusta una agricultura que destruya el ambiente.

¿Por qué se ha retrasado la aprobación definitiva de una ley tan básica y necesaria? La razón de estas horas es que provincias como Misiones, Formosa y Salta temen quedar rezagadas en sus posibilidades de desarrollo, al congelar los desmontes mayormente dedicados a habilitar nuevas tierras de cultivo, que ofrecen inmediatas ganancias.

Sus representantes deberían entender que esto no es así. En primer lugar, porque la moratoria no es permanente, sino transitoria, hasta tanto se definan los planes de ordenamiento territorial en las provincias. En segundo término, porque gracias a una bienvenida iniciativa tejida en el Senado, la Nación establecería el Fondo Nacional para el Enriquecimiento y la Conservación de los Bosques Nativos, que debería gozar de por lo menos el 0,1 por ciento del presupuesto nacional anual para respaldar a distritos, cuyos bosques pretendemos preservar en beneficio del país y de las generaciones futuras.

Finalmente, porque la norma está lejos de proponer que no se toquen los bosques. Estos podrán proveer maderas y otros productos en cuotas que no alteren el ecosistema, algo que la Fundación Vida Silvestre, en particular, viene desarrollando a través de la Red de Comercio Forestal Responsable.

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19.11.07

- INFIERNO -





Temor al infierno



Lo que se corta no se toca. Lo que se cierra, no se abre. Lo que se bloquea, no se libera. País de facto, pero no importa. Dice un gobernador: “Total, los únicos que se quejan son los que se apuran por llegar a Punta del Este”.

Es obvio, explican desde Buenos Aires, no tiene sentido impedir que subsista la ilegalidad, porque peor sería hacerles frente en serio a los que insisten en seguir perpetrando esa infracción.

Tanto en la frontera clausurada, como en una manzana de la ciudad ya consagrada como nuevo territorio casi siempre vedado de la Capital Federal, la zona de la escuela Carlos Pellegrini, lo que acontece responde al mismo patrón: la ley es lo que yo digo que es la ley, insubordinarse es legítimo, desobedecer es sagrado, transgredir es maravilloso, violar es enternecedor.

¿Por qué se manifestarían de manera diferente los taxistas y camioneros que cargaron contra la Legislatura porteña, ofuscados porque los representantes populares quieren sancionar una norma mucho más estricta para poner en caja el vale todo vial que reina en Buenos Aires?

Al alegar que se debe comenzar por el combate a las grandes ilegalidades, antes que confrontar las supuestamente menores, sectores determinantes de la sociedad argentina reposan plácidamente en un aval sistemático a la micro-ilegalidad.
La furia sindical contra una norma que pretende sacar de la calle a esos infractores seriales protegidos por ser transportistas de personas, revela de manera luminosa el corazón de un serio problema cultural: la norma irrita, la restricción enfurece, la idea de que no todo es posible es asimilada a la fantasía de “represión” y el concepto de punir aquello que viola la ley se presenta como una exótica pretensión “represiva”.

El gobernador de Entre Ríos, Jorge Busti, por ejemplo, opera de este modo: en definitiva, cerrar una frontera no es “tan” grave, porque los que quieren cruzarla son… “privilegiados”, tipos ansiosos por llegar a su coto de caza en una comarca de millonarios.

No es legal, admiten, claro está, pero tampoco es tan terrible, o –en todo caso– lo es menos que el apocalíptico final fantaseado ante los hipotéticos resultados de una fábrica productora de pasta de celulosa.
En el escenario ideológico prevaleciente hoy en la Argentina, siempre habrá algo peor y siempre existirá algún razonamiento para justificar males a los que no se ven como tales.

El caso de los ensoberbecidos sindicatos, con los que el Gobierno nacional tiene un aceitado modus vivendi, es revelador. Cuando tomó estado público que la Legislatura porteña aprobaría una ley consensuada por todas las bancadas para imponer el eficaz sistema de puntaje que califica la conducta de los conductores de vehículos en países más civilizados, la primera reacción de los capitostes gremiales fue amenazar, sin medias tintas, a los legisladores: no se metan con nosotros porque van a tener problemas. Dicho y hecho.

Es un caso prominente y ejemplar: toda pretensión de hacer cumplir la ley es transformada en propósito represivo, ya sea encarar el tema de la gente que duerme en la calle, la calesita ilegal en la Plaza del Congreso, los niños mendigos, los jóvenes lavavidrios, los manteros que tapizan veredas y plazas con sus productos, obliterando el espacio público y, en general, quienes viven en espacios públicos, cualquier actividad que se realice fuera del marco existente y pretenda legitimarse como resultado de una necesidad mayor e impostergable.

Por eso, la escuela Carlos Pellegrini es el epicentro de un disgusto permanente. Calles cortadas todas las semanas, clases suspendidas, amenazas de bombas: un incordio irreparable con el cual el poder coexiste en amable promiscuidad, como si nunca fuese demasiado grave esta micro-ilegalidad, a la que se pretende eternamente menoscabar porque habría otras, supuestamente más graves, las únicas verdaderas a combatir.

Si algo caracteriza a la Argentina de estos años sojeros y productivos es esa fuerte impresión que surge de observarla, la idea de que es inevitable convivir pasivamente con injusticias y desórdenes variados, sólo porque, si no, se viene el infierno. Por eso, hay que aceptar lo irregular e incluso lo clamorosamente prohibido como peaje a pagar para que no se incendie el país.

El Gobierno les ha sugerido a los activistas de Gualeguaychú que ya deberían abrir la frontera clausurada, pero también ha aclarado que nada hará para que tal medida sea concretada, ni tampoco ha advertido que –en todo caso– deberán exponerse a que la frontera sea reabierta por las fuerzas de seguridad. No, ni los activistas, ni el Gobierno quieren que se permita el libre cruce de la frontera, así de simple.
Pero es que ni siquiera se puede transitar por la calle Bartolomé Mitre entre Ecuador y Jean Jaurés, donde estaba Cromañón hasta su incendio, la noche del 30 de diciembre de 2004. La cuadra está cortada desde entonces, convertida en un bizarro “santuario” pagano, sin que el Gobierno de la Ciudad (Ibarra antes, Telerman ahora, ¿Macri después?) se anime a ordenar su reapertura. ¿Alguien imagina que la estación madrileña de Atocha hubiese quedado “ocupada” desde que el terrorismo islámico produjo allí 191 asesinatos el 11 de marzo de 2004?

Es una enorme batalla cultural y lo más probable es que su desenlace no sea positivo para quienes así pensamos. Hunde sus raíces en dilemas de insondable proyección: la verdad, la legalidad, lo establecido, ese universo de los valores sólidos y confiables, versus la cultura de las relatividades y las excusas, el “sí, pero”, el mundo de la vida líquida e imprevisible, donde nunca no es no, y donde tampoco sí es sí. ¿Rigidez dogmática versus adaptabilidad sabia? Me niego.

¿Con qué prisma se evalúa el apartamiento de la ley y cuándo se debe tolerar la infracción abierta? Por ejemplo, el 13 de julio de 1989 fueron fusilados en La Habana cuatro altos oficiales de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Cuba, el general Arnaldo Ochoa, el coronel Antonio de la Guardia, el mayor Amado Padrón Trujillo y el capitán Jorge Martínez Valdés, todos ellos convictos por cargos de narcotráfico y traición a la patria. ¿Era necesario matarlos? Claro que no, pero Cuba dijo que ésa era la ley y Fidel Castro, que los quería muertos, la hizo cumplir.

¿Por qué en la Argentina la ley siempre es sospechosa y violarla es tan popular que no hay gobierno que se atreva a hacerla respetar?


Por Pepe Eliaschev
Columnista del diario Perfil

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18.11.07

- EL PACTO -




El pacto del que nadie habla


Las futuras autoridades nacionales parecen muy ocupadas en delinear la convocatoria a un pacto social con matices corporativos, que dejará fuera de la discusión a las fuerzas políticas, eje principal de la democracia representativa. Nadie, en cambio, ni en el oficialismo ni en la oposición, habla del pacto político que necesita la sociedad argentina para reconstruir un sistema institucional arrasado por la desconfianza ciudadana en su dirigencia, por la virtual desaparición de los partidos y por la corrupción en el sector público.

A varios años de una de las peores crisis políticas, económicas y sociales de nuestra historia, que desembocó en ataques contra bancos, comercios y edificios públicos, en cacerolazos y en el recordado lema Que se vayan todos, la necesidad de buscar la transparencia pública, de prestigiar la actividad política y la función administrativa, y de luchar contra la corrupción debería ser el objetivo central de cualquier gobierno.

En más de una oportunidad, siendo candidata, la presidenta electa expresó su preocupación por la calidad institucional. Es verdad que muy poco ha hecho en los últimos años, desde su banca en el Senado, en pos de ese alto fin. Pero cabe alentar alguna esperanza de que, como máxima autoridad de la Nación, pueda esbozar soluciones para un problema al que no se le ha prestado la debida atención.

Lamentablemente, el gobierno de Néstor Kirchner no exhibió mayor preocupación por la reforma política de la que tanto se habló. Nunca, sin embargo, será del todo tarde para empezar. Claro que cualquier debate deberá estar precedido por una convocatoria amplia y generosa para enfrentar los cruciales problemas que padecemos en esta materia.

La urgencia de ese llamado está a la vista de todos. Los desgraciados episodios ocurridos en las últimas elecciones presidenciales -denuncias sobre saqueo de boletas en los cuartos oscuros, filas interminables en centros de votación y ausencia de autoridades de mesa o de fiscales en no pocos lugares- son tan sólo un ejemplo de nuestro elevado déficit de calidad institucional.

Pese a que la autoridad presidencial ha experimentado una recomposición en los últimos años respecto de la crisis de 2001, nuestra cultura política, en términos de defensa de los principios republicanos que constituyen los pilares de la Nación Argentina, ha sufrido un lamentable retroceso. Fenómenos como el clientelismo y el caudillismo han avanzado sobre la sociedad, aun cuando los niveles de pobreza hayan descendido respecto de los peores momentos que vivió el país cinco o seis años atrás. Y poco ha mejorado la Argentina en términos de seguridad jurídica, transparencia y competitividad a los ojos de reconocidas organizaciones internacionales.

Es, entonces, mucho lo que queda por hacer para dotar a las instituciones argentinas de la solidez y la calidad que han venido perdiendo.

La crisis de representación política que estalló hacia fines de 2001 provocó no pocos intentos respetables de avanzar hacia una reforma política por parte de distintas organizaciones no gubernamentales, sobre la base de recomendaciones emanadas de la recordada Mesa del Diálogo Argentino. Fundamentalmente por falta de voluntad política, los anteproyectos que se generaron allí rara vez fueron considerados seriamente en el nivel parlamentario.

Muchas de las iniciativas allí surgidas han sido recientemente reflotadas por el Foro Social para la Transparencia, formado por reconocidos juristas, cientistas políticos y otros especialistas.

Es elemental que en un país marcadamente presidencialista, si no hay intenciones de tratar esos temas en el Poder Ejecutivo, difícilmente las discusiones arriben a buen puerto.

Tal vez haya llegado la hora de modificar esas posiciones conservadoras, negadoras del progresismo que muchas veces se manifiesta pero pocas veces se aplica.

Entre las cuestiones que deberían ser objeto del tan imprescindible pacto político del que nadie habla no debería faltar la creación de una Agencia Federal Electoral autónoma y transparente, que permita organizar y controlar los procesos electorales, además del financiamiento de los partidos políticos. La adopción del voto electrónico y la evaluación de sistemas electorales que permitan reemplazar el mecanismo de las listas sábana en distritos donde se elige a un gran número de representantes, también deberían ser considerados.

La sanción de una ley para la constitución de la Comisión Nacional de ...tica Pública en el seno del Congreso de la Nación y la transferencia a ese ámbito de la Oficina Anticorrupción con el fin de que actúe como órgano de trabajo de la citada comisión sería otra reforma importante, de acuerdo con la propuesta del Foro Social para la Transparencia.

No menos trascendentes serían el estudio de una ley de protección de los denunciantes y testigos de hechos de corrupción, tanto contra represalias laborales como personales; una ley de transparencia de los procesos legislativos, acompañada de un Código de ...tica del Congreso, y una norma sobre gestión de intereses o lobbying .

Todas estas normas que apuntarían hacia la cristalinidad en la función pública deberían complementarse con la postergada ley nacional de acceso a la información, que brinde la posibilidad para cualquier persona de acceder a documentos producidos o en poder de órganos que ejerzan la función administrativa.

Y, finalmente, haría falta una profunda reforma de la normativa que regula la actividad de inteligencia en nuestro país, estableciendo, entre otras cosas, un eficaz control sobre los gastos reservados.

La clase política no debería dilapidar una nueva oportunidad, como la que se presenta, para evitar que su actividad se siga degradando y para alentar la recuperación de la credibilidad de la ciudadanía en las instituciones.

No se necesita menos política, sino una política mejor. Y la rejerarquización de esta actividad insustituible sólo tendrá lugar si se empieza por dialogar.

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16.11.07

- LAS MARCAS -



LO QUE MAS NOS IDENTIFICA


Boca, Soda Stereo y Quilmes, las marcas que identifican a los argentinos en Latinoamérica


Un cóctel de pasiones y nostalgias, además del fútbol y la música son los temas que para los países latinoamericanos más identifican a los argentinos, según un estudio realizado por la agencia de medios Mindshare en Colombia, México, Chile, Ecuador, Perú y Venezuela. La investigación también indaga sobre los personajes más reconocidos en el exterior, donde no falta Diego Maradona y en las marcas que nos identifican, con Boca Juniors, Soda Stereo y Quilmes llevando la delantera. En esta nota, Infobrand analiza cuánto influyen las estrategias de marketing exportadoras o el contacto de los extranjeros con las marcas cuando llegan al país.

Que Diego Maradona sea uno de los personajes con el que más identifican a la Argentina en Latinoamérica no es una noticia, pero que Soda Stereo sea una de las marcas con la que más representativas sí lo es. Este es uno de los resultados del estudio realizado por la agencia de medios Mindshare en seis países de la región, y es uno de los datos más llamativos para Fidel La Riva, director de Research de Mindshare Argentina.Según explicó La Riva a Infobrand, la investigación se realizó antes de los recitales que Gustavo Cerati, Charly Alberti y Zeta Bossio comenzaron a dar en varios países de la región, cuando se hablaba de su regreso después de 10 años, pero ni siquiera se había confirmado la gira. Sin embargo los latinos eligieron a la banda como un sello de los argentinos entre cientos de marcas que se consumen diariamente en el país y que se exportan a otros mercados.

La marca más votada tampoco es un caso común ya que se trata del Club Atlético Boca Juniors, el más reconocido no sólo por los éxitos que ha cultivado en los torneos locales e internacionales, sino por la estrategia de marketing que la última dirigencia ha puesto en marcha. Según La Riva, Boca ha conseguido ser en Argentina lo que en España es Real Madrid o Barcelona, entidades que hacen de su nombre mucho más que un hecho deportivo. “Boca aprovecha muy bien su propuesta marcaria y ha sabido explotarla con éxito”, agrega. La trascendencia del club y su estadio, que ahora proyecta su remodelación y ampliación para poder alojar a más gente, lo ha convertido en un centro de atracción para los turistas que llegan al país, quienes recorren el museo, la Bombonera y asisten a los partidos tal como si se tratara de una excursión.

Estas dos marcas líderes, que tienen el 64% y el 60% de las preferencias, son seguidas de cerca por Quilmes, la cerveza que también se identifica con pasión y fútbol y que es elegida por el 53% de la gente. Esta es una de las marcas que más ha crecido y que más fuerza ha tomado entre las de mayor importancia.Mirada latina Las que le siguen son Aerolíneas Argentinas con el 40%, Clarín con el 24% y La Nación con el 10%, los dos medios nacionales con una tendencia común a lo que sucede en la mayoría de los países, donde el diario más leído se convierte en referente. Sin embargo, después de las tres primeras marcas, la que ha tomado más fuerza en el exterior es Havanna, los tradicionales alfajores que nacieron en Mar del Plata y que ahora ampliaron su presencia a otros mercados. La influencia de estos productos también es clave si se tiene en cuenta que el estudio hizo foco especialmente en los porteños, mientras que la marca mencionada nació en el interior.

Dentro del contexto mundial, los resultados se conocen en un momento de cambios donde no son únicamente las categorías de consumo más tradicionales como son los productos masivos, bebidas o moda los que han logrado convertirse en íconos de un país o mercado determinado, sino que aparecen otros segmentos que toman vuelo por sí mismo y se convierten en marcas registradas. Es por eso que muchos mercados, además de categorías vinculadas al deporte o los entretenimientos, se ha retomado el concepto de Tom Peters que habla de las personalidades convertidas a marcas, en este caso en un plano laboral, pero que sirve para trasladar a otros segmentos. Esto ha sucedido con Steve Jobs, el fundador de Apple, o de David Beckham en el fútbol y Fernando Alonso en la Fórmula Uno, quien ha generado 128 mil noticias en el mundo de marzo a octubre del presente año, y fue el más citado en una media de 2 millones 800 mil páginas de Internet, según un estudio de la Universidad de Navarra.

Soda Stereo aparece entonces ocupando un lugar diferente, donde su rol es mucho más que una marca pero ha servido para representar a los argentinos en el exterior y se ha convertido en un fenómeno social que unió diferentes generaciones.Radiografía de las pasionesEl director de Research de Midnshare, que hace solo siete meses se encuentra en Argentina, explicó que esta es la primera vez que se hace un estudio de estas características y que surgió la necesidad de conocer como ven al país en la región, tanto aquellos que lo conocen, que fueron el 27% de los entrevistados, como aquellos que nunca lo visitaron.

En este contexto uno de los sentimientos elegidos por la mayoría ha sido la pasión, seguido por la nostalgia, la alegría y la aventura. La energía y la libertad, si bien no son altamente elegidos, si son muy referenciales al hablar de los argentinos, especialmente de los porteños. Sin embargo, entre los que conocen el país, el primer lugar sigue siendo de la pasión, pero la nostalgia toma mucha más fuerza en comparación con el resto de las sensaciones.Lo más representativo para quienes no conocen el país son el asado, el tango y Puerto Madero, mientras que los que si lo han visitado destacan también el clásico Boca-River, dándole una vez más al fútbol mucha trascendencia, junto con Diego Maradona como el personaje más conocido.Otros personajes que ocupan la lista de los más representativos son Carlos Gardel, Evita y el Che Guevara. Un conjunto de personajes de diferentes áreas pero que han dejado su marca en el país.

Guillermina Fossati
Revista Infobrand

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15.11.07

- PERON Y LA R.O.U. -




Perón: “Para Uruguay la buena vecindad, es que nosotros seamos los buenos y ellos los vecinos”


Impresionante texto de Juan Perón sobre los conflictos que vivió con Uruguay, de increíble actualidad. Allí, revela que su abuela era uruguaya y afirma: “Señores, ustedes han perdido el derecho de invocar el honor porque su gobierno ha conspirado contra un vecino”


Algunas cosas lamentablemente parecen no cambiar. Las tensiones políticas entre Uruguay y la Argentina que hoy giran en torno al caso Botnia, son apenas un episodio más en una historia que tuvo más desencuentros de lo que las constantes apelaciones a la “hermandad” de los pueblos rioplatenses, parecen indicar.

En el impresionante libro “La fuerza es el derecho de las bestias”, que un exiliado y derrocado Juan Perón escribió en 1958, el fundador del justicialismo abunda en comentarios tremendos sobre el Uruguay, combinados con impactantes anécdotas sobre supuestas prácticas corruptas del todavía vigente grupo Bemberg, que también ofrecen una tremenda vigencia. Contra lo que algunos piensan, parece que la corrupción en la Argentina no es precisamente un problema original.

Por una cuestión de prioridad editorial a continuación se transcribe en primer lugar el texto referido al Uruguay y luego el de los Bemberg, que en el texto original aparecen en orden inverso. Textos de lectura fácil, desprejuicida, erudita y con enorme sentido del humor, que sí hace pensar que al menos en la forma de expresarse de nuestros políticos, todo tiempo pasado fue mejor.

El caso del Uruguay

Lo que la familia Bemberg fue en la Argentina, el Uruguay es en Sur América. Aquélla acaparó cerveza, éste acapara democracia, pero en mentalidad y procedimiento, no hay diferencias.

Yo nunca he sentido sino afecto hacia este pequeño país tan vinculado al nuestro por lazos de sangre; tal es para mí así que, una de mis abuelas era uruguaya, de la Banda Oriental, como le llamábamos entonces.

Pero de un tiempo a esta parte, sus gobiernos se han puesto insoportables por su mala educación y sus malas costumbres. La buena vecindad la entienden siempre que nosotros seamos los buenos y ellos los vecinos.

Cuando en 1946 me hice cargo del gobierno, el señor Batle Berres, que entonces era Presidente de la República Oriental del Uruguay, me pidió una entrevista que dispuso fuera en el Río de la Plata, donde nos encontraríamos el día y la hora que él también dispuso. Yo creí que, con tanta exigencia, nos iría a dar algo, pero no fue así.

Yo acepté y un día nos encontramos en el Río de la Plata cerca de Carmelo, donde concurrí en el pequeño barco de la Presidencia y él lo hizo en un barco grande pintado a rayas. La entrevista fue relativamente cordial. Yo me acompañaba con Don Miguel Miranda, Presidente del Consejo Económico, por si había "algo que recibir". Se trataron de algunos temas naturalmente "democráticos" y Batle Berres me leyó una declaración que haría de carácter también democrático dirigida al Uruguay. Después fuimos al asunto. Se trataba que el gobierno argentino permitiera pasar al Uruguay ganado sin cobrar en dólares y que se hiciera una política cambiaría que permitiera a los argentinos ir a veranear a Montevideo.

Con referencia al ganado, en ese año habían pasado ya en esas condiciones, ochenta mil cabezas y el Presidente pedía cuarenta mil cabezas más con la palabra que serían empleadas en el consumo y no en la exportación. Consultado Miranda encontró incontentes porque en ese momento había carencia dc ganado en los frigoríficos. Sin embargo, tratando de tener un gesto amistoso con el Uruguay, accedimos y prometimos disponer lo necesario para hacer efectiva la entrega, siempre que fuera para consumo y no para competidor en los precios con la exportación argentina.

Prometimos ocuparnos de favorecer el turismo argentino a Montevideo en lo que nos fuera posible, sin perjudicar nuestros balnearios.

Este fue el comienzo. Estábamos lejos de imaginar lo que ocurriría después.

En el año 1947 comenzamos a padecer. Una campaña insidiosa se inició en los diarios del Uruguay contra el gobierno argentino. Nadie le hizo caso. Todos nos limitamos a exclamar: Va, es el Uruguay. Poco tiempo después se inició por la radio la misma campaña, pero entonces ya supimos que era Bemberg quien la financiaba y también agentes de los Estados Unidos. Dijimos entonces, Dios los cría y ellos se juntan.

Hasta entonces el gobierno disimulaba su intervención, aunque nosotros sabíamos bien a qué atenernos.

En esa oportunidad explotó una bomba. Resultó que, quebrantando su palabra, el Presidente Batle Berres, con alguno de sus allegados, había realizado un negociado con las cuarenta mil cabezas de ganado, pedidas en nombre de su pueblo. Las habían hecho faenar en el Frigorífico Nacional y las habían exportado en competencia con nuestras carnes, lo que trajo una disminución en los precios.

Hicimos saber ese hecho a la Embajada y como era natural, no recibirnos ni contestación. Dada la naturaleza de la cuestión, era lógico que así fuera, pero desde ese momento no se autorizó más ventas de ganado al Uruguay en esas condiciones

La República Argentina compraba toda la arena para construcciones en Carmelo, favoreciendo así a numerosos areneros y al intercambio comercial entre los dos países. Mi acuerdo fijaba que ese intercambio se produciría siempre por créditos recíprocos, a cubrir siempre con mercaderías. En el año 1949 terminó el convenio y el Banco Central de la República Argentina fue condenado a pagar en cuarenta y ocho horas el saldo, que importaba unos tres millones de dólares. Esto dio lugar a gestiones ante el gobierno uruguayo que contestó que eran cuestiones del Banco Central, desentendiéndose del asunto. Fue necesario pagar los tres millones de dólares en un día. Pero, bien valía esto la experiencia.

Nosotros no pedíamos, ni queríamos seguir pagando la arena en dólares. Se organizaron las compañías areneras argentinas y hoy ciento cincuenta barcos y casi diez mil obreros argentinos viven de esa actividad. Uruguay ha perdido definitivamente el mercado.

Tan pronto esto sucedió, arreció la campaña radial y publicitaria contra nuestro gobierno. El gobierno uruguayo tomó a sueldo a todos los exiliados y traidores argentinos que encontró y sin el menor reparo se organizó un comando revolucionario al que puso a su disposición fondos y otros medios. Uruguay pasó a ser refugio de facinerosos y un portaaviones de los que huían después de sus fracasados golpes criminales.

Política peligrosa para el Uruguay, porque eso puede quedar como un recuerdo, para devolver el favor cuando sea oportuno. A mi me han visitado varias veces algunos uruguayos para hacer una revolución. Yo los convencí de no hacerla y dije que no me prestaba para intervenir en los asuntos internos de otros estados. Francamente, hoy estoy arrepentido!

El comportamiento miserable del Uruguay en 1947 con el Paraguay, se ha repetido en 1955 con la Argentina, con la misma falsedad y la misma hipocresía.

Se han quejado del cierre de la frontera, ocasionada porque estos señores vivían del contrabando y de paso, nos inundaban de panfletos. La misma queja debe sentirse entre los ladrones y criminales cuando les cierran las casas.

Señores uruguayos: han perdido el derecho de invocar el honor porque su gobierno ha conspirado contra un vecino y ha participado en la lucha por el mismo móvil que los revolucionarios argentinos: el dinero. Ellos lo cobraron en efectivo, ustedes en vacas, turismo y radios. Dios los perdone. Todavía algún día hablaremos.

El caso Bemberg

La familia Bemberg en la Argentina es algo así como un inmenso pulpo venenoso que todo lo va emponzoñando y ocupando.

La corrupción de funcionarios públicos fue su especialidad. La "coima" es una institución bembergiana. Penetró el Poder Ejecutivo, el Poder Legislativo y el Poder Judicial. No hubo rincón de la Administración Pública donde Bemberg no llegara con su corrupción.

Mediante este procedimiento delictuoso llegó a amasar una gran fortuna; como Al Capone, se dedicó a la cerveza y constituyó el más extraordinario monopolio, para estar también fuera de la ley en este aspecto. Sus abogados fueron también famosos como lo son en el foro los que se dedican a esta clase tan torcida del derecho.

Bemberg fue tomando todas las cervecerías del país después de arruinar a sus legítimos dueños por la competencia desleal. Tomó todas las fábricas de levadura y monopolizó las malterías. Era desde ese momento el "Rey de la Cerveza"; como tal, había terminado con todos. Obtenido esto, se dedicó a la yerba mate y tal vez habría creado otro inmenso monopolio si las cosas no hubieran cambiado con la muerte de "Don Otto".

A la muerte de este señor sus herederos iniciaron juicio sucesorio, de esto hace casi veinte años y con gran sorpresa para el fisco, su fortuna se reducía sólo a seiscientos mil pesos. Terminado el juicio, frente a tan insólita y absurda simulación, el Consejo Nacional de Educación denunció la evasión de impuestos y el asunto pasa a la justicia federal. Allí el juicio durmió el sueño de las cosas olvidadas durante quince años, en los que los herederos Bemberg han de haber movido algunas "influencias" para que "no se hablara más del asunto". "Hijos de tigre, tenían que salir overos".

En 1946, cuando recibí el gobierno y no tenía ni noticias del "caso Bemberg", un señor José Luis Torres inició una campana en los diarios y por folletos, sobre esta defraudación al fisco.

En ese entonces se había creado el Ministerio de Educación, en reemplazo del antiguo Consejo Nacional de Educación, que era quien percibía los impuestos a la herencia y las herencias vacantes. Pedí al ministro que estudiara el asunto y cumpliera la ley. Desde entonces el juicio marchó.

Sería largo historiar todo lo que se comprobó en ese juicio que, por otra parte, ha sido publicado en extenso: Las demandas eran de dos caracteres: una por defraudación al fisco y otra por monopolio. Eran tan abrumadoras las pruebas que ambos juicios aunque largos y laboriosos, terminaron condenando a la sucesión Bemberg y ordenando la liquidación de sus bienes en rebeldía porque todos los Bemberg habían desaparecido del país. Se comenzó la liquidación pero mientras se estaba en ello, se comprobó que algunos testaferros actuaban para adquirir para Bemberg lo que el mismo Bemberg vendía. Esta superchería hizo que el Congreso tomara cartas en el asunto y dictara una ley especial sobre cómo debía hacerse la liquidación.

Mediante esta ley, dictada en resguardo de la justicia misma, fue posible que el Estado tomara cartas en el asunto y procediera a una real liquidación de los bienes. Mediante ello también fue posible que el Sindicato de Cerveceros y afines de la República Argentina, que agrupa a todos los obreros de Bemberg, pudieran comprar las cervecerías y los establecimientos afines, pagando un precio justo y convirtiéndose en propietarios, mediante el sistema cooperativo. Tenemos más cerveza y es del Pueblo.

También en este caso los "libertadores" prometieron devolver a Bemberg, que los "financió", sus bienes, despojando a los obreros que compraron de buena fe, mediante un fallo definitivo de la justicia una ley nacional que dispuso la liquidación.

Aunque estos "libertadores" han dado muestras de desconocerlo todo, imagino que entre ellos habrán algunos que tensan algo de juicio y conozcan algo de derecho, aunque generalmente en las dictaduras militares el derecho suele ser la cosa más olvidada, más desconocida y más aborrecida: los dictadores son el derecho. Por es Cicerón afirma: "La fuerza es el derecho de las bestias".

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13.11.07

- JAURETCHE -